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jueves, 20 de mayo de 2010

Nuevo candidato a Presidente del BCE, ministro de finanzas o experto económico

Os presento al candidato a suceder a Jean Claude Trichet en el BCE. Aunque también podría ser el recambio de Elena Salgado en la Vicepresidencia Económica de nuestro gobierno o nos valdría de experto analista del Fondo Monetario Internacional, de S&P o de FUNCAS.
Magritte diría "ceci n'est pas un brique". "Esto no es un ladrillo", parafraseando su famoso cuadro. Claro que no. Es el futuro director de la política económica de cualquier país. ¿Y por qué, se preguntarán mis fieles lectores?
Un ladrillo, a pesar de que lo de arriba no es un ladrillo, parece tener vida propia. Tiene aspiraciones. Se imagina acabar siendo parte de algo importante: ayudar a construir un museo (bueno, hoy en día los museos se pueden construir con cualquier cosa que se le ocurra a algún "genio" de la "arquitextura"...), formar parte de una promoción de viviendas sociales... El ladrillo nació para construir un mundo mejor. Y resulta que no es nada más que la pieza de un enorme engranaje, se pierde en un marasmo de materiales y decisiones, y acaba por no ser más que un ladrillo, simple y llanamente. Sin más valor que dejarse hacer, dejarse levar y dejarse morir por el paso del tiempo.
Pues eso es exactamente lo que hacen nuestros sesudos dirigentes económicos, por lo que veo. Parece que toman decisiones, pero son las decisiones las que les llegan a ellos. Son decisiones sobrevenidas, sin una planificación previa. Como el niño que, tras hacerse pis en los pantalones, pide a sus papás que le pongan a hacer pi-pí. Tenemos unos ladrillos por dirigentes de la economía.
Empecemos por decisiones tomadas hace tiempo. Cuando en los primeros albores del titubeo económico más de uno advirtió en paulatino enfriamiento de la economía, y voces cada vez más fuertes y más numerosas pedían al Sr. Trichet que bajase los tipos de interés en el área euro, éste, cual buen estalinista o estajanovista del puesto, negaba la mayor. "Mi trabajo es tener a raya la inflación, que para eso me pagan", debía pensar él. Y no hizo su trabajo. Su trabajo era ser anticíclico, pero adelantarse a ese fenómeno, es decir: cuando adviertes que vendrá la crisis, tiempo antes debes empezar a trabajar las políticas expansivas. En el caso del Sr. Trichet, máximo gurú de la política monetaria europea, le hubiera corerspondido empezar a bajar los tipos al menos un año antes. Eso sí, con la crisis al más tonto se le ocurre que hay que bajar tipos. Y sin embargo, el Sr. Trichet se olvidó de algo. Una cosa es la teoría, y otra la práctica. Política monetaria expansiva, a ver... "Sí, si lo estudié en la E.N.A., si bajas los tipos, será más barato pedir créditos y se expandirá el gasto en consumo en inversión y con ello la demanda agregada y con ello el empleo y la producción y con ello..." ¡ZAS! Y se le rompió el cántaro al lechero.
El Sr. Trichet se olvidó de que tenía que bajar los tipos a tiempo, siendo contracíclico. Bajarlos en época expansiva en el momento en que se advierte que vendrá el cambio de ciclo, y con ello contrarrestar el efecto, al menos el inicial. ¿Qué pasó? Pues que llegó tarde. Cuando quiso que funcionara ese efecto expansivo, y que los bancos prestaran dinero a intereses más bajos, se encontró con la realidad: los bancos no querían o no podían prestar (falta de fondos, morosidad, acumulación de bolsa inmobiliaria...) y las familias tampoco estaban tan interesadas en pedir préstamos (la gravedad que se advertía en la crisis motivaba comportamientos de suma cautela en el gasto). Los únicos, los pequeños empresarios, con grandes problemas de liquidez, queriendo lograr vías de financiación, y encontrando las puertas cerradas. O sea, que la decisión de Trichet de bajar tipos tuvo el mismo efecto que si hubiese decidido fumarse un puro. Otro gallo hubiese cantado si hubiese bajado un par de puntos los tipos al menos un año antes, cuando todo parecía indicar que se acababa un ciclo bastante duradero de expansión económica.
Estos días vemos otra política sobrevenida a nuestros ladrillos, en este caso, los ministros europeos de finanzas. Han decicido darle a la tijera del gasto, y algunos, tímidamente, subirán un poco los impuestos. Pero el principal leit motiv de estos días es: "bajar déficit-recortar gasto". Esto no es un ladrillo, pero se le parece. Aquí falta análisis. ¿De dónde ha venido este enorme agujero de déficit en países como Gran Bretaña, Italia, Irlanda, Grecia o España?
El déficit puede tener dos orígenes: reducción de ingresos o incremento de los gastos. Si el déficit se dispara, habría que pensar cuál de los dos efectos es el principal impulsor. Y en el caso español, no hay duda: el Estado ha gastado algo más, no tanto por un incremento desmesurado de la inversión, sino por el crecimiento del gasto en subsidios. Dos millones de parados más es un número que cualquiera hubiera creído imposible en 2007. Y ahí el gasto sube. Pero en españa el principal actor del déficit ha sido el desplome de los ingresos. Caída del IVA, del IRPF, del Impuesto de Sociedades, del Impuesto de Transmisiones, de tributos ligados a la construcción... El Estado y las administraciones están secos. Y ante el crecimiento, no desmesurado, del gasto, y ese desplome de los ingresos, ha venido la debacle del Presupuesto.
Pero venía el repunte. Cambiaba el ciclo. Primeros "brotes verdes", primer crecimiento positivo en meses, primera subida trimestral del consumo... Era cuestión de unos meses. El paro podría empezar a remitir un poco, pero lo más importante: con algo de recuperación económica, era de esperar que mejorase notablemente la recaudación. Pero los mercados financieros no esperan, y los ladrillos de finanzas han claudicado. Van a cargarse los brotes verdes y los van a volver morados. En España, la ministra, inocente, rebaja la previsión de crecimiento en un 0,5% del PIB. No es consciente de que ante el desplome que va a provocar en el consumo con la subida del IVA, la bajada del salario a los funcionarios, la congelación de pensiones, y más aún, el aplazamiento de la inversión en infraestructuras en al menos un año, va a hacer que la recuperación de la recaudación no llegue. Es de esperar que baje más, con lo que habrá que hacer nuevos recortes. Y así, hasta que todos estemos con el tonel. No son conscientes de lo que van a hacer. En todos los países van por el mismo camino. En plena crisis, cuando aún no se ha afianzado la recuperación, las políticas más nefastas para que esa recuperación continúe. Y lo peor: si en los próximos meses los datos empeoran, la caída de la confianza va a ser abismal. Cuando las empresas y las familias empezaban a advertir un ligero horizonte más claro, como vean otra vez nubarrones, se encierran en casa y se ponen a comer los tabiques, para no gastar. Y ahí se puede gestar la recesión de la recesión, el déficit multiplicado y el desplome de los ingresos de los estados.
¿Qué debían hacer nuestros ladrillos? No demorar inversiones, confiar en la recuperación y ver que, con ésta, milagrosamente, vendría aparejada, por arte de magia, una mejora al menos de un 2% del déficit, entre la reducción de gasto automático y, sobre todo, la subida de la recaudación. Pero qué se le va a hacer, nos lamentaremos a posteriori de lo errático de las decisiones de los últimos tres años...
Conviene leer el artículo de hoy en El País de Pablo Beramendi y David Rueda, profesores de Ciencia Política en la Universidad de Oxford (o sea, no muy contaminados por la política nacional). Es una exposición clara y creo que atinada. Se llama "El pozo, el perro y las pulgas". Si eres de mi generación y recuerdas al perro Pulgoso, de dibujos animados, me parece que ese perro seremos nosotros, pero sin su risa sardónica. Y nuestros ladrillos, me recuerdan a Pierre No-doy-una o al Coyote: por más que se esfuerzan, no dan una a derechas. Lee el artículo en: http://www.elpais.com/articulo/opinion/pozo/perro/pulgas/elpepuopi/20100520elpepiopi_10/Tes
Un saludo

lunes, 17 de mayo de 2010

¿Se respeta la Constitución? Las medidas de Zapatero y las ideas de Rajoy

Nuestra Carta Magna (somos tan acomplejados que queremos copiar hasta el nombre de Magna Carta, que como Constitución tiene unos siglos más que cualquiera de las nuestras...) cita en su artículo 31, en sus apartados 1 y 2:
"1. Todos contribuirán al sostenimiento de los gastos públicos de acuerdo con su capacidad económica mediante un sistema tributario justo inspirado en los principios de igualdad y progresividad que, en ningún caso, tendrá alcance confiscatorio.
2. El gasto público realizará una asignación equitativa de los recursos públicos y su programación y ejecución responderán a los criterios de eficiencia y economía.
"
Aquí, lo de justicia, igualdad, progresividad y eficiencia yo creo que se ha olvidado desde hace tiempo. Por varias causas, ahora uno se fija en lo que está pasando en estos momentos. Pero también conviene echar la vista atrás.
Uno de los grandes errores del gobierno Zapatero, que ahora sale a la luz con sangrante saña, es la peregrina idea que tuvo el Presidente, promotor de la idea en contra de su ministro Solbes, de prometer en la campaña electoral la "ayuda" de los 400 euros a los españolitos, pero no a los de menores rentas, no; una ayuda indiscriminada que lo mismo podía llegar a un mileurista que a uno de esos directivos de grandes bancos que tienen pensiones que se miden en decenas de millones de euros. Fue una idea peregrina. Nada más en un lejano mes de julio (lejano en lo extraño que nos suena eso de "regalar" dinero que ahora falta...) sentimos un pequeño incremento en la nómina por el efecto acumulado de varios meses, pero luego, los 30-35 euros que pudiera suponer al mes, a veces se perdía por alguna subida de la retención. Pues hoy leo algo que ya había olvidado: esa medida provocó un coste para el Estado de 5.700 millones de euros en 2009. Casi cuatro veces lo que se va a ahorrar en 2011 congelando las pensiones (ahorro de 1.500 millones) y casi 2,4 veces lo que va a ahorrar con la bajada del salario de los funcionarios en una media del 5%, que para algunos será del 10%.
Y digo yo, ¿por qué no le hacen devolver a toda la gente que cobró ese dinero indebidamente, teniendo rentas mayores que muchos de los funcionarios mileuristas que van a ver su salario reducido o los pensionistas que perderán poder adquisitivo el año que viene? Lo mismo que se les dio 400 euros, se les quita, en cómodos plazos. Fue fácil darlo, y casi nadie lo notó. Sería fácil reclamarlo de nuevo, y nadie lo notaría.
Eso sí, quien más debería devolver esos 400 euros, elevados a la enésima potencia, debería ser el autor de la idea. Se lució...

Pero vamos a otras cosas quizás más importantes. Es hora de racionalizar gasto y todo esto que nos repiten hasta la saciedad el FMI, la UE, Pepito Grillo y el sursuncorda. Pues apliquemos la Constitución. ¿Por qué los pensionistas, como pensionistas, tienen medicamentos gratis? ¿Por qué un mileurista paga más en los medicamentos que un pensionista que cobra 2.000 euros de pensión? ¿Dónde queda la progresividad de nuestro Estado de Derecho? Ahí va una idea: empezar a cobrar un porcentaje de los medicamentos a los pensionistas de rentas altas.

¿Por qué los pensionistas tienen en los ayuntamientos bonobús a precio de risa y un mileurista o un parado no, en general? ¿Por qué no dar esos bonobuses en función de la renta y riqueza y no en función de pensionista/no pensionista? ¿Y por qué hacer un precio especial a estudiantes si esos estudiantes pueden pertenecer a una unidad familiar de rentas altas? ¿Dónde queda el artículo 31?

Más: Zapatero anuncia recorte de sueldo a funcionarios, una media del 5% en 2010, más congelación en 2011, y de los pensionistas sólo dice que se congelará en 2011 y que este año subirá si la inflación es mayor que un 1%. ¿Pero es que no hay funcionarios pobres y pensionistas ricos? ¿No hay funcionarios de 30 años que cobran 1.200 euros, que pagan una hipoteca y tienen niños pequeños, y hay pensionistas sin hijos ni hipotecas a cargo que cobran más de 2.500 euros al mes? ¿Por qué esa clase "Funcionarios" (como si fueran todos iguales) y "Pensionistas" (Idem)? ¿Es lo mismo Emilio Botín que un cajero de una oficina del Santander de Salobreña, y los dos trabajan en la banca? ¿Es lo mismo un dentista que la recepcionista de ese dentista?

Por eso me cabrea lo de Zapatero y lo de Rajoy. Éste ha dicho: las medidas de zapatero, la que no aceptará ni de coña es la de los pensionistas. eso se llama electoralismo. ¿Por qué no congelarle la pensión a un pensionista de pensión máxima y sí bajarle el salario a un funcionario de sueldo irrisorio? ¿Qué diferencia hay entre ellos? Que los pensionistas son intocables: demasiados votos. Y encima, ahora cobran unas pensiones que yo en mi vida veré...


miércoles, 12 de mayo de 2010

Ideas para reducir déficit (vamos a ser idealistas)

Hoy Zapatero anuncia en el Parlamento más medidas para rebajar el gasto. Como siempre, los paganos de la crisis, los funcionarios. Cuando el problema era llegar al euro, tres congelaciones (rebajas reales provocadas por la inflación). En los siguientes años, con expansión, como la inflación estaba con un diferencial de dos puntos con respecto a la media europea, subidas inferiores a la inflación, o sea, pérdida de poder adquisitivo. Este año, bajada media del 5%, con una inflación que va repuntando. O sea, la rebaja real media será del 7%. Yo ya voy a empezar a recortar gasto, y eso lo notará el sector privado. Voy a consumir menos, y el Estado va a recaudar menos. Con una media del 12% en el IVA que pago, si gasto 1.200 euros menos al año, el Estado va a ver cómo reduce sus ingresos 150 euros en IVA, más el efecto derivado de que las empresas ganarán menos. Al final, el tiro les va a salir por la culata.
Pero yo tengo ideas para recortar el déficit. Veamos:
- Quitar el 0,7% de la financiación a la Iglesia. Que se financie mediante sus "socios". Y recuperar todos los terrenos que se les han dado de manera gratuita mediante expropiación, y que se les arrienden los terrenos en los que han puesto las iglesias de cada barrio en los que se han ido instalando con el crecimiento de las ciudades, siempre en suelo público.
- Quitar la financiación a los partidos. Que se financien ellos con sus simpatizantes. Propaganda, a su cargo. Nada más, anuncios gratis en la TVE en elecciones. Nada más.
- Volver a recuperar el Impuesto del Patrimonio, con tributación del 3% para patrimonios mayores de 3 millones de euros.
- Subida del IBI de un 100% para quien tenga más de tres viviendas en propiedad.
- Separación del IRPF por rentas del trabajo y rentas del capital.
- Subida de los tramos del IRPF para rentas del capital: a partir de 50.000 euros, 50% de tributación de las rentas del capital.
- Subida de los tramos del IRPF de las rentas del trabajo para salarios mayores de 40.000 euros anuales.
- Bajada del sueldo en un 30% de todos los ministros, secretarios generales, directores generales, subsecretarios, alcaldes, consejeros, presidents, concejales, consellers, diputados, senadores, etc.
- Tributación de las SICAV en un 30%.
- Bajada del Impuesto de Sociedades para PYMES y subida para los grandes bancos.
- Anulación del Plan E que ha sido un despilfarro increíble.
- Reducción a la mitad del número de cargos políticos electos: Congreso, 175 diputados, eliminación del Senado, reducción a la mitad de los parlamentos autonómicos, y a la mitad los representantes municipales.
- Eliminación de las Diputaciones Provinciales.
- Tasa Tobin nacional.
- Acabar con las misiones militares en Afganistán, Líbano, etc. El déficit nos obliga.
- Reducción de otros gastos militares en un 20%.
- Privatización o cierre de las televisiones autonómicas y las nacionales.
- Puestos a ser "revolusionario", renacionalización de las empresas privatizadas que daban pingües beneficios: Telefónica, Repsol, etc...
- Eliminación de los conciertos educativos.
- Que las rentas del capital coticen a la Seguridad Social.
- Que las pensiones escandalosas de Corcóstegui, Amusátegui, Francisco González, Botín, Alfredo Sáenz y todos estos jerarcas tributen al 99%. No es posible llevarse un Plan de pensiones de más de 80 millones de euros y meterlo en una SICAV para tributar a precio de risa.
Y podría seguir, por ideas... Pero lo cierto es que aquí toda la vida se les ocurre lo mismo, lo que no toca el bolsillo de los de siempre...

martes, 11 de mayo de 2010

De cómo llegamos a un déficit tan alto sin mucho criterio

Keynes, que en gloria esté, acuñó una teoría, que bien aplicada, puede dar sus frutos: en épocas de recesión, y más si se llega a la depresión económica, es el Estado el que debe "tirar" de la locomotora de la economía, mediante una política fiscal expansiva: bajar impuestos y subir el gasto público, resumidamente. Que las personas tengan mayor renta disponible para consumir, las empresas para invertir, que el estado se dedique a gastar más, y todo eso expandirá la demanda agregada de la economía, y con ello crecerán la producción y el empleo. Fácil, ¿no? Bien lo supo el presidente de EE.UU. Roosevelt, que aplicó en su política del New Deal estas teorías y logró sacar a su país de la Gran Depresión, el espejo en el que hoy nos miramos.
Pero 1932 no es 2010, ni el mundo financiero de entonces era el de ahora. Hoy es todo más complejo, la información fluye en milésimas de segundo, millones de ojos se miran unos a otros gracias a internet, y cualquier mínimo atisbo de actuación será analizado, escrutado y evaluado por un montón de agencias de calificación, Fondos, Agencias... Una lata, esto de gobernar en el mundo 3.0, más virtual que nunca, pero en el que el paro se hace cada vez más real. Ya no es una realidad virtual, ya va llegando a demasiadas familias.
Casi todos los gobiernos, ante la crisis financiera, se lanzaron a la política fiscal expansiva: ayudas a sectores en crisis (automóvil banca), ayudas por aquí, ayudas por allá, obras por acullá. El déficit ha crecido de forma excesiva, y con ello ha llegado Paco con la rebaja. Como el que va al banco, porque necesita un nuevo crédito, y le dicen: "es que usted gasta mucho y ya tiene varios créditos. No le podemos dar ninguno más". Eso le pude pasar a España: nos dicen que, o reducimos rápidamente el déficit, y nos apretamos el cinturón, o se acabó la fiesta. Los mercados no se fiarán de nuestra deuda, y habría que pagar mucho más para emitir bonos, obligaciones, letras...
Pero el problema ha sido en qué nos hemos gastado ese dinero del déficit. Vale que, por un lado, la situación ha venido derivada de una reducción de ingresos brutal, y de un crecimiento del gasto automático: dos millones más de parados, mucho más gasto en subsidios. Pero también se tomaron decisiones de política fiscal equivocadas de las que ahora nos podemos arrepentir.
Una decisión fue la de los famosos 400 euros. Creo recordar que tenía un coste de 6.000 millones de euros al año. ¿Alguien recuerda si eso sirvió para algo? El caso es que esos 6.000 millones es un 40% de lo que se planteaba recortar de gasto este año España. O sea, una cantidad importante.
Pero lo peor ha sido el Plan E. Eso ha sido un disparate. Dinero a espuertas a miles de Ayuntamientos para hacer miles de obras, la mayoría sin sentido, sin una utilidad real, que no suponen para el país más competitividad, más productividad, más I+D+i... Un parque infantil en un pueblo casi sin niños, unas aceras cambiadas por 3ª vez en 10 años, una piscina cubierta cuyo gestor, el Ayuntamiento, no se ha planteado que luego tendrá que mantener año a año sin dinero... ¿Son esto inversiones de futuro? ¿Para qué se ha dilapidado todo este dinero? ¿Ha servido para algo ese Plan E de grandes letreros y nula efectividad, salvo parchear unos meses las cifras de paro?
Ahí está la clave: no hay que recortar, hay que saber gastar. Y a veces, entre pitos y flautas, se va una cantidad de dinero inmensa. Lo sé porque he tenido que administrar la miseria de un presupuesto decreciente de un centro docente, y sé que en gasto corriente, en esos pitos y falutas, se puede ahorra mucho. Con austeridad, pero sin dejar que se caiga la casa. Con menos viajes y más vídeoconferencias. Con menos coche oficial y más taxis, como el Presidente de Cantabria. Con menos Conferencias con unos decorados mayúsculos (Gracias a la trama Gürtel sabemos que esos decorados no son de cartón-piedra, son de "oro"...) y más gasto en modernizar el país. País. País...

miércoles, 5 de mayo de 2010

La crisis griega. La catástrofe que van a provocar

La crisis financiera se acelera. Y se está empezando a cebar en Grecia. Grecia tiene un gran problema: un endeudamiento muy fuerte (más de un 115% del PIB, pero hay que pensar qué español no está endeudado en más de lo que gana al año si tiene una hipoteca) y un déficit derivado de la crisis también desbocado (menos ingresos y más gastos, lo mismo que españa, Alemania, y otros, pero en más porcentaje del P.I.B.).
Para seguir adelante, Grecia necesita financiación. Como el que se queda en el paro y sigue teniendo sus deudas. Menos ingresos, mismos gastos y con deuda creciente. Algo hay que hacer, si no, el banco se queda con la casa y nos abocamos al precipicio.
Pues Grecia, lo mismo. Para continuar adelante, necesita pedir más dinero, que cada vez le prestan a intereses más prohibitivos, con lo que el gasto total público está cada vez más mediatizado por la devolución de esa deuda, y además necesita generar más ingresos (como el que busca un trabajillo extra o una subida de sueldo si su ritmo de vida es excesivo para su sueldo) y restringir gastos (si me quedo en el paro, dejo de salir a cenar y me voy de vacaciones al pueblo de la familia política, a ver correr la brisa).
El caso es que todo esto se puede hacer de forma ordenada o de forma apresurada y a la desesperada, guiándose por las más nefastas políticas neoliberales. Grecia, por culpa de la escandalosa especulación de los mercados financieros, necesita proponer un plan "creíble" para no caer en la quiebra financiera. ¿Creíble para quién? Para el F.M.I., para S&P, para los especuladores. Los de siempre.
Y ahí está el plan: a subir los impuestos y a bajar un 16% las pensiones y los salarios de los funcionarios, mediante la eliminación de las dos pagas extras. Entre otras medidas correctoras. Pero es que, la segunda, puede provocar una crisis más grave de la que se vive ahora.
Pensemos por un momento: la Demanda Agregada de la economía, asimilable al PIB a precios de mercado, se compone de 4 tipos de gasto: el consumo privado, la inversión privada, el gasto real del Estado en consumo e inversión y el saldo neto exterior, por diferencia entre exportaciones e importaciones.
Con la bajada de las rentas en un 16% para un porcentaje grande de la población (en Grecia también hay bastantes funcionarios y jubilados, es un país europeo y mediterráneo...) es de esperar que el consumo se hunda, y más si se incrementa el IVA, como parece que va a suceder. Y resulta que el consumo viene a suponer más de un 50%, a veces un 60% de la demanda agregada. Si el consumo se hunde, ¿no va a pasar lo mismo con la inversión privada? Dudo que ésta se anime ante tal catástrofe. El Estado se supone que va a recortar gasto, luego no esperemos que por ahí crezca la demanda agregada.
Y nos queda el último salvavidas: antes, cuando un país tenía una economía más débil, su moneda se depreciaba, lo que mejoraba sus datos de saldo exterior: importaba menos y exportaba más. Pero con Grecia en el euro, al no ser posible la devaluación, esto sólo se conseguiría con una mayor productividad y competitividad. Pero en este contexto, ¿alguien piensa que Grecia lo puede conseguir?
Yo sólo veo posible una salida, que provocaría un empobrecimiento relativo de Grecia, pero que no les hundiría. Un pacto de Estado para devaluar al país, ya que su moneda no puede hacerlo. Es decir, un acuerdo, por ejemplo, para reducir precios y salarios. Las personas no perderían poder adquisitivo, se importaría menos y se exportaría más. El consumo tal vez no se hundiría. Habría de todos modos problemas: el petróleo se encarecería relativamente, y ya sabemos que eso es un problema. Pero veo esto más factible o al menos menos catastrófico que la solución de Europa que Papandreou parece que va a afrontar.
Veremos. Como tenga yo razón, pobres griegos...

viernes, 19 de marzo de 2010

Reduciendo déficit. El gasto sanitario


Ha llegado la hora de la verdad. España debe empezar a reducir déficit público de manera ordenada pero efectiva, porque de no hacerlo, se enfrenta a una posible expulsión del euro.
Ángela Merkel ha sido la primera en lanzar una idea que a los románticos les sonará bien: volver a usar la peseta, la lira, el dracma... Pero es que, si nos echan del euro, la cosa va a ser más bien trágica. Tenemos hasta 2013 para cumplir lo prometido: volver a la senda euro, es decir, un máximo de déficit público del 3% del P.I.B.
Y van el PP y el PSOE y se ponen de acuerdo en una cosa. No, no es en subirse los sueldos: en eso se ponen siempre de acuerdo. Han decidido dar un recorte al gasto sanitario. Como la sanidad está transferida a las CC.AA., o los dos grandes partidos se ponen de acuerdo, o no habrá forma de hacerlo.
Las ideas apuntadas sorprenden. Pero sorprenden por una razón fundamental: ¿quién es el cenutrio que no las puso en marcha hace ya mucho tiempo? Cosas como hacer una central de compras para todos. Eso se estudia en economía de 1º de Bachillerato. Un comprador tiene más fuerza de negociación que 17 por separado. Eso sí, es más difícil llevarse la comisión. Y en ésas andan, quizás lleguen a ponerse de acuerdo para comprar las Aspirinas...
¡Que no! Que ahora se han acordado de que también deben optar por los genéricos... O sea, ahora sólo comprarán Ácido acetilsalicílico y no Aspirina, Paracetamol y no Gelocatil, Ibuprofeno y no Nurofen... ¿Y esto no se hace ya? ¿Y por qué no? ¿Algún director de hospital, Consejero de sanidad o demás gente encargada de compras se lleva comisión por comprar algo que tiene un genérico más barato? Sería para protestar por su estolidez, cuando menos. Por no hablar de cosas más graves.
Yo aporto mi granito: en la sanidad se puede recortar el gasto en muchas cosas. Pongo algún ejemplo:
  • Según datos de 2008 del propio Ministerio de Sanidad, en 2005 en España hubo en hospitales públicos un total de 31.246.042 estancias hospitalarias, entre agudos, psiquiátricos y de larga duración. Toda esta gente recibe un servicio sanitario. Loable. Pero reciben un servicio que, a mi juicio, sobra: se les da de desayunar, comer, merendar y cenar gratis. GRATIS TOTAL. No lo entiendo. ¿Qué tiene que ver eso con el servicio sanitario? Si yo voy a un hospital, y estoy una semana, ¿por qué tengo que tener pensión completa? Entiendo que en casos de beneficencia no se cobre a la gente, pero en los demás, debería ser un servicio en que se cobrara, al menos, al coste. Esa gente comería, cenaría y desayunaría en su casa. Eso que se ahorran. ¿Por qué debe sufragarlo el Estado? Yo creo que de aquí podrían sacarse más de 100 millones de euros al año.

  • El ejemplo francés en España funcionaría que ni pintado. Se sabe que a los servicios de urgencias la gente, en días de partidos de fútbol, apenas acude. Hasta que se acaba el fútbol. O sea: que no son urgencias. Lo mismo pasa con los Ambulatorios: mucha gente va por un simple catarro o una gripe, contra la que lo único que sirve es esperar y tomar antipiréticos, que no llevan receta. ¿Por qué no reducir tanta gente que va sin razón? Yo propongo un copago con parte de reembolso. Algo similar al caso francés, pero más leve: que la gente pague primero y luego se reembolse una parte. Como esto sería la bomba, empezar por algo sencillito: cada visita a Urgencias, 5 euros. La Seguridad Social reintegraría luego 4 euros en caso de que la urgencia fuera real. Pero si se comprobase que no había ninguna duda, que la gente lo que ha hecho es ir a Urgencias para agilizar el tratamiento, sin reembolso. Y en los Ambulatorios, 3 euros por visita, a reintegrar 2. O sea: que cada enfermo pague 1 euro por visita. No es la ruina del contribuyente, y al estado le supondría una gran fuente de ingresos, a la vez que recorte de gasto: estoy seguro de que mucha gente, por no pagar un euro, dejaría de darse el paseíto al centro de Salud. Que eso es a lo que va alguna gente: a pasar la mañana o la tarde.

  • Intrusismo profesional: crear una sección pública de odontología. Con precios de un 20% con respecto a los que cobran los dentistas. Familias españolas agradecerían poder pagar las ortodoncias de sus hijos a precios que no recuerden a Bonnie & Clyde y para el Estado supondría una fuente más de ingresos. Vamos, que prefiero pagar 600 que 3.000... Y si esos 600 van al sistema público, miel sobre hojuelas.

Y ya seguiré otro día con más ideas. Seguro que en dos días se me ocurren dos ideas más. A los políticos, normalmente, se les ocurre una al año: subirse el sueldo...






Vídeo sobre los enfermos imaginarios: 10% del gasto sanitario






Vídeo sobre el recorte del gasto sanitario

lunes, 22 de febrero de 2010

Sarkozy, Merkel, Brown, Berlusconi, Zapatero... ¿Se ganan el sueldo?

Los líderes de la U.E. Ahí están, orondos y satisfechos después de alguna sesión del Consejo Europeo, o alguna Conferencia Intergubernamental.
Todos han ganado con mayor o menor holgura las elecciones. Algunos ganaron antes de la llegada de la crisis, otros en plena crisis, aunque venían de haber ganado las anteriores elecciones, o sustituían a líderes victoriosos en retirada, más o menos forzada.
Todos prometieron mejorar la economía de su país. Todos prometieron el oro y el moro. Y lo cierto es que ninguno puede nada contra la actual crisis. Hasta la mágica Merkel, que se ha librado de sus obligados y odiados socios socialdemócratas, no puede presentar unos resultados halagüeños. Tras un crecimiento negativo en 2009 de más de un 5% del P.I.B., la economía parecía que repuntaba un poquito... y nada, coitus interruptus. Vuelven a caer hasta el crecimiento cero, con peligro de volver a la recesión.
Berlusconi no consigue enderezar la economía italiana, Sarkozy la francesa, Zapatero la española, Brown la británica, Obama la americana. Y los chinos, como diciéndonos: "os habéis dormido hace mucho tiempo, y el mundo ya tiembla, pues despertamos hace décadas".
¿Realmente no hay nada que hacer? ¿Nos engañan cada vez que nos prometen mejorías, pues la respuesta, la solución, es algo que está, como cantaba Bob Dylan, "Blowing in the wind"? ¿Da lo mismo quién gobierne? Parece que sí. Si la crisis viene, nada la frena. Y ante un período expansivo, todos parecen los Michael Jordan de la economía, pavoneándose. Pues para eso, que me elijan ministro de economía de cualquier país europeo o de EE.UU. Me comprometo a no hacerlo peor que ellos. Y mientras, en Noruega se deben estar muriendo de la risa: con un paro cercano al 3%, sin recesión, habiendo rechazado pertenecer a nuestra maravillosa U.E.... y encima, con un sistema fiscal que para algunos es confiscatorio (esos neocon...), pero que parece que para sus ciudadanos funciona. Lo malo no son los impuestos, lo malo es qué se hace con ellos.
Parece que algunos cobran muchos impuestos y los gestionan bien, y otros, cobren lo que cobren, acaban dilapidando la riqueza.
Yo, para las próximas elecciones, voto al Partido Noruego. Que nos libren de tanto salvapatrias y nos traigan un poco de racionalidad, please...

martes, 13 de octubre de 2009

Pan para hoy: aceptando chantajes



Hace un mes el Presidente de Renault España lanzó la bomba: la decisión de cerrar la factoría de Valladolid estaba tomada. Pero dejaba caer un aviso: tal vez, si los sindicatos y las administraciones se avenían a aceptar las condiciones de Renault para quedarse, se replantearían su decisión "ya tomada" (¿es que si una decisión está tomada se puede "destomar"?). Es decir, pedía a los sindicatos que aceptasen sus condiciones y a las administraciones más ayudas, para que su viaje a Eslovenia no fuese definitivo.

Todos sabemos la razón por la que en su día Renault, Nissan, Ford, Volkswagen... se instalaron en España: país de mano de obra barata, más o menos formada, con un sistema político estable e incluso en sus primeras incursiones con un "agravante", que se instalaban en un país con una dictadura acomodada que prohibía el derecho de huelga.

Ahora toca estar del otro lado. Las empresas se empiezan a fijar en países como Eslovenia, Eslovaquia, Polonia... países de la U.E., con población con una formación similar a la que en su día tenía España o superior, con redes de transporte integradas en las grandes vías de comunicación europeas... y mano de obra mucho más barata que la española, aunque aún sean menos productivos.

Y llega el chantaje: o aceptáis lo que quiero o me voy. El "lo que quiero" incluye bastantes cosas:

- Que los sindicatos dejen de ejercer como tales, es decir, que no exijan negociar condiciones laborales. Los trabajadores habrán de aceptar las condiciones que la empresa plantee, sin rechistar, o la factoría vuela, se deslocaliza.

- Que las autoridades paguen el chantaje para que se queden. Tras un montón de ayudas anteriores, como todo buen chantajista, piden más. En este caso, se habla de una cifra de 500 millones de euros: http://www.elpais.com/articulo/economia/500/millones/asegurar/futuro/Renault/Valladolid/elpepieco/20091007elpepieco_7/Tes

El plan es hasta 2020 (10 años) y la mitad del coste la sufragarían Gobierno estatal y Junta de Castilla y León. "Y si no, no juego, que la pelota es mía". Renault amenaza, amaga. ¿Será verdad?
Y yo digo: ¿qué mas da? ¿Es que se deben enterrar 250 millones de euros en una factoría que sabemos que, tarde o temprano, acabará cerrándose para trasladarse a otros lares? ¿No sería preferible, en aras de esa nueva economía, invertir esos 250 millones sobre las cenizas de la factoría de lo que fue FASA Renault, una vez rechazado el chantaje, para crear una industria de alto nivel tecnológico? ¿Cuál será el próximo chantaje? ¿Que Zapatero y Rajoy canten una jota y se besen? ¿Que los representantes sindicales se vistan de Abeja Maya? ¿Que los trabajadores acepten jornadas de 12 horas diarias aplaudiendo?
Mandemos a todos estos ventajistas a la porra, y apostemos el dinero público a caballo ganador. ¿Es malo crear sociedades mixtas que no se nos vayan a la primera de cambio y que se centren en los sectores de NN.TT. y energías renovables?
Está claro lo que significan esos 500 millones de euros: pan para hoy, paro para mañana...

jueves, 10 de septiembre de 2009

Tropezar dos veces con la misma crisis



No hay que ser Alan Greenspan (bueno, ahora que se oyen voces que apagan su aura de gurú intocable y le meten entre los causantes de la actual crisis financiera, quizás ya no es alguien con la autoridad doctrinal que antes se le otorgaba) para augurar una futura gran crisis, sin esperar otros 70 años, como hemos esperado desde 1929.
Greenspan profetiza esta futura crisis, y su opinión puede ser leída en multitud de páginas de internet (metes en Google a buscar y te salen miles de documentos con el tema). Él habla de la "insaciable naturaleza del ser humano". Pues sí que inventó la pólvora. http://www.elmundo.es/mundodinero/2009/09/09/economia/1252504227.html
Yo daría dos razones por las que España se asoma a un futuro abismo:
- La primera es que no aprendemos de nuestros errores. España sufre una mayor recesión que otros países por culpa del famoso ladrillo. Constructores y promotores ávidos de plusvalías compraban suelo a precio de oro (que se trasladaba al precio de platino de los pisos) y las familias se endeudaban hasta las cejas para comprar esos pisos que les aseguraban que valían 350.000 euros, pero qué más daba, los tipos de interés estaban bajos y había hipotecas a 30, 40 y 50 años y bancos y tasadoras dispuestos a hacer trampa para que se pudiera recibir (y pasar a deber) el 100% del importe del valor de compra.
La crisis empezará a pasar, el euríbor está en mínimos históricos y ya está ahí un nuevo peligro. http://www.cincodias.com/articulo/mercados/euribor-situa-media-provisional-septiembre-1284-baja-historia/20090910cdscdsmer_8/cdsmer/
Nuevas familias se endeudarán con hipotecas de 1.000 euros y más al mes con tipos de interés fabulosos, y cuando pase la crisis y venga otro período inflacionario, el Trichet de turno subirá los tipos sin compasión, y más de una familia verá cómo, tras hacer números, se encuentra con que o paga la hipoteca y come un poco de arroz y nada de alegrías consumistas, o se enfrenta al embargo sin remedio. Y otra vez está ahí la razón de una nueva crisis: cuando muchas familias no pueden consumir porque se gastan todo en la hipoteca, el consumo interno se desploma, la demanda agregada lo nota, y ya estamos como en estos meses de 2008 y 2009.
- La segunda razón es de falta de previsión y de tozudez en no primar la I+D+i a toda costa. Nos enfrentamos a un colapso de las energías que hoy usamos mayoritariamente, energías que importamos por faltarnos su materia prima (petróleo, gas). Los 146 dólares que costaba un barril de petróleo en verano de 2008 serán una broma comparados con lo que pasará cuando, volviendo la expansión económica, vuelva a crecer la demanda y la oferta vaya reduciéndose poco a poco por el agotamiento de las fuentes.
España no se ha preparado para ese futuro cercano. Zapatero hablaba ayer en el Parlamento de su ley de Economía sostenible. Pero no se da cuenta de que España tiene fuentes alternativas, sí (eólica, solar...), pero estas fuentes, de momento, son caras. Eso minaría la competitividad de España en el mundo. Necesitamos investigar para hacer que el coste de la energía solar o la eólica sea rentable, y que los picos de producción puedan ser cubiertos de alguna manera por otras fuentes (un día sin sol y sin viento produce poca energía...). Me comentaba alguien que entiende de esto que el problema de poner energía solar en casa es que, cuando empezarías a amortizar la inversión, con la tecnología actual, ya te tocaría cambiar las placas por haber llegado al final de su vida útil, con lo que no se rentabilizan. Y eso sólo se puede resolver investigando para conseguir esa rentabilidad. Placas más eficientes y que duren más.
Nos veremos (o leeremos) en 10 años, y seguro que hablaremos de un nuevo mundo, energéticamente hablando. Y me temo que España estará a la cola de los más preparados para ese cambio. Y ahí, la crisis, puede no llegar a recibir ese nombre. En Argentina se llamó corralito, y aún no han salido del problema...

jueves, 28 de mayo de 2009

Plan E, dádivas, cortoplacismo. ¿Apostando por el futuro?



El gobierno español comenzó, antes del inicio de este proceso de recesión, que se llegó a definir como de "desaceleración acelerada" (toma ya oxímoron), la puesta en marcha de diversas políticas expansivas (o eso creían ellos), que fueron ampliadas en el famoso Plan E y que se complementaron en el "Debate sobre el estado de la nación" en el Congreso.
Voy a hablar de varias de estas iniciativas, de su falta de tino, de cuáles podrían ser otras alternativas, y de lo que se ha anunciado como posibles nuevas medidas.
Ya dije en una anterior entrada que las decisiones sobre los 400 euros o el cheque bebé de 2.500 euros, tomadas de forma indiscriminada, son contraproducentes. Darle, por ejemplo, 2.500 euros a Rafa Nadal si es padre, no es que vaya a servir para impulsar la economía española... O "regalarle" 400 euros a Francisco González, patrón del BBVA, es como si a mí me dicen que me rebajan un céntimo si me animo a comprar ya mismo un piso de 600.000 euros, ¡qué ganga! Y lo malo es que aquí se van 6.000 millones de euros, con la falta que hay de esos fondos para acciones perentorias en un momento como el actual. La falta de tino de estas dos iniciativas reside en la distinta propensión marginal al consumo que tiene la población. Las rentas altas tienen una propensión "tirando a cero", es decir, si ganan un euro más, no lo gastan (ya ganan bastante y no gastan todo lo que ganan). Sin embargo, las rentas bajas gastan todo lo que les llega. Tienen una propensión marginal al consumo del 100%. Un euro más ganado es un euro más gastado. Por eso, sería más útil, yendo al extremo, dar una ayuda por nacimiento de 5.000 euros a Matilde Pérez, por poner un ejemplo, madre soltera con sueldo de 700 euros al mes, y rebajarle 800 euros de impuestos, y suprimirle esas ayudas a Futbolista Rico Fernández, que acaba de ser papá, y que cobra un sueldo de 7 cifras al año.
El Plan E pretendía ser aún más ambicioso. Pero dentro de este Plan, con ciertos aciertos, se mezclan errores de bulto.
Lo primero que debería buscar un plan de este tipo es que sirva para el futuro, que no ayude durante un mes, dos meses, 6 meses, y que luego los 8.000 millones se queden en nada. Deberían servir esas ingentes masas de dinero para conformar una apuesta por la innovación, por la menor dependencia energética, por la búsqueda de solución a males endémicos.
Un ejemplo claro de lo que pasa lo encontré en una noticia local hace unos días. En un pueblo de la provincia de León habían usado ya la ayuda del Plan E. 30.000 euros, no era gran cosa. Pero en calderillas se acaban yendo fortunas. La ayuda la habían dedicado a poner un parquecito infantil de ésos que crecen como setas en las ciudades: los mismos toboganes con casitas, los mismos juegos... y el acondicionamiento del lugar. Total, las obras habían durado 1 mes, con contratación de una empresa que ocupó a dos trabajadores de plantilla (no generó nueva contratación) y a otros dos trabajadores (contrato por obra, 1 mes trabajando, y luego al paro).
¿Qué se ha conseguido con esa ayuda de 30.000 euros? Como dinamizador de la economía, bien pobre: sacar del paro durante un mes a dos trabajadores. El parquecito está bien, pero auguro que en cuatro años, como los demás, empezará a mostrar señales de abandono. Porque hacer cosas requiere luego mantenerlas, arreglarlas... y para eso no hay dinero, que no hay inauguración y por tanto rédito político.
Además, a la administración le acaba saliendo caro lo barato. Se contratan obras a empresas que subcontratan, que pagan mal a los trabajadores... y al final, de los 30.000 euros, realmente son productivos menos de la mitad. Un ejemplo lo veo claro en la externalización de servicios de las administraciones: si tienen un trabajador de limpieza de personal laboral, ese trabajador no es ni mileurista. Pero si se contrata a una empresa para que haga el servicio de limpieza, la empresa puede recibir unos 1.800 euros a mes o más, y el trabajador de la empresa puede ganar menos de 800 euros al mes.
Yo creo que esos 8.000 euros deberían haberse gastado mejor. Es como si a alguien poco reflexivo, que anda viviendo pobremente, le decimos: "toma, 2.000 euros, para gastar". Y va y se pega un cenorrio en un tres estrellas Michelin, se va de vacaciones al Caribe y vuelve bronceado pero con más deudas que antes. Al menos, si le obligamos a gastarlo en un máster de formación, quizás eso le ayude a mejorar sus expectativas de futuro...
Ejemplos de en qué invertir el dinero se me ocurren varios:
- Somos un país con serios problemas de agua y desertificación. Un año como éste en que ha llovido más se nos olvida. Pero en 20 años tendremos serios problemas. Y lo malo es que en la agricultura se va un 70% de ese agua, y sólo el 5% a uso en el hogar. Un primer destino podría ser modernizar toda la red de canalización de aguas (obsoleta, con fugas múltiples, con canalización al aire libre...) y apostar por técnicas más eficientes de riego, como el riego por goteo, en los cultivos que lo permitan. Un agricultor difícilmente apostará por ello, ya que una inversión en tiempos de crisis es muy difícil, y más con la banca cerrando el grifo de los créditos. Pero si es el estado quien ayuda a realizar esas inversiones, quizás sería más fácil.
- También tenemos un grave problema de envejecimiento de población. Miremos a un país cercano, Francia. Allí no tienen el mismo problema, porque hay políticas que fomentan la natalidad. Aquí se penaliza. ¿Qué mujer se atreve a ser madre en plena crisis, con miedo a perder su trabajo? Un paseo por una ciudad gala nos muestra a parejas jóvenes con 3 y 4 hijos con facilidad, y no es por influencia de religiones más o menos integristas. Simplemente, allí les ponen más fácil ser padres.
- Somos un país muy dependiente energéticamente hablando. También se nos olvida el lejano verano, con el petróleo superando 140 dólares por barril y augurando el final de la era del petróleo. Pero ese final llegará, y España se enfrenta a un estrangulamiento energético grave. Hay que empezar a sembrar para el futuro (bien cercano): todas las viviendas deberían ir siendo autosuficientes, energéticamente hablando. Paneles solares, aprovechamiento de la energía de las olas, energía eólica marina, geotermia... (¿sabías que, con un terreno mediano, si se hacen dos "chimeneas" subterráneas se puede calentar una casa? El aire se calienta solo, sin necesidad de aplicarle energía. Conozco un profesor francés que lo hace. Como él tiene poco terreno, ha hecho dos "agujeros" de 60 metros de profundidad; un solo tubo debe tener 120. Pero no vive en una zona con suelos especiales, ni con acción volcánica: vive cerca de Poitiers. Eso son soluciones simples pero eficaces). Hay que llegar ya al futuro, y ese futuro será sin petróleo o con éste a un precio prohibitivo. Las energías que no eran eficientes con el petróleo a 10 o 40 dólares por barril, si lo serán, comparativamente, con el petróleo a 100 dólares.
- Somos un país que se está despoblando en el ámbito rural: malas comunicaciones, falta de servicios... Quizás la gente joven no se marcharía de las poblaciones pequeñas si allí hubiese colegios, centros de salud, buenas infraestructuras...
Y dejo para el final la boutade de los ordenadores portátiles para los alumnos de 5º de primaria. Ordenadores "para ellos, para que se los lleven a casa". ¿Cuánto durarán esos ordenadores? ¿Quién los usará en casa? ¿Para qué se van a usar? Y mientras, las aulas sin pizarras digitales y aulas de ordenadores con dos alumnos por ordenador. Yo hice las cuentas el otro día, de una forma sencilla. Se acusa a los profesores de usar poco los ordenadores, y se habla de ratios de 5 alumnos por ordenador. Quienes hablan, poco saben de lo que pasa en las aulas. Un centro de Secundaria de tamaño medio tiene unos 20 grupos. No he conocido ninguno de ese tipo con más de 2 salas de ordenadores. A la semana hay 30 horas de clase, es decir, con 20 grupos, entre todos tienen 600 horas (en realidad hay más, pues en las horas de optativas los grupos se desdoblan). Las aulas de ordenadores, a tope toda la semana, dan para 60 horas de uso. Por tanto, simple es la cuenta: cada grupo, con 30 horas de clase, podría ir al aula de ordenadores un máximo de 3 horas a la semana, a repartir entre todas las materias (una media de 9). O sea que a cada materia le tocaría una media de 1 hora cada tres semanas para ir a usar el ordenador. Esa es la realidad.
Y luego está la ratio profesor/alumno. En un centro con 600 alumnos y 60 profesores, en teoría a cada profesor le tocan 10 alumnos. Falso. Tendrá 25 alumnos en un grupo, 28 en otro... Yo tengo 120 este año. ¿Educación individualizada? ¿Corregir 120 cuadernos, trabajos, exámenes cada poco? ¿Estar al tanto de los problemas de aprendizaje de 120 alumnos? Y encima, tras múltiples cursos de Powerpoint, Pizarra digital interactiva y la repera, resulta que en mi centro, para unos 800 alumnos, hay ¡una! pizarra digital. ¿Será para enseñarla el día internacional de las NN.TT.? Si es que los gobernantes no se enteran...
Ese dinero que se va a gastar en ordenadores para los alumnos, debería ser para dotar a los centros. Lo mismo que no regalamos dinero a los bancos, sino que se lo prestamos... ¿o no?

jueves, 21 de mayo de 2009

Futuro de las pensiones: ¿pensiones sin futuro?

Las palabras del Gobernador del Banco de España, más conocido por MAFO, sobre los problemas futuros de las pensiones en España, han hecho saltar las alarmas y han abierto definitivamente la Caja de Pandora. Una discusión que lleva años de retraso, pues nadie se atreve a "ponerle el cascabel al gato", que hay muchos millones de pensionistas y eso significa muchos millones de votantes.
Hace ya tiempo que se discute cuál es el modelo ideal para los sistemas nacionales de pensiones. Por un lado está el sistema de reparto, como el español. Las pensiones actuales las pagan los cotizantes a la Seguridad Social actuales. Se dice que no ha habido problemas para financiar las pensiones en estos años debido al imprevisto aumento de la población activa que se ha dado en los últimos 8 años. Recuerdo que hace 10 años las previsiones de población para España es que rozaría los 40 millones, y luego esa población empezaría a descender, incluso hasta los 36 millones. No contaban los "expertos" con el boom de la economía española, y sobre todo de su construcción. Se han necesitado muchos trabajadores, que en gran parte han sido inmigrantes. Y se produjo con ello un doble efecto: más población en general, más población activa, y además un repunte de la natalidad, que llegó a ser la menor del mundo con Italia, debido por un lado a que los inmigrantes tienen más hijos, y por otro a que mi generación, que dejó para más tarde eso de tener hijos, al final se puso a tenerlos. Todo ello nos ha llevado a ser un país de más de 45 millones de habitantes, en el que la "Caja" de la Seguridad Social ha ido generando sucesivos superávits, que en parte se han dedicado a hacer un fondo para cuando la situación se invierta, y no hacer peligrar el pago de las pensiones.
Surge un problema: ¿qué hacer en un país que será en el futuro de los más envejecidos del mundo, en el que se prevé que cada trabajador mantenga un pensionista? ¿Será mantenible el sistema actual de pensiones? ¿Será mantenible un sistema que generará cada vez más gasto pero en el que los ingresos crezcan a un ritmo bastante menor?
En otros países, se optó por un sistema público de pensiones por capitalización, en vez de reparto. El trabajador va generando un fondo para su pensión futura, fondo que se capitaliza para que el dinero no pierda poder adquisitivo. Hasta en España se habló hace meses de invertir parte de esa "Caja B" de las pensiones en la Bolsa, para revalorizar la "hucha". El desplome de los mercados de valores ha dejado para mejor ocasión el tema. Y en Suecia empiezan a ver el fallo del sistema: la deflación en el mercado bursátil ha hecho descender el valor de lo capitalizado en un 30%. Pero el Estado garantiza el cobro de las pensiones, luego ¿para qué se va a capitalización si, en el caso de que sea negativo su efecto, el Estado tenga que sufragar las pérdidas?
Desde hace años, se recomienda completar la futura pensión pública con un fondo privado de pensiones. Para evitar perder poder adquisitivo en el futuro, empezar a ahorrar desde ahora. El fallo está en que, por un lado, aunque haya desgravaciones fiscales, es evidente que eso rebaja la renta disponible de las personas para consumo actual: se reduce su consumo y se genera menos actividad económica. Por otro lado, su dinero es invertido en activos que pueden ser como los de Madoff: en un tris trás, te ves con el culo al aire.
El Banco Mundial proponía en 1994 un sistema de pensiones público sólo para pensionistas pobres (como la "sanidad" americana), otro obligatorio de capitalización hecho con cotización de los trabajadores pero de gestión privada, y un complemento voluntario en forma de fondo de pensiones. O sea: la pensión se privatizaría. Y estaría al vaivén de los efectos de los mercados de valores. Al que le tocase jubilarse en una recesión, podría ver reducidos sus emolumentos en un 40%, mientras que el que se jubilase en plena expansión, inicialmente estaría contento. Pero... ¿y si quiebran esos fondos de pensiones privados? ¿Quién resarce al jubilado? Ya comenté alguna vez que en España los antiguos trabajadores del Instituto Nacional de Previsión, más tarde I.N.S.S., estuvieron años pagando una mutualidad para complementar sus pensiones futuras. Años de cotización que quedaron en forma de humo, pues la mutualidad quebró, desapareció, y el dinero se esfumó (como con Madoff, vaya).
En la "propaganda" que se hace de los fondos privados de pensiones no hay un debate neutral. El columnista de Financial Times, John Kay, reflejaba los intereses de grupos conservadores americanos y de la banca en fomentar el miedo y la incertidumbre. Si la gente empieza a hacer fondos de pensiones privados en masa, ¿quién se beneficia de ese dinero? Está claro que es negocio para los intermediarios financieros.
Por tanto, ma declaro partidario de un sistema de pensiones como el español, de reparto y con la garantía del Estado. Eso no significa que no haya que cambiar nada, ya que el sistema nos dicen que peligra a partir de 2025, cosa poco tranquilizadora para alguien que no ha cumplido aún los 50 años.
En primer lugar, es increíble que se sigan permitiendo jubilaciones como las de la banca, Telefónica, multinacionales de alimentación y farmacéuticas... Hace poco, me encontré con un conocido de 54 años, recientemente prejubilado. Era delegado de ventas para Madrid de una multinacional. Decía que estaba encantado: se iba a su casa cobrando lo mismo que trabajando. No se sabía nada del plan para librarse de unos 20.000 trabajadores en todo el mundo: éstos no protestaban ante tratos tan ventajosos. Eso por no hablar de los trucos de mandar dos años al paro al trabajador para luego hacer no sé qué triquiñuelas y que al cabo sea el Estado el que sufrague las bajas.
En segundo lugar, no se nos puede pedir a los trabajadores de hoy que paguemos pensiones de 2.000 euros a gente que tiene unas magníficas pensiones complementarias, y que nos conformemos con que nuestras pensiones en el futuro sean de 1.000. Habrá que repartir el esfuerzo, ¿no?
En tercer lugar, hay que racionalizar. No se puede crear la categoría "jubilado", como si todos fueran iguales. Hay jubilados "de oro" y otros de miseria. Sin embargo, todos reciben el mismo trato. Por ejemplo, transporte gratuito o subvencionado municipal, medicinas más baratas, tarjeta dorada, viajes del IMSERSO... ¿Por qué este despilfarro? ¿No puede pagar un billete de autobús un jubilado leonés que cobre 2.000 euros de pensión pública más otros 2.000 de pensión privada y sí debe pagarlo un joven trabajador con un contrato de S.M.I.?
Debe empezar a quitarse el apelativo de jubilado con todos los privilegios a quienes tienen rentas altas. Más cuando es en gran parte de los casos gente que ya tiene pagada su vivienda (comprada antes del boom inmobiliario) y que no tiene menores o estudiantes a cargo. Debe empezar a tratarse caso a caso el tema de los pensionistas. Igual que yo no recibo una ayuda de libros para mis hijas por superar el nivel de renta, ¿por qué no se hace lo mismo con las "clases pasivas"?
Somos el país del pan y circo. Conozco jubilados con un alto nivel de renta (que incluso siguen trabajando "en B" porque dicen que si dejan de trabajar se mueren) que hasta se van de viaje a Italia con excursiones subvencionadas por la Comunidad Autónoma. Y tienen termalismo, y clases de tai chi, y la repera bendita. Y tú mandas a tus hijos a la escuela municipal de música y te dejas los higadillos, o te suben un 40% en un año el comedor escolar, y a apechugar, que para eso eres trabajador en activo.
Una solución al problema futuro de las pensiones lo daba hoy en una carta al Director en el diario El País Jordi Roca Jusmet, Catedrático de Teoría Económica de la Universidad de Barcelona. Nos cuenta que la crisis financiera ha hecho más evidente que los sistemas públicos de pensiones pueden sufrir muchas tensiones dependiendo de las evoluciones demográfica y económica pero nada comparable a la incertidumbre de confiar la jubilación a inversiones en los mercados financieros. Menos Madoff y más Caja de la S.S. Y frente a los que opinan que un sistema como el nuestro no es viable si los compromisos de pago crecen a mayor ritmo que la masa salarial que sustenta estos compromisos, debiendo por tanto reducir los gastos (menores pensiones), propone que una alternativa evidente es aumentar la cotización media, ¿por qué el ajuste ha de venir necesariamente por el lado de los gastos y no por el de los ingresos? Es decir, aboga por evitar un posible problema con el cobro de la pensión incrementando las cotizaciones. Es una idea.
Yo, desde luego, prefiero cotizar más si me asegura el Estado la pensión pública y de un nivel como las actuales, que aventurarme a comenzar una cotización mediante sistema privado de pensiones, que no esté asegurado por vía estatal, y que me pueda ver en el futuro protestando como los de BANIF, que vieron cómo lo que creían "inversiones seguras" eran fondos de inversión Madoff, es decir, como jugar a la ruleta (¿rusa?).

lunes, 30 de marzo de 2009

Obama Vs. Premios Nobel

En los últimos días no deja de discutirse en la prensa el alcance de las medidas que los gobiernos están tomando contra la crisis financiera, económica, social... Todos los gobiernos están en entredicho.
Pero es muy representativo de lo difícil que es afrontar la tarea de gobierno el caso del nuevo Presidente de los EE.UU., Barack Obama. Llegó en loor de multitudes, el salvador de la economía y el renovador del "american way of life". Bueno, pues a menos de dos meses de su llegada al poder, ya se discute su figura y lo que es más importante, dos de los más prestigiosos Premios Nobel de Economía de los últimos años, Paul Krugman y Joseph Stiglitz, ponen en entredicho el Plan del equipo Obama, el llamado Plan Geithner (del Secretario del Tesoro de los EE.UU.).
Es muy significativo leer en la prensa lo que dicen estos dos gurús de la economía. Pero lo más significativo son los titulares que la prensa destaca de sus palabras.
Stiglitz dice que el Plan es un robo a los contribuyentes, lo que a un votante americano no le dejará precisamente tranquilo, y si el votante es republicano, directamente le pondrá colérico y con ganas de guardar su dinero debajo del colchón, para que no se dedique a la compra de activos tóxicos ni a películas como las que veía el marido de una ministra inglesa a costa de sus dietas con dinero público (no eran de arte y ensayo). (http://www.expansion.com/2009/03/24/economia-politica/economia/1237904416.html ) .
Krugman dice que lo peor del Plan del Secretario del Tesoro es que casi con total seguridad no va a funcionar, lo que acabaría con el crédito político del Presidente americano. Si su crédito se acaba tan pronto, y la locomotora americana no empieza a tirar del tren de la economía mundial, es quizás hora de echarse a temblar. http://www.elpais.com/articulo/economia/desesperante/politica/economica/elpepueco/20090324elpepieco_3/Tes

Desde luego, ha habido otros analistas que nah aplaudido el Plan Obama. Pero esto demuestra que gobernar es difícil. Hacer declaraciones, lograr titulares, lograr ilusionar es relativamente fácil, sobre todo en un país que pasó con Bush de un superávit fiscal heredado de Clinton a tener el mayor déficit público en décadas. Pero lograr el éxito en las actuaciones de gobierno no es tan fácil. Los enemigos acechan esperando el menor error, titubeo... Los críticos, dispuestos a criticar cada medida que no vean clara. Y los partidarios, esperando soluciones, si éstas no se dan, pronto se verán decepcionados. Tempus fugit.

sábado, 28 de marzo de 2009

Crisis: ¿fuente de oportunidades? El caso chino

Se ha hablado a menudo en los últimos tiempos acerca del ideograma chino para nuestra palabra "crisis". Nosotros solemos asociar directamente la palabra crisis con empobrecimiento, catástrofes varias, destrucción de empleo y desaparición de empresas...
Los chinos son raros a nuestro entender, quizás porque no piensan de la misma manera. Esto se ve en su ideograma: la expresión crisis estaría compuesta de la unión de los ideogramas utilizados para las palabras "peligro" y "oportunidad". O sea, que en toda crisis hay fuentes de peligro, amenazas, y hay posibilidades de éxito, oportunidades. Todo esto ya lo pensaron formalmente los que idearon eso de la matriz DAFO (SWOT en inglés), pues toda empresa (y toda persona) se enfrenta siempre a oportunidades sabiendo explotar sus puntos fuertes, y a amenazas como consecuencia de sus puntos débiles.
Schumpeter, hace ya tiempo, habló de la destrucción creadora, un oxímoron muy real, no como los de los poetas, tipo "un silencio atronador". Él constataba que todo progreso tecnológico y productivo destruye empleos, incluso sectores económicos, para dar paso a la creación de otros, que quizás creen aún más empleo y riqueza. Lo malo está en los que no se sepan adaptar a esas nuevas condiciones del mercado. Por ejemplo, el móvil acabó prácticamente con el "busca", pero no hay duda del mayor impacto productivo del primero, sobre todo, pensando en España, a raíz de aquel famoso "Hola, soy Edu, ¡Feliz Navidad!".
En China están aprendiendo a marchas forzadas eso del capitalismo, y son alumnos aventajados, tanto que dentro de poco nos van "a comer el arroz". A ellos la crisis también les está afectando, pero las medidas que van a tomar contra ella son mucho más sabias, pues piensan en el largo plazo.
Uno de los problemas de nuestros políticos es el cortoplacismo: hay que dar respuestas que tengan una visibilidad en menos de tres años, porque en cuatro vuelve a haber elecciones, y si no he conseguido resultados ya ya, pues a la oposición y sin coche oficial, con lo que eso duele. En China, quizás por el hecho de que las elecciones son una entelequia, al haber un partido único, no temen tomar medidas que quizás no rindan efectos inmediatos, pero que son la garantía del éxito a medio y largo plazo.
Recomiendo la lectura del artículo "La crisis brinda oportunidades" de Keith Bradsher para el New York Times (escrito desde Guangzhou, "a pie de obra"), publicado en España por El País: http://www.nytimes.com/2009/03/17/business/worldbusiness/17compete.html?_r=1
Los chinos han decidido convertir la crisis económica (el "downturn") en una ventaja competitiva. Nada de dinero a los bancos que no se sabe dónde acabará; nada de ayudas a la compra de vehículos, que a lo mejor están fabricados en otros países. Su plan de estímulo, de casi 600.000 millones de dólares (los 600 billion americanos), busca hacer a sus empresas más competitivas en los mercados nacionales e internacionales, reconvertir a los trabajadores emigrantes a una escala inmensa, aumentar rápidamente las subvenciones para I+D, construcción de nuevas infraestructuras que reduzcan los costes de transporte... Todo, buscando mejorar la competitividad a largo plazo. O sea, como en España, la U.E. y EE.UU., pero al revés. Empiezan la casa por los cimientos. Listos, estos chinos...

viernes, 27 de marzo de 2009

Las paradojas de la globalización

En estos tiempos revueltos, en que la mayoría de las economías más importantes del planeta han entrado en recesión o sin entrar en recesión, debido a la desaceleración de sus economías, sufren las consecuencias de la crisis internacional de forma notable (China, que crece a ritmos envidiados por occidente, al pasar de cifras del 11-12% de crecimiento del P.I.B. a cifras del 6-7%, ve cómo multitud de empresas deben cerrar y miles, quizás millones de personas perderán su trabajo) los gobiernos de casi todos los países más o menos desarrollados han comenzado a pergeñar y desarrollar, con cambios sobre la marcha (así de vertiginosos se muestran los efectos de la crisis), políticas keynesianas para salvar sus economías y de paso su futuro electoral.
Pero quizás los dirigentes políticos, enfrascados en sus problemas nacionales, con mil lechones queriendo mamar de unas arcas de los Estados cada vez más exangües, no se han parado a pensar que una economía cada vez más interrelacionada por efectos de la consabida globalización produce efectos paradójicos no deseados.
A veces se habla del aleteo de la mariposa en África Ecuatorial que acaba provocando un huracán en el Caribe. Eso quizás es una exageración, pero no lo es decir que las medidas que toman los gobiernos en esta crisis no se sabe ni si darán algún resultado y, sobre todo, de dar algún resultado, si será el esperado o uno totalmente sorprendente, alejado del inicialmente pensado.
El Presidente francés, Nicolas Sarkozy (para algunos, el marido de Carla Bruni), está dispuesto, como muchos otros, a ayudar a las empresas de su país a salir de la crisis. Y una industria importantísima en Francia es la automovilística, no obstante en Francia nacieron la Renault, Citröen, Peugeot... La industria automovilística y su industria auxiliar emplean a mucha gente en Francia (en España leí hace poco que más o menos a un 10% de la población ocupada).
La industria automovilística, los poderosos sindicatos franceses, los medios de comunicación con su fuerza mediática... todos pedían a Sarko una ayuda directa a la industria automovilística francesa, ayuda que sonó a proteccionista. Se iba a ayudar a la compra de coches, con 1.000 euros, intentando que se compraran coches de empresas francesas. En Alemania, las ayudas han sido de 2.500. En España o Reino Unido no hay los mismos planes, pues el de España se parece al antiguo Prever, no vale para cualquiera que quiera comprar un coche. Parece que las ayudas funcionan en cuanto a ventas: el mercado alemán ha crecido un 21% en febrero pasado, mientras que en Francia las matriculaciones se han reducido un 13% en febrero, descenso muy inferior al de Reino Unido (-22%) y, sobre todo, España, con un desplome del 49% en febrero.
Pero aquí viene la paradoja: las ayudas quizás no vayan a la economía nacional. Es más, España, y en especial Castilla y León, se van a ver beneficiados con el plan francés: http://www.elmundo.es/elmundo/2009/03/27/castillayleon/1238152319.html Leyendo esta noticia, vemos que Renault ha paralizado un E.R.E. (expediente de regilación de empleo) debido a un repunte en la producción por las mayores ventas derivadas de los planes europeos. Un coche producido en la factoría de Palencia o Valladolid se puede vender en Francia o Alemania. O sea que el dinero público francés o alemán están ayudando al empleo de Palencia o Valladolid.
En la producción industrial es importantísimo lograr economías de escala, y por ello es habitual que, por ejemplo, Renault produzca un modelo en exclusiva en una factoría de Palencia que se vende en todo el mundo. Mejor que producir diez modelos en cada factoría, especializar cada factoría en un modelo (eso sí, si el modelo fracasa, mala cosa para la factoría, como pasó con el "feo" Modus).
Por todo lo expuesto, quizás los gobiernos deberían analizar un poco más sus ayudas cuando van a aplicar tanto dinero público, porque se pueden encontrar con un repunte del empleo en España cuando lo buscaban en Francia...

jueves, 12 de marzo de 2009

Las predicciones económicas

Dicen que la Economía es la ciencia que explicará mañana por qué hoy no se cumplió lo que predijo ayer (más o menos, pero no sé quién lo dijo, seguro que en Google lo encontráis).
También es muy conocida la frase atribuida a Mihail Gorbachov (aunque alguno se la atribuye a George Bush) : "Tengo cien asesores económicos y sé que uno tiene razón, pero no sé cuál es".
Llevamos unos meses escuchando predicciones del F.M.I., de la O.C.D.E., del Servicio de Estudios del BBVA, de FUNCAS, del Banco de España, del B.C.E.... y lo curioso es que estas predicciones sufren una especie de "Efecto Doppler": cuanto más nos acercamos a la fecha para la que se han hecho predicciones, más veces se han cambiado éstas.
Anteayer FUNCAS hablaba de 4,5 millones de parados a final de año. Pero hace un mes hablaban, como cifra maldita, de 4 millones. Y unos meses antes, de 3,5 millones. Las predicciones sobre crecimiento económico se han ido ajustando casi cada mes, según la organización que emitiese sus augurios.
Y yo me pregunto: todo esto, ¿vale para algo? Hay miles de personas dedicadas a predecir algo que todas saben que es impredecible. Todos andan más despistados que un académico leyendo un mensaje de SMS adolescente.
Parte de la culpa de todo esto la tiene lo que muy bien explicó un analista hace unos años. Perdonad que, como Umbral, no me levante a buscar quién fue. Decía este analista que las predicciones económicas funcionan con el mismo procedimiento que los rebaños de ovejas: donde va una, van todas. Él explicaba esto de una forma tan sencilla que uno se pregunta cómo fue el primero en acuñar esta teoría y no se le ocurrió antes a otros sesudos estudiosos.
Decía que siempre hay "corrientes" de opinión imperantes. Si eres un "disidente" de esa opinión reinante, además de situarte como un molesto outsider que predice catástrofes, si al final no tenías razón, ahí se acaba tu carrera de analista financiero. No hay más que recordar las chanzas que sufrió Paco Rabanne cuando se retiró del mundanal ruido porque predijo una catástrofe por caída de una nave espacial en París. Si la catástrofe llega a ocurrir, todos hubiéramos acabado perplejos. Pero como no ocurrió... Paco Rabanne pasó de diseñador a payaso oficial del mundo del diseño.
Por eso pocos se arriesgan a "salirse del guión". Si la opinión de los gurús es que la economía crecerá al 3%, yo como mucho me puedo arriesgar a predecir un crecimiento algo menor. pero si predigo una recesión, todos me mirarán como a un lunático, un agorero. Si al final, tras un par de años, resulta que yo tenía razón, pues tendré mis 15 minutos de gloria warholiana, pero poco más. Algún titular diciendo "Ya lo predijo Raymond hace 3 años y nadie le hizo caso...".
Lo peor de todo es que en este mundo hay gente cobrando sueldos millonarios y no cumplen ni las premisas más sencillas de un mediocre economista. El Sr. Trichet, al mando de la política monetaria europea desde su asiento en el B.C.E., ha demostrado que tiene menos dotes para el puesto que la cabra de la legión. Y explicaré la razón.
Alguien que dirija una de las políticas de las que dispone un Estado o un ente supranacional, como son la Política Fiscal y la Política Monetaria, debe actuar "a priori", adelantándose a los acontecimientos, funcionando de forma anticíclica, pero sin pasarse de frenada. Y el Sr. Trichet se deja llevar por los acontecimientos. Cuando desde España o Francia se le imploraba que bajase los tipos de interés, que él había subido sucesivas veces, decía que no tocaba, que había que controlar la inflación. No se daba cuenta que esta inflación más que de demanda era de costes: un precio del petróleo desbocado y unas materias primas encarecidas por los últimos estertores del crecimiento mundial, China y la India incluidas. Estos altos tipos de interés provocaron una mayor rapidez en la caída.
La recesión en la que están radicados casi todos los países europeos fue en parte consecuencia de estos tipos de interés al alza. Un español medio veía que su hipoteca subía y subía y le quedaba menor renta disponible para otros gastos. Consecuencia: menos ahorro, menos consumo.
Ahora el Sr. Trichet no deja de bajar los tipos de interés. Ya anuncia una bajada que puede dejarlos en un 1% (lejos aún del 0'1% americano). Así también yo, que diría un castizo... Con esta crisis general es fácil decidir ahora bajar los tipos. Pero esa decisión la tenía que haber tomado hace dos años, cuando las primeras señales de alarma sonaron.
Por todo lo anteriormente escrito, propongo una cosa: Rappel for President of B.C.E. No creo que nos vaya peor...