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lunes, 28 de junio de 2010

La primera señal de la catástrofe que puede venir


Una de las primeras cosas que nos puede inquietar en el actual panorama de inestabilidad es la suspensión de pagos. A nivel empresarial, ésta se intenta reconducir mediante lo que, hoy en día, se llama legalmente concurso de acreedores. Pero cualquiera se pone a temblar en cuanto a sus consecuencias: trabajadores que pueden quedar en la calle y sin cobrar parte de sus salarios, proveedores con facturas pendientes, empresas auxiliares que dependen de la actividad de la empresa que puede desaparecer...

Pero debería darnos más miedo una suspensión de pagos más dañina: la de las administraciones que nos dirigen. Si una administración suspende pagos, es el comienzo del desastre. El reguero de destrucción económica que deja detrás será mucho más dañino que la desaparición de una empresa.

Pues bien, la primera señal de alarma saltó hace pocos días. Siempre señalamos a los catalanes como una zona de gran riqueza, de mucha actividad económica e industrial, que desde tiempos inmemoriales tuvieron iniciativa, estuvieron en contacto comercial con el Mediterráneo y Europa... Cataluña era y es contribuyente neto a la solidaridad entre regiones. ¿No sería preocupante que Cataluña diera síntomas de no poder afrontar sus pagos?

Pues ese primer síntoma, ese flash que anuncia la tormenta, viene de Cataluña. La Generalitat administra una de las regiones más ricas de España, tiene sus funcionarios, contrata empresas, tiene proveedores... y problemas para afrontar sus pagos. Y lo que es peor: problemas para conseguir que se fíen de ella para prestarle dinero. por ahí empieza una suspensión de pagos empresarial: tengo que afrontar pagos, no tengo liquidez, y además me niegan el crédito.

Pues la Generalitat quería conseguir financiación por 1.000 millones de euros. Fracaso. Acudió a La Caixa para que liderara un crédito sindicado (ya sabemos para qué sirven las cajas, ese juguete que en manos de los políticos se convierte en un paquete-bomba) y nuevo fracaso. Sólo consiguieron 350 millones, muy lejos de lo que pedían (ver la noticia en el siguiente enlace: http://www.factual.es/noticia/la-generalitat-de-cataluna-pide-1000-millones-a-la-banca-y-solo-recaba-350/?noticia=1113 (la noticia en El Mundo sólo está accesible para abonados a Orbyt).

¿Alguien se imagina los próximos movimientos si Extremadura, Andalucía, Galicia o Madrid piden dinero y se encuentran con el mismo problema? ¿Corralazo en vez de corralito? ¿Saqueo público de las cajas para conseguir dinero? Y encima, en los próximos 24 meses, elecciones municipales, autonómicas y generales. Esto sólo lo arregla Chiquito de la Calzada, de absurda que se pone la situación.

martes, 15 de junio de 2010

Moderación salarial: empecemos por los políticos

Se habla estos días con insistencia de la rebaja del despido, la moderación salarial, y la reducción del gasto público para reducir el déficit. Como siempre, con respecto a esto último, voy a parafrasear aquella idea de campaña de Bill Clinton (bueno, seguro que se le ocurrió a otro; todos los políticos funcionan con ideas de otros que tienen que aprenderse o repetir con un papel delante).
La frase, un poco alterada, es: "¡Es el crecimiento, idiota!". Ya nos avisan que hay que hacer más esfuerzo para reducir gasto, que si no no conseguiremos el objetivo del 6% de déficit del PIB para 2011. Y no se enteran estos sesudos próceres que el mejor antídoto para el déficit es el crecimiento económico. España, por su enorme paro estructural, más el coyuntural (bueno, llamarlo coyuntural es una paradoja...) debido a la crisis, y con su sistema de subsidios de desempleo, ha visto crecer exponencialmente el gasto derivado del desempleo. Además, están las ayudas a la banca, el FROB famoso, el Plan E y otro fuegos de artificio. Y por otro lado, la contracción económica ha llevado a que la recaudación por impuestos y tasas se haya ido a mínimos. Y en ésas estamos.
Una solución, la neoliberal que nos imponen los mercados, es seguir recortando, hasta que nos queden por recortar sólo las venas. Eso contrae más y más la economía, no permite el crecimiento, y lo único que hacemos es provocar más caída de los ingresoso y menos reducción del gasto. Ahora que parecía que el crecimiento podía empezar a retomar el vuelo, lo cortamos de raíz. Ahí estarán las ideas de Keynes, en el congelador, pensando: ¡qué inmenso error!
El gobierno sube el IVA. Evidentemente, salvo catástrofe, eso subirá la recaudación. Una subida de un 2% en el tipo general, del 16 al 18%, si se mantuviera el consumo, provocaría un incremento de la recaudación por este conceopto (consumo de bienes y servicios del tipo general) de un 12,5%. No está mal. Lo malo es que el consumo va a caer con las medidas contractivas tomadas por la presión de los mercados y la U.E.
Está muy bien el discurso de Daniel Cohn-Bendit , Danny el Rojo el de mayo del 68, el 5 de mayo en el Parlamento Europeo. Habla de todo lo que se está haciendo, y muy mal, comentando el caso griego. Merece la pena verlo, os dejo el vídeo subtitulado. Si la apntalla no se ve entera, haciendo click sobre el vídeo con el botón derecho del ratón, da la opción de "Mostrar todo".



Para mí, está claro que contraer la economía es un error en este momento. Y en España no hemos hecho nada más que empezar con los recortes. En pocos meses nos van a mandar recortar más. Por eso vengo aquí con algunas ideas.

La primera es un poco "electoralista", pero necesaria. Lo primordial es no recortar gasto real, productivo. Pues hay uno, que ha crecido muchísimo en los últimos años, que a ZP le vendría bien: decirle a los socios que tanto nos piden sacrificio que no podemos seguir con nuestras misiones en Líbano, Afganistán, etc. Directamente, les decimos que no hay dinero para eso, y se vuelven las tropas. El recorte en gasto sería importantísimo. Y es que, además, es un gasto que no ha parado de crecer.

El segundo está basado en la moderación salarial. Prediquemos con el ejemplo. España es un raro país donde le damos poder para cosas increíbles a cualquiera. Ejemplo: en un Ayuntamiento, la corporación se pone el sueldo y dietas y lo que les salga del higo. Y en las diputaciones. Y en las CC.AA. Pues no. Aquí, a regular por ley. No es posible que un alcalde de ciudad pequeña, un Presidente de la Diputación de Barcelona o un Presidente Autonómico ganen más que el Presidente del Gobierno. Eso se debe regular por ley nacional. Ejemplo: si el salario del Presidente del Gobierno es de 90.000 euros, el de las CC.AA., el máximo 80.000 euros, para las más ricas y pobladas. Y una C.A. uniprovincial, máximo 60.000 euros. Lo mismo, las alcaldías. Madrid o Barcelona, alcalde máximo 70.000 euros. Capital de provincia de menos de 200.000 habitantes, 40.000 euros. Y así, establecer baremos, y en 2 días reducimos el gasto público que da gusto. Que no puede ser que un Presidente de Diputación cobre de sueldo 180.000 euros más lo demás, que muchas veces es mayor.

Y ahí viene lo que no es precisamente el chocolate del loro: los sobresueldos de los políticos. Eso es un escándalo. Pongo un ejemplo de lo que es una caradura monumental. Yo tengo mi salario, sueldo base y complementos (trienios, sexenios...). Pero luego, cada día que vengo a una reunión, dieta. Y si vengo a una evaluación, dieta. Y si hay Claustro, dieta. Y si recibo a unos padres por la tarde, dieta. Pues eso hacen los políticos. Se les paga por su labor, pero cada vez que la hacen de verdad, dieta (supongo que libre de impuestos, como todas las dietas...). Hay cosas que ya exceden en lo que es caradura y llegan al delito: convocar en un solo día dos sesiones plenarias para dos asuntos diferentes, con lo que la dieta se dobla. Y a lo mejor no están sentados en sus butacas más de dos horas, para insultarse un poco, llamarse de todo, quitarse la palabra, patear un poco e irse a tomar unas cañas pensando: "¡qué bien vivimos en España!". No te fastidia, así vive bien cualquiera.

Los políticos, con salario fijado desde el Estado. Y al que no le interese, que no se meta en política y siga con sus negocios o con su oficio (si es que tienen). Fuera dietas, fuera participación en empresas, consejos de administración, Cajas, etc. Al final, un Presidente de Diputación puede irse a casa con más de 400.000 euros al año. Y eso no puede ser.

Además, limitación de cargos públicos: uno máximo, y por 8 años máximo. Vamos a acabar con esta plaga que son los vividores de la política, que se afilian con 18 años y no les baja de un cargo ni la jubilación. Yo es que ya estoy algo cabreado...

jueves, 10 de junio de 2010

Austeridad: ¿ahora somos conscientes del despilfarro?

Los gobiernos de muchos países (y no precisamente los PIGS, es decir, Portugal, Italia, Grecia y España, Spain) hablan ahora de que hemos estado viviendo por encima de nuestras posibilidades. "Se acabó la fiesta", que algunos dicen, y yo rememoro las palabras del texto de Groucho Marx en su libro Groucho y yo cuando habla del crack del 29, cuando su antiguo asesor financiero le dijo: "La broma ha terminado".http://www.rankia.com/blog/familyoffice/384604-groucho.
Alemania, Gran Bretaña, España, Italia, Portugal, Grecia... todos se afanan repentinamente por reducir gasto público, como si ahora se pudieran reducir coches oficiales, ministerios, empresas públicas, asesores nombrados a dedo... y hace un año fueran estrictamente necesarios. Se empieza a derrumbar el estado del bienestar y se empieza a hablar sin timidez de copago, céntimo sanitario, despido más barato, etc.
Nadie en su sano juicio podía soportar lo que aquí hemos vivido. Una competición, debido al estado autonómico que vivimos, por quién invertía más y mejor en cada Comunidad Autónoma, en cada provincia. Se quiere que cada Comunidad tenga estudios universitarios completos, y cada provincia luego reclama lo suyo, y en las provincias con poblaciones importantes se reclama otra parte para ellas. Con lo que tenemos Facultades en las que hay más profesores que alumnos (recuerdo un año en que un alumno mío se matriculó de 1º de una carrera de CC. Sociales... ¡con otros 5 alumnos!).
Luego se quiere que haya AVE, autovías y la repanocha hasta cada pueblito y urbanización de adosados. Recuerdo que mi suegro me preguntaba siempre por ese "milagro" español. Él se fue a Francia a principios de los años 60, aunque siempre volvía al menos una vez al año. Para él, en aquellos años ir a Francia era como el "Regreso al futuro", y venir a España era como entrar otra vez en el túnel del tiempo. Sin embargo, en años recientes él se preguntaba cómo es que España, siendo un país no tan fuerte económicamente como Francia, y con menos población, podía tener tal red de trenes AVE, el equivalente al TGV de allí. "¿De dónde sale el dinero?", se preguntaba él. Era fácil: el dinero no estaba ahí, gastábamos por encima de nuestras posibilidades, con las CC.AA. del signo contrario "agobiando" con demandas de más y más, y más rápido, que "el gobierno nacional nos tiene abandonados". Y las CC.AA. del partido en el gobierno, siendo más benévolas, pero pidiendo también más para no perder votos. Esto era una locura.
El PEIT, por ejemplo, preveía para 2020 vías claramente innecesarias, como plantear que, habiendo una autopista León-Asturias, hubiese a su vez una autovía. Más te vale rescatar el peaje de la ya construida, dejarla como autovía, y no invertir en una obra multimillonaria.
Y los ayuntamientos, para qué contar. Obras cada cuatro años para inaugurar antes de las municipales, pero sin dinero, a costa de endeudarse o no pagar a los proveedores. En León tenemos ejemplos claros de deuda acumulada a costa de hacer cosas para presumir sin tener dinero para pagarlas.
Y ahora descubrimos que, al igual que el contribuyente que si gasta más de lo que gana, y va tirando a costa de endeudarse, llega un momento en que presenta su particular quiebra financiera, los estados han descubierto que esto no podía seguir así. Hasta los bancos piden clemencia al BCE para que inyecte liquidez. El dinero parece haber desaparecido. ¿Y dónde está? Matarile, rile, rile, en el fondo del mar.

martes, 25 de mayo de 2010

Austeridad

Llega la famosa austeridad. Austeridad en el gasto, pública y privada. De repente, por las medidas que toman en distintos países de la U.E. e incluso en algunas CC.AA. españolas, nos damos cuenta de que estábamos dilapidando dinero público, como dirían los asturianos, "a esgaya". Ahora se dan cuenta en Gran Bretaña, por ejemplo, que los altos cargos pueden desplazarse andando o en transporte público, y que sólo en caso de que vayan a un acto oficial, deberán utilizar vehículos de flota, pero nada de un coche/un chófer por cargo público.
En España, en Castilla-La Mancha reducen el número de Consejerías. De 14 que eran pasadas las elecciones, pasaron a 10 en un primer recorte y ahora serán sólo 7, la mitad del primer "equipo". Y digo yo: si Castilla-La Mancha no se hunde tras este recorte, ¿no será que hay hiperinflación de cargos, amigotes, fundaciones, asesores, coches oficiales, recepciones, visitas, dietas, etc. en nuestras administraciones?
El volcán Effjkjhytttttkjoneskjalla ése nos descubrió otro secreto: hay reuniones oficiales que se pueden hacer, aprovechando que ya no estamos en la era de las señales de humo, vía vídeo-conferencia. La de billetes de avión, con multitud de personal que se ahorran. Pero es que, visto al precio al que venden organizadores de eventos como Orange Market sus servicios, no quiero imaginarme lo que costará una de estas reuniones del Grupo euromediterráneo con sus consiguientes hoteles para cientos de personas (eso sí, hoteles de lujo), comidas, vinos españoles, cenas, visitas culturales, regalitos de cortesía, pitos y flautas. Sólo ahora que se habla de austeridad somos conscientes de por dónde se va nuestro dinero.
También descubren ahora por ahí que los políticos no hace falta que viajen en primera. Quizás a partir de ahora disfrutarán de las delicias de viajar en las low-cost y que les cobren por respirar, con lo que a lo mejor legislan frente a tanto abuso. Con los miles y miles de billetes de avión que pagamos a lo largo del año a los políticos, no quiero pensar en los diferenciales de precio que pagamos para que sus señorías viajen lejos de la plebe, en sus Business class. Nada más tenemos de vez en cuando un friki como el Presidente de Cantabria, Revilla, que se presenta en La Moncloa en taxi y con una lata de anchoas. Lo malo es que, con la crisis, lo mismo se presentará a partir de ahora en rickshaw y con una lata de Hacendado low-cost.
Uno de los principales males de la política es la opacidad con la que funcionan nuestros políticos. Cuanto más local la Administración, más se acentúa el problema. No sabemos lo que gastan, en quién y por qué. Y en esta época en que ya no usamos la Olivetti, es vital un voto por la transparencia.
La transparencia en la administración nos llevaría, invariablemente, a la austeridad en comparación con tanto despilfarro. Que cada gasto que se haga, lo podamos consultar en internet. Cada billete de avión, cada suministro de material de oficina, cada litro de gasolina gastado, debería ser público. A quién se ha contratado, y por qué. Qué presupuestos y de qué empresas se han recibido, por qué se ha elegido a quien se ha elegido... Así acabaríamos con tantas Malayas, Gürteles y Filesas. Podríamos saber si nuestro alcalde se ha ido a Wachintón con un billete que ha costado 2.500 euros, cuánta gente iba de acompañante, quiénes se pagaron sus gastos, qué dietas cobraron, los hoteles en los que se alojaron... Esto no es difícil de hacer. Informes económicos y volcado a una página web. Siendo Secretario de un Instituto, me tocó lidiar con una época de austeridad. Cada vez nos bajaban más el dinero del presupuesto asignado (caía el número de alumnos) pero los gastos fijos subían: el gasóleo de calefacción se encareció muchísimo, y se gasta el mismo número de litros o más para calentar un centro con las aulas llenas o con las aulas a medio llenar. Lo mismo que la luz o la cifra de teléfono, que subía porque los padres dejaban cada vez más como contacto un móvil, con llamadas no precisamente baratas cuando hay que comunicar un caso importante y la conversación se alarga.
Pues bien, en aquel contexto, yo fui el más austero de los austeros. Apuntaba cada lápiz que entregaba, cada caja de chinchetas, cada carpeta, para evitar que el gasto se disparara. Hacía públicos todos los gastos que se generaban, quién había gastado, dietas recibidas en excursiones, departamentos que habían adquirido libros, etc. Recuerdo las birrias de gastos que podíamos hacer, como que un Departamento de filosofía en cuatro años hubiese adquirido libros por valor de 60 euros (a 15 euros al año; no da ni para una suscripción a la revista parroquial).
Sólo con transparencia se puede ser austero. Que todo el mundo sepa lo que hay. Y entonces los ciudadanos decidiremos si es razonable gastarse millonadas en cambiar las mismas aceras por tercera vez en 10 años, o cuántas dietas se han llevado los concejales de turno por asistencia a plenos y reuniones con juegos florales y grupos de gaitas. Y da lo mismo que sean gallegas y suenen bien: si quieren gaitas, que se las paguen de su bolsillo.

jueves, 20 de mayo de 2010

Nuevo candidato a Presidente del BCE, ministro de finanzas o experto económico

Os presento al candidato a suceder a Jean Claude Trichet en el BCE. Aunque también podría ser el recambio de Elena Salgado en la Vicepresidencia Económica de nuestro gobierno o nos valdría de experto analista del Fondo Monetario Internacional, de S&P o de FUNCAS.
Magritte diría "ceci n'est pas un brique". "Esto no es un ladrillo", parafraseando su famoso cuadro. Claro que no. Es el futuro director de la política económica de cualquier país. ¿Y por qué, se preguntarán mis fieles lectores?
Un ladrillo, a pesar de que lo de arriba no es un ladrillo, parece tener vida propia. Tiene aspiraciones. Se imagina acabar siendo parte de algo importante: ayudar a construir un museo (bueno, hoy en día los museos se pueden construir con cualquier cosa que se le ocurra a algún "genio" de la "arquitextura"...), formar parte de una promoción de viviendas sociales... El ladrillo nació para construir un mundo mejor. Y resulta que no es nada más que la pieza de un enorme engranaje, se pierde en un marasmo de materiales y decisiones, y acaba por no ser más que un ladrillo, simple y llanamente. Sin más valor que dejarse hacer, dejarse levar y dejarse morir por el paso del tiempo.
Pues eso es exactamente lo que hacen nuestros sesudos dirigentes económicos, por lo que veo. Parece que toman decisiones, pero son las decisiones las que les llegan a ellos. Son decisiones sobrevenidas, sin una planificación previa. Como el niño que, tras hacerse pis en los pantalones, pide a sus papás que le pongan a hacer pi-pí. Tenemos unos ladrillos por dirigentes de la economía.
Empecemos por decisiones tomadas hace tiempo. Cuando en los primeros albores del titubeo económico más de uno advirtió en paulatino enfriamiento de la economía, y voces cada vez más fuertes y más numerosas pedían al Sr. Trichet que bajase los tipos de interés en el área euro, éste, cual buen estalinista o estajanovista del puesto, negaba la mayor. "Mi trabajo es tener a raya la inflación, que para eso me pagan", debía pensar él. Y no hizo su trabajo. Su trabajo era ser anticíclico, pero adelantarse a ese fenómeno, es decir: cuando adviertes que vendrá la crisis, tiempo antes debes empezar a trabajar las políticas expansivas. En el caso del Sr. Trichet, máximo gurú de la política monetaria europea, le hubiera corerspondido empezar a bajar los tipos al menos un año antes. Eso sí, con la crisis al más tonto se le ocurre que hay que bajar tipos. Y sin embargo, el Sr. Trichet se olvidó de algo. Una cosa es la teoría, y otra la práctica. Política monetaria expansiva, a ver... "Sí, si lo estudié en la E.N.A., si bajas los tipos, será más barato pedir créditos y se expandirá el gasto en consumo en inversión y con ello la demanda agregada y con ello el empleo y la producción y con ello..." ¡ZAS! Y se le rompió el cántaro al lechero.
El Sr. Trichet se olvidó de que tenía que bajar los tipos a tiempo, siendo contracíclico. Bajarlos en época expansiva en el momento en que se advierte que vendrá el cambio de ciclo, y con ello contrarrestar el efecto, al menos el inicial. ¿Qué pasó? Pues que llegó tarde. Cuando quiso que funcionara ese efecto expansivo, y que los bancos prestaran dinero a intereses más bajos, se encontró con la realidad: los bancos no querían o no podían prestar (falta de fondos, morosidad, acumulación de bolsa inmobiliaria...) y las familias tampoco estaban tan interesadas en pedir préstamos (la gravedad que se advertía en la crisis motivaba comportamientos de suma cautela en el gasto). Los únicos, los pequeños empresarios, con grandes problemas de liquidez, queriendo lograr vías de financiación, y encontrando las puertas cerradas. O sea, que la decisión de Trichet de bajar tipos tuvo el mismo efecto que si hubiese decidido fumarse un puro. Otro gallo hubiese cantado si hubiese bajado un par de puntos los tipos al menos un año antes, cuando todo parecía indicar que se acababa un ciclo bastante duradero de expansión económica.
Estos días vemos otra política sobrevenida a nuestros ladrillos, en este caso, los ministros europeos de finanzas. Han decicido darle a la tijera del gasto, y algunos, tímidamente, subirán un poco los impuestos. Pero el principal leit motiv de estos días es: "bajar déficit-recortar gasto". Esto no es un ladrillo, pero se le parece. Aquí falta análisis. ¿De dónde ha venido este enorme agujero de déficit en países como Gran Bretaña, Italia, Irlanda, Grecia o España?
El déficit puede tener dos orígenes: reducción de ingresos o incremento de los gastos. Si el déficit se dispara, habría que pensar cuál de los dos efectos es el principal impulsor. Y en el caso español, no hay duda: el Estado ha gastado algo más, no tanto por un incremento desmesurado de la inversión, sino por el crecimiento del gasto en subsidios. Dos millones de parados más es un número que cualquiera hubiera creído imposible en 2007. Y ahí el gasto sube. Pero en españa el principal actor del déficit ha sido el desplome de los ingresos. Caída del IVA, del IRPF, del Impuesto de Sociedades, del Impuesto de Transmisiones, de tributos ligados a la construcción... El Estado y las administraciones están secos. Y ante el crecimiento, no desmesurado, del gasto, y ese desplome de los ingresos, ha venido la debacle del Presupuesto.
Pero venía el repunte. Cambiaba el ciclo. Primeros "brotes verdes", primer crecimiento positivo en meses, primera subida trimestral del consumo... Era cuestión de unos meses. El paro podría empezar a remitir un poco, pero lo más importante: con algo de recuperación económica, era de esperar que mejorase notablemente la recaudación. Pero los mercados financieros no esperan, y los ladrillos de finanzas han claudicado. Van a cargarse los brotes verdes y los van a volver morados. En España, la ministra, inocente, rebaja la previsión de crecimiento en un 0,5% del PIB. No es consciente de que ante el desplome que va a provocar en el consumo con la subida del IVA, la bajada del salario a los funcionarios, la congelación de pensiones, y más aún, el aplazamiento de la inversión en infraestructuras en al menos un año, va a hacer que la recuperación de la recaudación no llegue. Es de esperar que baje más, con lo que habrá que hacer nuevos recortes. Y así, hasta que todos estemos con el tonel. No son conscientes de lo que van a hacer. En todos los países van por el mismo camino. En plena crisis, cuando aún no se ha afianzado la recuperación, las políticas más nefastas para que esa recuperación continúe. Y lo peor: si en los próximos meses los datos empeoran, la caída de la confianza va a ser abismal. Cuando las empresas y las familias empezaban a advertir un ligero horizonte más claro, como vean otra vez nubarrones, se encierran en casa y se ponen a comer los tabiques, para no gastar. Y ahí se puede gestar la recesión de la recesión, el déficit multiplicado y el desplome de los ingresos de los estados.
¿Qué debían hacer nuestros ladrillos? No demorar inversiones, confiar en la recuperación y ver que, con ésta, milagrosamente, vendría aparejada, por arte de magia, una mejora al menos de un 2% del déficit, entre la reducción de gasto automático y, sobre todo, la subida de la recaudación. Pero qué se le va a hacer, nos lamentaremos a posteriori de lo errático de las decisiones de los últimos tres años...
Conviene leer el artículo de hoy en El País de Pablo Beramendi y David Rueda, profesores de Ciencia Política en la Universidad de Oxford (o sea, no muy contaminados por la política nacional). Es una exposición clara y creo que atinada. Se llama "El pozo, el perro y las pulgas". Si eres de mi generación y recuerdas al perro Pulgoso, de dibujos animados, me parece que ese perro seremos nosotros, pero sin su risa sardónica. Y nuestros ladrillos, me recuerdan a Pierre No-doy-una o al Coyote: por más que se esfuerzan, no dan una a derechas. Lee el artículo en: http://www.elpais.com/articulo/opinion/pozo/perro/pulgas/elpepuopi/20100520elpepiopi_10/Tes
Un saludo

miércoles, 19 de mayo de 2010

Cómo acabar con el déficit público (y de paso, con lo que se ponga delante...)

En la foto, unos señores muy serios. Sólo se me ocurriría poner a un señor como Cantinflas como más serio todavía, comparado con lo que les ha salido en Holanda. Holanda es un país muy serio, que me lo ha dicho mi amigo Fuego Negro, allí las cosas funcionan, vamos, casi como en España. ¡Vaya camelo! Holanda tiene los mejores humoristas del mundo, señores y señoras. En estos momentos de zozobra económica, que es más contagiosa que la temida gripe A (que al final no fue tan apocalíptica como nos prometían...) ya que la fiebre financiera es otro cantar, van unos políticos holandeses, quizás por propia experiencia, y deciden crear una nueva escuela económica.
Los que estudiamos en alguna Facultad de CC. Económicas sabemos de Escuelas Clásica, Neoclásica, Keynesiana, Marginalista, Monetarista, de Chicago... Mucha escuela. Pero en Holanda han fundado la Escuela del Humor. ¿Cómo se cura la economía? Pues con unas risas...
Unos sesudos políticos holandeses han ideado la piedra filosofal contra el déficit del estado, que allí también cuecen habas. ¿La solución? Si es que no sé cómo no se le ocurrió a Chiquito de la Calzada o al Chikilicuatre... ¡Pues legalizar las drogas! ¡Pipas, palomitas, heroína, cocaína, éxtasis! Pero esta medida no va encaminada a acabar con las mafias, no. Es una medida para incrementar los ingresos del estado. O sea, que si el estado legaliza las drogas duras y controla su mercado, calculan que el incremento de los ingresos para las arcas del estado se cifrará en miles de euros.
Y digo yo: ¿hablan en serio? ¿Se plantean si ese incremento de ingresos no generará, si lo que hay es afán recaudatorio, un aumento de los gastos sociales y sanitarios? No digo yo que no se legalicen para así acabar con las mafias, pero intentando, a ser posible, minimizar su consumo, no maximizar éste buscando ingresos extra.
No sé, o a esta gente se le ha ido un poco la olla, o lo que piden es poder comprar en el kiosco lo que llevaban encima en el momento de decir estas bonitas parrafadas. ¿Y por qué no legalizan a las bandas de delincuentes, y que paguen un 10% de lo robado a Hacienda? Era por dar una idea...
La noticia: http://www.elmundo.es/elmundo/2010/05/19/internacional/1274293493.html

lunes, 17 de mayo de 2010

¿Se respeta la Constitución? Las medidas de Zapatero y las ideas de Rajoy

Nuestra Carta Magna (somos tan acomplejados que queremos copiar hasta el nombre de Magna Carta, que como Constitución tiene unos siglos más que cualquiera de las nuestras...) cita en su artículo 31, en sus apartados 1 y 2:
"1. Todos contribuirán al sostenimiento de los gastos públicos de acuerdo con su capacidad económica mediante un sistema tributario justo inspirado en los principios de igualdad y progresividad que, en ningún caso, tendrá alcance confiscatorio.
2. El gasto público realizará una asignación equitativa de los recursos públicos y su programación y ejecución responderán a los criterios de eficiencia y economía.
"
Aquí, lo de justicia, igualdad, progresividad y eficiencia yo creo que se ha olvidado desde hace tiempo. Por varias causas, ahora uno se fija en lo que está pasando en estos momentos. Pero también conviene echar la vista atrás.
Uno de los grandes errores del gobierno Zapatero, que ahora sale a la luz con sangrante saña, es la peregrina idea que tuvo el Presidente, promotor de la idea en contra de su ministro Solbes, de prometer en la campaña electoral la "ayuda" de los 400 euros a los españolitos, pero no a los de menores rentas, no; una ayuda indiscriminada que lo mismo podía llegar a un mileurista que a uno de esos directivos de grandes bancos que tienen pensiones que se miden en decenas de millones de euros. Fue una idea peregrina. Nada más en un lejano mes de julio (lejano en lo extraño que nos suena eso de "regalar" dinero que ahora falta...) sentimos un pequeño incremento en la nómina por el efecto acumulado de varios meses, pero luego, los 30-35 euros que pudiera suponer al mes, a veces se perdía por alguna subida de la retención. Pues hoy leo algo que ya había olvidado: esa medida provocó un coste para el Estado de 5.700 millones de euros en 2009. Casi cuatro veces lo que se va a ahorrar en 2011 congelando las pensiones (ahorro de 1.500 millones) y casi 2,4 veces lo que va a ahorrar con la bajada del salario de los funcionarios en una media del 5%, que para algunos será del 10%.
Y digo yo, ¿por qué no le hacen devolver a toda la gente que cobró ese dinero indebidamente, teniendo rentas mayores que muchos de los funcionarios mileuristas que van a ver su salario reducido o los pensionistas que perderán poder adquisitivo el año que viene? Lo mismo que se les dio 400 euros, se les quita, en cómodos plazos. Fue fácil darlo, y casi nadie lo notó. Sería fácil reclamarlo de nuevo, y nadie lo notaría.
Eso sí, quien más debería devolver esos 400 euros, elevados a la enésima potencia, debería ser el autor de la idea. Se lució...

Pero vamos a otras cosas quizás más importantes. Es hora de racionalizar gasto y todo esto que nos repiten hasta la saciedad el FMI, la UE, Pepito Grillo y el sursuncorda. Pues apliquemos la Constitución. ¿Por qué los pensionistas, como pensionistas, tienen medicamentos gratis? ¿Por qué un mileurista paga más en los medicamentos que un pensionista que cobra 2.000 euros de pensión? ¿Dónde queda la progresividad de nuestro Estado de Derecho? Ahí va una idea: empezar a cobrar un porcentaje de los medicamentos a los pensionistas de rentas altas.

¿Por qué los pensionistas tienen en los ayuntamientos bonobús a precio de risa y un mileurista o un parado no, en general? ¿Por qué no dar esos bonobuses en función de la renta y riqueza y no en función de pensionista/no pensionista? ¿Y por qué hacer un precio especial a estudiantes si esos estudiantes pueden pertenecer a una unidad familiar de rentas altas? ¿Dónde queda el artículo 31?

Más: Zapatero anuncia recorte de sueldo a funcionarios, una media del 5% en 2010, más congelación en 2011, y de los pensionistas sólo dice que se congelará en 2011 y que este año subirá si la inflación es mayor que un 1%. ¿Pero es que no hay funcionarios pobres y pensionistas ricos? ¿No hay funcionarios de 30 años que cobran 1.200 euros, que pagan una hipoteca y tienen niños pequeños, y hay pensionistas sin hijos ni hipotecas a cargo que cobran más de 2.500 euros al mes? ¿Por qué esa clase "Funcionarios" (como si fueran todos iguales) y "Pensionistas" (Idem)? ¿Es lo mismo Emilio Botín que un cajero de una oficina del Santander de Salobreña, y los dos trabajan en la banca? ¿Es lo mismo un dentista que la recepcionista de ese dentista?

Por eso me cabrea lo de Zapatero y lo de Rajoy. Éste ha dicho: las medidas de zapatero, la que no aceptará ni de coña es la de los pensionistas. eso se llama electoralismo. ¿Por qué no congelarle la pensión a un pensionista de pensión máxima y sí bajarle el salario a un funcionario de sueldo irrisorio? ¿Qué diferencia hay entre ellos? Que los pensionistas son intocables: demasiados votos. Y encima, ahora cobran unas pensiones que yo en mi vida veré...


sábado, 15 de mayo de 2010

De cómo se despilfarró en el Plan E

Desde el principio he sido crítico con el Plan E, lo mismo que con el cheque-bebé indiscriminado, lo mismo que con la desgravación de los 400 euros de forma indiscriminada. Fueron ideas de bombero (y que los bomberos no se me enfaden, cosas que tiene el idioma...).
Ayer me confirmaron una vez más la razón de esta equivocación. No sólo ha servido para hacer obras innecesarias, sino que ha sido un continuo despilfarro.
Me contaba un conocido, que trabaja con un puesto de responsabilidad en una empresa que intentaba conseguir contratos del Plan E, que en éstos no primaba la eficiencia. Lo que primaba era el tiempo de ejecución (cuanto más, mejor) y que se contratase a parados. Independientemente de si salía más caro. Por eso, si alguien planteaba una obra a un coste de 400.000 euros a realizar con 4 personas en 4 meses, se rechazaba frente a otra que ofrecía hacerla por 500.000 euros, en 6 meses y con 5 trabajadores. Y encima, alguna de estas empresas echaban previamente a trabajadores para readmitirlos a cuenta de la obra que les adjudicaban. ¿Cuánto dinero se habrá ido por ahí de esta manera que ahora nos hace falta?
En otro momento, habrá que hablar del dinero malgastado en las cajas, con motivos políticos, para dar financiación de locura a promotores de pisos y a compradores de éstos. ¿Por qué tenemos que pagar ahora todos esas locuras?

jueves, 13 de mayo de 2010

Medidas para reducir el déficit (III): la fiscalidad

Ayer fue un día de sobresaltos. Bajada del sueldo de funcionarios. Congelación de las pensiones. Se acaba el cheque-bebé. Y así, varias actuaciones buscando reducir el déficit. Desde el punto de vista de un funcionario que no se niega a hacer un esfuerzo, si hace falta (pero que reclama que se acuerden de él cuando las cosas vayan mejor), creo que ayer al Presidente Zapatero se le olvidaron las medidas de política fiscal más importantes, dado que las que ha tomado agravarán la situación del empleo y retrasarán la recuperación. Vamos, en teoría, a reducir déficit, pero creo que de una forma contraproducente.
La explicación es sucinta. Las personas como pensionistas y funcionarios, en general (y teniendo en cuenta que hay algunos pensionistas "forrados" y no muchos funcionarios nadando en la abundancia, que hay mucho mileurista), disfrutan de rentas no muy elevadas. Cuando las rentas no son elevadas, las personas tienen una propensión media al consumo muy alta, es decir, gastan una gran proporción de su renta. Consumen y no ahorran mucho, porque su nivel de renta no permite mucho ahorro. Y además también tienen una propensión marginal al consumo alta, es decir, si ganan 50 euros más, casi que serán 50 euros que irán a consumo, lo que hace crecer la demanda agregada, crea empleo y producción. Pero si a esas mismas rentas bajas les reduces su renta disponible (bajada del salario, subida del IVA) al final el consumo se va a resentir mucho. Trece millones de personas gastando menos dinero son muchas personas que harán caer el consumo, lo que podría agravar la recesión a partir de septiembre.
Las medidas más importantes de política fiscal se las dejó ayer Zapatero en el tintero. Medidas de recortes en el gasto anunció, pero se olvidó de los ingresos. Yo propondría lo siguiente:
- Que la inspección fiscal funcione de verdad. Que hay demasiada gente conduciendo un Porsche Cayenne que declaran unas ganancias de pobre de pedir.
- Recuperar ya el impuesto del patrimonio. No puede ser que este impuesto se quitara cuando jugábamos la Champions League y que, ahora que nos amenazan con bajarnos a 2ª B, no se recupere, corregido y aumentado. Los que más tienen no han sido "tocados" en las medidas.
- Las CC.AA. también tienen que arrimar el hombro. Recuperar el impuesto de sucesiones y donaciones para cifras superiores a lo que se considere normal en una transmisión mortis causa o inter vivos. Pero a partir de una cantidad grande, pongamos 1 o 2 millones de euros, caña. No puede ser que en estos momentos en comunidades autónomas como Castilla y León esto se haya hecho casi desaparecer entre familiares más directos. Habrá que recuperar el impuesto, con un mínimo exento para el 1º grado, un mínimo exento mayor para familiares en 2º grado, y con progresividad: a mayor valor del patrimonio adquirido, más porcentaje de pago.
- Lo propuse ayer: subida del IBI, dije del 100% y no sé si me quedé corto, para propietarios de más de tres viviendas. A los ayuntamientos les vendría bien la medida.
- Bajar el IVA de los bienes de consumo de forma general, y recuperar (ya lo hubo y nadie se acuerda) un tipo de IVA para bienes de lujo: coches de gran cilindrada, pisos de más de 500.000 euros, etc.
- Subir los impuestos especiales al tabaco, para llegar a la fiscalidad de Suecia o Gran Bretaña en estos asuntos. Se ingresaría más o lo mismo, pero la gente fumaría menos. Menos gasto sanitario derivado de las enfermedades propias de los fumadores.
Y no hay que olvidar que hay más de un método de llevar la economía. Yo soy más keynesiano que monetarista o neoliberal. Y veo que es mentira que sólo haya una opción de hacer las cosas. De eso parece que nos quieren convencer. "El PP y el PSOE, al final, tienen que hacer la misma política". Mentira. Lo que pasa que no se puede hacer una política más progresista y malgastar mucho dinero, tener miles y miles de cargos a dedo en miles de puestos públicos en ayuntamientos, diputaciones, ministerios, etc. Hay que gastar bien y dar buenos servicios públicos. ¿Pruebas?
Pruebas: miremos los países mejor situados en Europa ahora mismo, excluyendo a Luxemburgo, que se sale de la tabla en todo, y veremos que la mayoría son países donde se pagan muchísimos impuestos, aunque, eso sí, los gestionan bien: Suecia (presión fiscal por el 48,9% en 2007, déficit del -0,5% del PIB en 2009, deuda del 42,3% del PIB en 2009; Estonia (33,2%, -1,7%, 7,2%); Finlandia (43,1%, -2,2%, 44%); Dinamarca (49,5%, -2,7%, 41,6%). Noruega no les va a la zaga, aunque no quisieron sus ciudadanos entrar en la U.E. O sea: se puede estar muy bien en deuda, déficit y saneamiento de la economía, e incluso en satisfacción de los ciudadanos con el sistema, aunque se sigan políticas socialdemócratas. Sin embargo, Grecia tenía una presión fiscal del 34,4%, y ahí vemos su deuda , la segunda de la U.E. después de Italia, más del 115% del PIB, y con el segundo mayor déficit, por detrás de Irlanda: -13,2% (por cierto, aquí nadie habla de Irlanda, cuyo crecimiento negativo ha sido mayor que el español, cuyo déficit fue en 2009 del -14,3% del PIB y cuya deuda es mayor que la española, un 64% del PIB. ¿Qué ajustes les va a obligar la U.E. a llevar a cabo?).
Un país como Francia, gobernado desde hace tiempo por la derecha, está en el -7,5% de déficit y 77,6% de deuda (¿cuándo sacará el hacha Nicolás "bling-bling" Sarkozy?). Italia, con el inefable, no tengo palabras para calificarle, "Benito" Berlusconi, andaba por el -5,3% de déficit y una deuda del 115,8%. ¿Allí no hay que hacer ajustes? ¿O no le obligan porque manda la derecha? De momento, a los únicos que les han tirado de verdad de las orejas es a dos teóricos socialistas: Papandreou y Zapatero. ¿Hay aquí una presión de los mercados financieros, que son más neocon que los "tomates" de Paul Wolfowitz? Porque espero a las medidas de Irlanda, Reino Unido, Francia, Bélgica o Italia.
A ver si nuestro (todavía) Presidente de gobierno espabila. Otra política es posible, pero más progresista también. Y más eficiente. Y sin tanto vaivén. Eso es lo que crea desconfianza: que anuncies hoy que en la vida harás algo, y que a los 5 días, que no a los cinco años, lo hagas. Te dices a ti mismo: "¿qué sabrá éste que no me cuenta para que tome estas medidas?". Y te entra como una congoja...

miércoles, 12 de mayo de 2010

Medidas para reducir el déficit (II): el dinero negro

En este país se dice que más de un 20% del PIB está en la economía sumergida. Y puede que más en estos momentos en que proliferan anuncios en las calles de "hacemos reformas a domicilio". En sectores como la construcción, las profesiones liberales (abogados, médicos con consulta privada, dentistas, arquitectos, consultorías...), muchos autónomos (bares, restaurantes, fontaneros, albañiles o electricistas a domicilio), etc... se defrauda un montón de IVA, de IRPF, suficiente dinero para no sólo reducir el déficit, sino para tener superávit.
¿Solución? Una primera la veo factible, otra es más idealista, para el futuro. Una idea que acabaría con el narcotráfico o el tráfico de armas.
La primera idea para aflorar el dinero negro requiere de la participación de otros países del área euro. Sería hacer un rápido cambio de los billetes de 500 y 200 euros en los bancos centrales, pero con ingreso en cuenta bancaria. O sea, una persona va al Banco de España a cambiar 500 euros, y se los ingresan en cuenta bancaria. Y el Banco de España da esa liquidez a los bancos en billetes de menor valor. Así aflorarían los billetes de 500, gran bolsa del fraude fiscal, y no se podría hacer la trampa de cambiar de poco en poco dinero y a través de distintas personas. Si alguien tiene 100.000 euros en dinero negro, saldría de su guarida. Y no podría llevarse dinero negro en otros billetes. Se tendría que ingresar ese dinero en una cuenta bancaria. ¿Sencillo? Yo creo que no costaría tanto. Países como España, Italia o Grecia lo agradecerían.
La otra idea es más idealista, de futuro: acabar con el dinero metálico. Pagar sólo con dinero electrónico, controlado por los Estados. En el momento en que se acaben los billetes y monedas, sólo sería posible hacer cobros y pagos a través de cuentas bancarias, y ese dinero dejaría rastro: quién paga, quién cobra y por qué. Esto, evidentemente, no es posible ahora. ¿En un futuro? Si cada vez todo es más virtual, ¿por qué no el dinero?

Ideas para reducir déficit (vamos a ser idealistas)

Hoy Zapatero anuncia en el Parlamento más medidas para rebajar el gasto. Como siempre, los paganos de la crisis, los funcionarios. Cuando el problema era llegar al euro, tres congelaciones (rebajas reales provocadas por la inflación). En los siguientes años, con expansión, como la inflación estaba con un diferencial de dos puntos con respecto a la media europea, subidas inferiores a la inflación, o sea, pérdida de poder adquisitivo. Este año, bajada media del 5%, con una inflación que va repuntando. O sea, la rebaja real media será del 7%. Yo ya voy a empezar a recortar gasto, y eso lo notará el sector privado. Voy a consumir menos, y el Estado va a recaudar menos. Con una media del 12% en el IVA que pago, si gasto 1.200 euros menos al año, el Estado va a ver cómo reduce sus ingresos 150 euros en IVA, más el efecto derivado de que las empresas ganarán menos. Al final, el tiro les va a salir por la culata.
Pero yo tengo ideas para recortar el déficit. Veamos:
- Quitar el 0,7% de la financiación a la Iglesia. Que se financie mediante sus "socios". Y recuperar todos los terrenos que se les han dado de manera gratuita mediante expropiación, y que se les arrienden los terrenos en los que han puesto las iglesias de cada barrio en los que se han ido instalando con el crecimiento de las ciudades, siempre en suelo público.
- Quitar la financiación a los partidos. Que se financien ellos con sus simpatizantes. Propaganda, a su cargo. Nada más, anuncios gratis en la TVE en elecciones. Nada más.
- Volver a recuperar el Impuesto del Patrimonio, con tributación del 3% para patrimonios mayores de 3 millones de euros.
- Subida del IBI de un 100% para quien tenga más de tres viviendas en propiedad.
- Separación del IRPF por rentas del trabajo y rentas del capital.
- Subida de los tramos del IRPF para rentas del capital: a partir de 50.000 euros, 50% de tributación de las rentas del capital.
- Subida de los tramos del IRPF de las rentas del trabajo para salarios mayores de 40.000 euros anuales.
- Bajada del sueldo en un 30% de todos los ministros, secretarios generales, directores generales, subsecretarios, alcaldes, consejeros, presidents, concejales, consellers, diputados, senadores, etc.
- Tributación de las SICAV en un 30%.
- Bajada del Impuesto de Sociedades para PYMES y subida para los grandes bancos.
- Anulación del Plan E que ha sido un despilfarro increíble.
- Reducción a la mitad del número de cargos políticos electos: Congreso, 175 diputados, eliminación del Senado, reducción a la mitad de los parlamentos autonómicos, y a la mitad los representantes municipales.
- Eliminación de las Diputaciones Provinciales.
- Tasa Tobin nacional.
- Acabar con las misiones militares en Afganistán, Líbano, etc. El déficit nos obliga.
- Reducción de otros gastos militares en un 20%.
- Privatización o cierre de las televisiones autonómicas y las nacionales.
- Puestos a ser "revolusionario", renacionalización de las empresas privatizadas que daban pingües beneficios: Telefónica, Repsol, etc...
- Eliminación de los conciertos educativos.
- Que las rentas del capital coticen a la Seguridad Social.
- Que las pensiones escandalosas de Corcóstegui, Amusátegui, Francisco González, Botín, Alfredo Sáenz y todos estos jerarcas tributen al 99%. No es posible llevarse un Plan de pensiones de más de 80 millones de euros y meterlo en una SICAV para tributar a precio de risa.
Y podría seguir, por ideas... Pero lo cierto es que aquí toda la vida se les ocurre lo mismo, lo que no toca el bolsillo de los de siempre...

martes, 11 de mayo de 2010

De cómo llegamos a un déficit tan alto sin mucho criterio

Keynes, que en gloria esté, acuñó una teoría, que bien aplicada, puede dar sus frutos: en épocas de recesión, y más si se llega a la depresión económica, es el Estado el que debe "tirar" de la locomotora de la economía, mediante una política fiscal expansiva: bajar impuestos y subir el gasto público, resumidamente. Que las personas tengan mayor renta disponible para consumir, las empresas para invertir, que el estado se dedique a gastar más, y todo eso expandirá la demanda agregada de la economía, y con ello crecerán la producción y el empleo. Fácil, ¿no? Bien lo supo el presidente de EE.UU. Roosevelt, que aplicó en su política del New Deal estas teorías y logró sacar a su país de la Gran Depresión, el espejo en el que hoy nos miramos.
Pero 1932 no es 2010, ni el mundo financiero de entonces era el de ahora. Hoy es todo más complejo, la información fluye en milésimas de segundo, millones de ojos se miran unos a otros gracias a internet, y cualquier mínimo atisbo de actuación será analizado, escrutado y evaluado por un montón de agencias de calificación, Fondos, Agencias... Una lata, esto de gobernar en el mundo 3.0, más virtual que nunca, pero en el que el paro se hace cada vez más real. Ya no es una realidad virtual, ya va llegando a demasiadas familias.
Casi todos los gobiernos, ante la crisis financiera, se lanzaron a la política fiscal expansiva: ayudas a sectores en crisis (automóvil banca), ayudas por aquí, ayudas por allá, obras por acullá. El déficit ha crecido de forma excesiva, y con ello ha llegado Paco con la rebaja. Como el que va al banco, porque necesita un nuevo crédito, y le dicen: "es que usted gasta mucho y ya tiene varios créditos. No le podemos dar ninguno más". Eso le pude pasar a España: nos dicen que, o reducimos rápidamente el déficit, y nos apretamos el cinturón, o se acabó la fiesta. Los mercados no se fiarán de nuestra deuda, y habría que pagar mucho más para emitir bonos, obligaciones, letras...
Pero el problema ha sido en qué nos hemos gastado ese dinero del déficit. Vale que, por un lado, la situación ha venido derivada de una reducción de ingresos brutal, y de un crecimiento del gasto automático: dos millones más de parados, mucho más gasto en subsidios. Pero también se tomaron decisiones de política fiscal equivocadas de las que ahora nos podemos arrepentir.
Una decisión fue la de los famosos 400 euros. Creo recordar que tenía un coste de 6.000 millones de euros al año. ¿Alguien recuerda si eso sirvió para algo? El caso es que esos 6.000 millones es un 40% de lo que se planteaba recortar de gasto este año España. O sea, una cantidad importante.
Pero lo peor ha sido el Plan E. Eso ha sido un disparate. Dinero a espuertas a miles de Ayuntamientos para hacer miles de obras, la mayoría sin sentido, sin una utilidad real, que no suponen para el país más competitividad, más productividad, más I+D+i... Un parque infantil en un pueblo casi sin niños, unas aceras cambiadas por 3ª vez en 10 años, una piscina cubierta cuyo gestor, el Ayuntamiento, no se ha planteado que luego tendrá que mantener año a año sin dinero... ¿Son esto inversiones de futuro? ¿Para qué se ha dilapidado todo este dinero? ¿Ha servido para algo ese Plan E de grandes letreros y nula efectividad, salvo parchear unos meses las cifras de paro?
Ahí está la clave: no hay que recortar, hay que saber gastar. Y a veces, entre pitos y flautas, se va una cantidad de dinero inmensa. Lo sé porque he tenido que administrar la miseria de un presupuesto decreciente de un centro docente, y sé que en gasto corriente, en esos pitos y falutas, se puede ahorra mucho. Con austeridad, pero sin dejar que se caiga la casa. Con menos viajes y más vídeoconferencias. Con menos coche oficial y más taxis, como el Presidente de Cantabria. Con menos Conferencias con unos decorados mayúsculos (Gracias a la trama Gürtel sabemos que esos decorados no son de cartón-piedra, son de "oro"...) y más gasto en modernizar el país. País. País...

miércoles, 5 de mayo de 2010

La crisis griega. La catástrofe que van a provocar

La crisis financiera se acelera. Y se está empezando a cebar en Grecia. Grecia tiene un gran problema: un endeudamiento muy fuerte (más de un 115% del PIB, pero hay que pensar qué español no está endeudado en más de lo que gana al año si tiene una hipoteca) y un déficit derivado de la crisis también desbocado (menos ingresos y más gastos, lo mismo que españa, Alemania, y otros, pero en más porcentaje del P.I.B.).
Para seguir adelante, Grecia necesita financiación. Como el que se queda en el paro y sigue teniendo sus deudas. Menos ingresos, mismos gastos y con deuda creciente. Algo hay que hacer, si no, el banco se queda con la casa y nos abocamos al precipicio.
Pues Grecia, lo mismo. Para continuar adelante, necesita pedir más dinero, que cada vez le prestan a intereses más prohibitivos, con lo que el gasto total público está cada vez más mediatizado por la devolución de esa deuda, y además necesita generar más ingresos (como el que busca un trabajillo extra o una subida de sueldo si su ritmo de vida es excesivo para su sueldo) y restringir gastos (si me quedo en el paro, dejo de salir a cenar y me voy de vacaciones al pueblo de la familia política, a ver correr la brisa).
El caso es que todo esto se puede hacer de forma ordenada o de forma apresurada y a la desesperada, guiándose por las más nefastas políticas neoliberales. Grecia, por culpa de la escandalosa especulación de los mercados financieros, necesita proponer un plan "creíble" para no caer en la quiebra financiera. ¿Creíble para quién? Para el F.M.I., para S&P, para los especuladores. Los de siempre.
Y ahí está el plan: a subir los impuestos y a bajar un 16% las pensiones y los salarios de los funcionarios, mediante la eliminación de las dos pagas extras. Entre otras medidas correctoras. Pero es que, la segunda, puede provocar una crisis más grave de la que se vive ahora.
Pensemos por un momento: la Demanda Agregada de la economía, asimilable al PIB a precios de mercado, se compone de 4 tipos de gasto: el consumo privado, la inversión privada, el gasto real del Estado en consumo e inversión y el saldo neto exterior, por diferencia entre exportaciones e importaciones.
Con la bajada de las rentas en un 16% para un porcentaje grande de la población (en Grecia también hay bastantes funcionarios y jubilados, es un país europeo y mediterráneo...) es de esperar que el consumo se hunda, y más si se incrementa el IVA, como parece que va a suceder. Y resulta que el consumo viene a suponer más de un 50%, a veces un 60% de la demanda agregada. Si el consumo se hunde, ¿no va a pasar lo mismo con la inversión privada? Dudo que ésta se anime ante tal catástrofe. El Estado se supone que va a recortar gasto, luego no esperemos que por ahí crezca la demanda agregada.
Y nos queda el último salvavidas: antes, cuando un país tenía una economía más débil, su moneda se depreciaba, lo que mejoraba sus datos de saldo exterior: importaba menos y exportaba más. Pero con Grecia en el euro, al no ser posible la devaluación, esto sólo se conseguiría con una mayor productividad y competitividad. Pero en este contexto, ¿alguien piensa que Grecia lo puede conseguir?
Yo sólo veo posible una salida, que provocaría un empobrecimiento relativo de Grecia, pero que no les hundiría. Un pacto de Estado para devaluar al país, ya que su moneda no puede hacerlo. Es decir, un acuerdo, por ejemplo, para reducir precios y salarios. Las personas no perderían poder adquisitivo, se importaría menos y se exportaría más. El consumo tal vez no se hundiría. Habría de todos modos problemas: el petróleo se encarecería relativamente, y ya sabemos que eso es un problema. Pero veo esto más factible o al menos menos catastrófico que la solución de Europa que Papandreou parece que va a afrontar.
Veremos. Como tenga yo razón, pobres griegos...

viernes, 19 de marzo de 2010

Reduciendo déficit. El gasto sanitario


Ha llegado la hora de la verdad. España debe empezar a reducir déficit público de manera ordenada pero efectiva, porque de no hacerlo, se enfrenta a una posible expulsión del euro.
Ángela Merkel ha sido la primera en lanzar una idea que a los románticos les sonará bien: volver a usar la peseta, la lira, el dracma... Pero es que, si nos echan del euro, la cosa va a ser más bien trágica. Tenemos hasta 2013 para cumplir lo prometido: volver a la senda euro, es decir, un máximo de déficit público del 3% del P.I.B.
Y van el PP y el PSOE y se ponen de acuerdo en una cosa. No, no es en subirse los sueldos: en eso se ponen siempre de acuerdo. Han decidido dar un recorte al gasto sanitario. Como la sanidad está transferida a las CC.AA., o los dos grandes partidos se ponen de acuerdo, o no habrá forma de hacerlo.
Las ideas apuntadas sorprenden. Pero sorprenden por una razón fundamental: ¿quién es el cenutrio que no las puso en marcha hace ya mucho tiempo? Cosas como hacer una central de compras para todos. Eso se estudia en economía de 1º de Bachillerato. Un comprador tiene más fuerza de negociación que 17 por separado. Eso sí, es más difícil llevarse la comisión. Y en ésas andan, quizás lleguen a ponerse de acuerdo para comprar las Aspirinas...
¡Que no! Que ahora se han acordado de que también deben optar por los genéricos... O sea, ahora sólo comprarán Ácido acetilsalicílico y no Aspirina, Paracetamol y no Gelocatil, Ibuprofeno y no Nurofen... ¿Y esto no se hace ya? ¿Y por qué no? ¿Algún director de hospital, Consejero de sanidad o demás gente encargada de compras se lleva comisión por comprar algo que tiene un genérico más barato? Sería para protestar por su estolidez, cuando menos. Por no hablar de cosas más graves.
Yo aporto mi granito: en la sanidad se puede recortar el gasto en muchas cosas. Pongo algún ejemplo:
  • Según datos de 2008 del propio Ministerio de Sanidad, en 2005 en España hubo en hospitales públicos un total de 31.246.042 estancias hospitalarias, entre agudos, psiquiátricos y de larga duración. Toda esta gente recibe un servicio sanitario. Loable. Pero reciben un servicio que, a mi juicio, sobra: se les da de desayunar, comer, merendar y cenar gratis. GRATIS TOTAL. No lo entiendo. ¿Qué tiene que ver eso con el servicio sanitario? Si yo voy a un hospital, y estoy una semana, ¿por qué tengo que tener pensión completa? Entiendo que en casos de beneficencia no se cobre a la gente, pero en los demás, debería ser un servicio en que se cobrara, al menos, al coste. Esa gente comería, cenaría y desayunaría en su casa. Eso que se ahorran. ¿Por qué debe sufragarlo el Estado? Yo creo que de aquí podrían sacarse más de 100 millones de euros al año.

  • El ejemplo francés en España funcionaría que ni pintado. Se sabe que a los servicios de urgencias la gente, en días de partidos de fútbol, apenas acude. Hasta que se acaba el fútbol. O sea: que no son urgencias. Lo mismo pasa con los Ambulatorios: mucha gente va por un simple catarro o una gripe, contra la que lo único que sirve es esperar y tomar antipiréticos, que no llevan receta. ¿Por qué no reducir tanta gente que va sin razón? Yo propongo un copago con parte de reembolso. Algo similar al caso francés, pero más leve: que la gente pague primero y luego se reembolse una parte. Como esto sería la bomba, empezar por algo sencillito: cada visita a Urgencias, 5 euros. La Seguridad Social reintegraría luego 4 euros en caso de que la urgencia fuera real. Pero si se comprobase que no había ninguna duda, que la gente lo que ha hecho es ir a Urgencias para agilizar el tratamiento, sin reembolso. Y en los Ambulatorios, 3 euros por visita, a reintegrar 2. O sea: que cada enfermo pague 1 euro por visita. No es la ruina del contribuyente, y al estado le supondría una gran fuente de ingresos, a la vez que recorte de gasto: estoy seguro de que mucha gente, por no pagar un euro, dejaría de darse el paseíto al centro de Salud. Que eso es a lo que va alguna gente: a pasar la mañana o la tarde.

  • Intrusismo profesional: crear una sección pública de odontología. Con precios de un 20% con respecto a los que cobran los dentistas. Familias españolas agradecerían poder pagar las ortodoncias de sus hijos a precios que no recuerden a Bonnie & Clyde y para el Estado supondría una fuente más de ingresos. Vamos, que prefiero pagar 600 que 3.000... Y si esos 600 van al sistema público, miel sobre hojuelas.

Y ya seguiré otro día con más ideas. Seguro que en dos días se me ocurren dos ideas más. A los políticos, normalmente, se les ocurre una al año: subirse el sueldo...






Vídeo sobre los enfermos imaginarios: 10% del gasto sanitario






Vídeo sobre el recorte del gasto sanitario