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sábado, 19 de junio de 2010

Se acabó: una balanza de pagos insostenible

La balanza de pagos es un documento contable, normalizado a nivel internacional, que refleja, básicamente, entradas y salidas de dinero del país. Está compuesta por una balanza por cuenta corriente (balanza comercial, diferencia entre dinero que entra y sale por exportaciones e importaciones de bienes, balanza de servicios, por entradas y salidas en servicios, como el turismo o el transporte, balanza de rentas, por rentas del trabajo o del capital obtenidas por residentes españoles en el extranjero o residentes en el extranjero en España, y balanza de transferencias corrientes, por entregas sin contraprestación entre países, como remesas de inmigrantes y emigrantes a sus países de origen, ayudas de la P.A.C. para gasto corriente, aportaciones al presupuesto de la U.E., o dinero para ayuda al desarrollo) y por una balanza por cuenta del capital (transferencias de capital como los Fondos Feder o de Cohesión de la U.E. que tanto nos alimentaron in illo tempore, o condonación de deuda externa y saldo neto por compra-venta de activos intangibles, es decir, patentes, derechos de autor, marcas...).
Como consecuencia de todas esas entradas y salidas de dinero, hay una necesidad de financiación (mayores salidas que entradas de fondos) o una capacidad de financiación (lo contrario). Y esa capacidad o necesidad se refleja en una tercera subbalanza, la balanza por cuenta financiera. Esta tercera subbalanza refleja variaciones netas de pasivo (financiación recibida por el país ese año, menos las devoluciones de dinero recibido antes) menos variaciones netas de activo (financiación ofrecida a otros países ese año, menos las devoluciones de financiación ofrecida anteriormente). Si esa resta es mayor que cero, es que tenemos más necesidad de financiarnos en los mercados internacionales que financiación ofrecemos en esos mercados. Es decir, somos pedigüeños. Al final, la balanza de pagos es un documento de suma cero, pero la trampa está en que lo que nos falta de un lado (salen 300 más de los que entran, las dos primeras balanzas son negativas en 300) se suma con una necesidad de financiación, positiva (300), y entonces -300 + 300 = 0.
Pero el análisis de la BP (no los del vertido en el Golfo de México; hablo de la Balanza de Pagos) es lo preocupante.
Un país es como una hucha de ésas de cerdito, o como una economía familiar. Si hay dentro un ahorro, pero cada mes se gasta más dinero del que entra a la hucha, esa situación se resuelve reduciendo el ahorro o acudiendo al crédito. Endeudarse, vamos. Yo, si tengo 4.000 euros en el banco ahorrados, pero empiezo a gastar 300 euros al mes más de los que ingreso, o voy viendo cómo baja ese ahorro, o dejo parte del ahorro para imprevistos y otros (las reservas de divisas de los países) o me endeudo (la deuda exterior de los países). Y si hago eso continuamente, el problema se agrava hasta que puede que no tenga solución indolora.
En Estados Unidos es muy común la expresión "tener crédito". Y es una forma de vida. Aquí lo usamos menos. Vives de pagar a crédito. Pero pongamos algo que una persona podría hacer: esta persona cobra 1.500 euros, pero gasta 1.600 al mes. El día 28, como ya gastó sus 1.500 euros, tendrá que tirar de tarjeta de crédito para acabar el mes. Cobra el día 30 sus 1.500 euros, pero el mes siguiente ha acabado su dinero el día 30, con lo que paga a crédito sus compras hasta el día 30 que cobra. Y así sigue indefinidamente hasta que un mes ya ha gastado todo su dinero el día 4. Y entonces le llaman del banco, de riesgos, y le dicen que le retiran la tarjeta si no empieza a gastar menos de lo que gana, y que debe llegar a fin de mes con saldo en el banco. Pero tiene un problema: le piden que lo haga no en dos años, con margen para hacerlo poco a poco, sino que le piden que lo haga en dos meses, con lo que se plantea que en los próximos dos meses va a alimentarse de pan y agua, no va a llamar por el teléfono, va a estar a oscuras en casa, va a apagar su móvil...
Pues en ésas estamos. España no sólo tiene un problema de déficit público. Eso es lo de menos, por decir algo. Su gran problema es la Balanza de Pagos.
Durante 30 años, hemos estado casi de continuo ingresando menos dinero como país, en nuestros intercambios exteriores, que lo que gastamos en el exterior. Eso ha marcado una continua necesidad de financiación en el exterior, demostrada por un resultado positivo creciente de su Balanza Financiera, la que refleja el saldo positivo (necesidad) o negativo (capacidad de financiación). Y cada vez ha ido a más, salvo en el año 2009, en que la crisis, más grande en España que en otros países con los que tenemos mucha relación exterior. Veamos unos datos para demostrarlo:
· Bc/c: -21.183 M€ 2003, -35.490 2004, -84.736 2006, -104.412 2008, -53.228 2009
· Bcom: -37.218 2003, -49.033 2004, -80.142 2006, -87.660 2008, -45.419 2009
· Bser: 27.203 2003, 25.343 2004, 22.152 2006, 26.265 2008, 25.723 2009
o BTur: 29.573 2003, 28.472 2004, 27.453 2006, 28.067 2008, 26.207 2009
· BRen: -11.486 2003, -11.704 2004, -20.983 2006, -33.782 2008, -25.539 2009
· BTran: 317 2003, -95 2004, -5.754 2006, -9.235 2008, -7.992 2009
· Bc/k: 7.008 2003, 8.771 2004, 6.175 2006, 5.506 2008, 3.940 2009
· BFin: 23.844 2003, 51.682 2004, 67.192 2006, 95.471 2008, 50.477 2009
Estos datos son en miles de millones de euros. Si vemos nuestra necesidad de financiación exterior, en 2008 llegó a 95.471 millones de euros, es decir, España se "empobrecía" en ese año en esa cantidad frente al exterior. Nuestra balanza por cuenta del capital va a menos, y llegará a ser negativa cuando en 2013 se note de verdad que seremos paganinis en la U.E. La Balanza de servicios, la única realmente positiva gracias al turismo, se ve que anda muy estable, no crece, más bien tiende a menguar. ¿Qué solución tiene esto? Creo que nadie lo sabe, porque es un mal que se ha repetido con todos los gobiernos de los últimos 30 años.
Y nada más, recordar como llegó el corralito a Argentina, para acabar como en una película de miedo de ésas de CONTINUARÁ... Argentina, cuando con Méndez (da mala suerte, dicen, nombrar al antiguo presidente de La Rioja argentina...) dolarizó su economía, empezó a tener un fuerte déficit exterior. Cada vez necesitaba acudir a más deuda externa. Cada vez esta deuda debía pagarse más cara, porque se analizaba el riesgo-país, y era creciente. Cada vez menos bancos internacionales y países e inversores estaban dispuestos a prestar dinero a Argentina. Hasta que Argentina suspendió pagos, los bancos se encontraron con que no tenían dinero, hubieron de cerrar, el ejército se apostó en las puertas... y los argentinos, en pelotas, los que tenían su dinero en los bancos del país (los listos que supieron sacar su dinero a tiempo, sobrevivieron). Argentina se convirtió en un chollo para el inversor exterior: familias argentinas malvendían a precio de risa estancias, chacras, viviendas en Buenos Aires... y el inversor paciente sabe que lo que hoy puede comprar en la agonía de un país, quizás en 20 años vuelva a valer una millonada. Pero lo cierto es que la economía de Argentina se desplomó, y vino la fractura social: una gran cantidad de población viviendo en umbrales de miseria, y lo nunca visto: niños argentinos muriendo de hambre, en Tucumán. Terrible, pero ellos lo han vivido. Y eso que fueron un país más rico que España. Y ahora la vida es mucho más inestable allá: más robos con violencia, secuestros-express...
¿Puede esa situación llegar a España? Quién sabe. Pero lo cierto es que nuestra banca encuentra dificultades para que le presten dinero en los mercados internacionales. El mercado interbancario no funciona, nadie se fía de nadie. Y recordemos, como nos demostraron los patitos del vídeo de la anterior entrada, que con 1.000 euros en España, y con un coeficiente de caja del 2% (lo que los bancos tienen como reserva de sus depósitos), se puede llegar en el límite a generar una oferta monetaria de dinero ficticio de 50.000 euros, de los cuales sólo los 1.000 iniciales serían reales. ¿Qué pasa si los bancos se encuentran sin dinero y empieza a haber retiradas de dinero de la gente? Sí, se llama corralito.
Y una cosa más. Los gobiernos luchan para crear confianza. Lo contrario, además de irresponsable, causaría la catástrofe en 2 días. Un ejemplo: cuando cae Lehman Brothers, comienzo de la actual crisis financiera internacional, cundió un pequeño nerviosismo en la gente, pensando, como ya se empezaba a hablar de crisis bancaria y de las Cajas de ahorro, si su dinero estaba seguro en esos bancos y cajas. Y el gobierno, para calmar a la gente (lo logró) anunció algo: aseguraba los depósitos bancarios hasta en 100.000 euros por depósito, subiendo desde los anteriores, creo recordar, 20.000. Pues bien, eso es un brindis al sol. Si llega el pánico, ¿de dónde saca el Estado dinero para asegurar 100.000 euros por depósito? Eso significa asegurar en 100.000 millones de euros un millón de depósitos que tengan ese dinero, que haberlos haylos. Y eso no hay estado que pueda asegurarlo si llega el pánico y el corralito. Si ya cuesta un ojo de la cara reducir el gasto en 15.000 millones de euros, como para gastar de un plumazo 100.000...
Y mi siguiente entrada, hablaré de la crisis de las cajas de ahorro y el truco que viene detrás de ellas...

martes, 15 de junio de 2010

Moderación salarial: empecemos por los políticos

Se habla estos días con insistencia de la rebaja del despido, la moderación salarial, y la reducción del gasto público para reducir el déficit. Como siempre, con respecto a esto último, voy a parafrasear aquella idea de campaña de Bill Clinton (bueno, seguro que se le ocurrió a otro; todos los políticos funcionan con ideas de otros que tienen que aprenderse o repetir con un papel delante).
La frase, un poco alterada, es: "¡Es el crecimiento, idiota!". Ya nos avisan que hay que hacer más esfuerzo para reducir gasto, que si no no conseguiremos el objetivo del 6% de déficit del PIB para 2011. Y no se enteran estos sesudos próceres que el mejor antídoto para el déficit es el crecimiento económico. España, por su enorme paro estructural, más el coyuntural (bueno, llamarlo coyuntural es una paradoja...) debido a la crisis, y con su sistema de subsidios de desempleo, ha visto crecer exponencialmente el gasto derivado del desempleo. Además, están las ayudas a la banca, el FROB famoso, el Plan E y otro fuegos de artificio. Y por otro lado, la contracción económica ha llevado a que la recaudación por impuestos y tasas se haya ido a mínimos. Y en ésas estamos.
Una solución, la neoliberal que nos imponen los mercados, es seguir recortando, hasta que nos queden por recortar sólo las venas. Eso contrae más y más la economía, no permite el crecimiento, y lo único que hacemos es provocar más caída de los ingresoso y menos reducción del gasto. Ahora que parecía que el crecimiento podía empezar a retomar el vuelo, lo cortamos de raíz. Ahí estarán las ideas de Keynes, en el congelador, pensando: ¡qué inmenso error!
El gobierno sube el IVA. Evidentemente, salvo catástrofe, eso subirá la recaudación. Una subida de un 2% en el tipo general, del 16 al 18%, si se mantuviera el consumo, provocaría un incremento de la recaudación por este conceopto (consumo de bienes y servicios del tipo general) de un 12,5%. No está mal. Lo malo es que el consumo va a caer con las medidas contractivas tomadas por la presión de los mercados y la U.E.
Está muy bien el discurso de Daniel Cohn-Bendit , Danny el Rojo el de mayo del 68, el 5 de mayo en el Parlamento Europeo. Habla de todo lo que se está haciendo, y muy mal, comentando el caso griego. Merece la pena verlo, os dejo el vídeo subtitulado. Si la apntalla no se ve entera, haciendo click sobre el vídeo con el botón derecho del ratón, da la opción de "Mostrar todo".



Para mí, está claro que contraer la economía es un error en este momento. Y en España no hemos hecho nada más que empezar con los recortes. En pocos meses nos van a mandar recortar más. Por eso vengo aquí con algunas ideas.

La primera es un poco "electoralista", pero necesaria. Lo primordial es no recortar gasto real, productivo. Pues hay uno, que ha crecido muchísimo en los últimos años, que a ZP le vendría bien: decirle a los socios que tanto nos piden sacrificio que no podemos seguir con nuestras misiones en Líbano, Afganistán, etc. Directamente, les decimos que no hay dinero para eso, y se vuelven las tropas. El recorte en gasto sería importantísimo. Y es que, además, es un gasto que no ha parado de crecer.

El segundo está basado en la moderación salarial. Prediquemos con el ejemplo. España es un raro país donde le damos poder para cosas increíbles a cualquiera. Ejemplo: en un Ayuntamiento, la corporación se pone el sueldo y dietas y lo que les salga del higo. Y en las diputaciones. Y en las CC.AA. Pues no. Aquí, a regular por ley. No es posible que un alcalde de ciudad pequeña, un Presidente de la Diputación de Barcelona o un Presidente Autonómico ganen más que el Presidente del Gobierno. Eso se debe regular por ley nacional. Ejemplo: si el salario del Presidente del Gobierno es de 90.000 euros, el de las CC.AA., el máximo 80.000 euros, para las más ricas y pobladas. Y una C.A. uniprovincial, máximo 60.000 euros. Lo mismo, las alcaldías. Madrid o Barcelona, alcalde máximo 70.000 euros. Capital de provincia de menos de 200.000 habitantes, 40.000 euros. Y así, establecer baremos, y en 2 días reducimos el gasto público que da gusto. Que no puede ser que un Presidente de Diputación cobre de sueldo 180.000 euros más lo demás, que muchas veces es mayor.

Y ahí viene lo que no es precisamente el chocolate del loro: los sobresueldos de los políticos. Eso es un escándalo. Pongo un ejemplo de lo que es una caradura monumental. Yo tengo mi salario, sueldo base y complementos (trienios, sexenios...). Pero luego, cada día que vengo a una reunión, dieta. Y si vengo a una evaluación, dieta. Y si hay Claustro, dieta. Y si recibo a unos padres por la tarde, dieta. Pues eso hacen los políticos. Se les paga por su labor, pero cada vez que la hacen de verdad, dieta (supongo que libre de impuestos, como todas las dietas...). Hay cosas que ya exceden en lo que es caradura y llegan al delito: convocar en un solo día dos sesiones plenarias para dos asuntos diferentes, con lo que la dieta se dobla. Y a lo mejor no están sentados en sus butacas más de dos horas, para insultarse un poco, llamarse de todo, quitarse la palabra, patear un poco e irse a tomar unas cañas pensando: "¡qué bien vivimos en España!". No te fastidia, así vive bien cualquiera.

Los políticos, con salario fijado desde el Estado. Y al que no le interese, que no se meta en política y siga con sus negocios o con su oficio (si es que tienen). Fuera dietas, fuera participación en empresas, consejos de administración, Cajas, etc. Al final, un Presidente de Diputación puede irse a casa con más de 400.000 euros al año. Y eso no puede ser.

Además, limitación de cargos públicos: uno máximo, y por 8 años máximo. Vamos a acabar con esta plaga que son los vividores de la política, que se afilian con 18 años y no les baja de un cargo ni la jubilación. Yo es que ya estoy algo cabreado...

jueves, 10 de junio de 2010

Austeridad: ¿ahora somos conscientes del despilfarro?

Los gobiernos de muchos países (y no precisamente los PIGS, es decir, Portugal, Italia, Grecia y España, Spain) hablan ahora de que hemos estado viviendo por encima de nuestras posibilidades. "Se acabó la fiesta", que algunos dicen, y yo rememoro las palabras del texto de Groucho Marx en su libro Groucho y yo cuando habla del crack del 29, cuando su antiguo asesor financiero le dijo: "La broma ha terminado".http://www.rankia.com/blog/familyoffice/384604-groucho.
Alemania, Gran Bretaña, España, Italia, Portugal, Grecia... todos se afanan repentinamente por reducir gasto público, como si ahora se pudieran reducir coches oficiales, ministerios, empresas públicas, asesores nombrados a dedo... y hace un año fueran estrictamente necesarios. Se empieza a derrumbar el estado del bienestar y se empieza a hablar sin timidez de copago, céntimo sanitario, despido más barato, etc.
Nadie en su sano juicio podía soportar lo que aquí hemos vivido. Una competición, debido al estado autonómico que vivimos, por quién invertía más y mejor en cada Comunidad Autónoma, en cada provincia. Se quiere que cada Comunidad tenga estudios universitarios completos, y cada provincia luego reclama lo suyo, y en las provincias con poblaciones importantes se reclama otra parte para ellas. Con lo que tenemos Facultades en las que hay más profesores que alumnos (recuerdo un año en que un alumno mío se matriculó de 1º de una carrera de CC. Sociales... ¡con otros 5 alumnos!).
Luego se quiere que haya AVE, autovías y la repanocha hasta cada pueblito y urbanización de adosados. Recuerdo que mi suegro me preguntaba siempre por ese "milagro" español. Él se fue a Francia a principios de los años 60, aunque siempre volvía al menos una vez al año. Para él, en aquellos años ir a Francia era como el "Regreso al futuro", y venir a España era como entrar otra vez en el túnel del tiempo. Sin embargo, en años recientes él se preguntaba cómo es que España, siendo un país no tan fuerte económicamente como Francia, y con menos población, podía tener tal red de trenes AVE, el equivalente al TGV de allí. "¿De dónde sale el dinero?", se preguntaba él. Era fácil: el dinero no estaba ahí, gastábamos por encima de nuestras posibilidades, con las CC.AA. del signo contrario "agobiando" con demandas de más y más, y más rápido, que "el gobierno nacional nos tiene abandonados". Y las CC.AA. del partido en el gobierno, siendo más benévolas, pero pidiendo también más para no perder votos. Esto era una locura.
El PEIT, por ejemplo, preveía para 2020 vías claramente innecesarias, como plantear que, habiendo una autopista León-Asturias, hubiese a su vez una autovía. Más te vale rescatar el peaje de la ya construida, dejarla como autovía, y no invertir en una obra multimillonaria.
Y los ayuntamientos, para qué contar. Obras cada cuatro años para inaugurar antes de las municipales, pero sin dinero, a costa de endeudarse o no pagar a los proveedores. En León tenemos ejemplos claros de deuda acumulada a costa de hacer cosas para presumir sin tener dinero para pagarlas.
Y ahora descubrimos que, al igual que el contribuyente que si gasta más de lo que gana, y va tirando a costa de endeudarse, llega un momento en que presenta su particular quiebra financiera, los estados han descubierto que esto no podía seguir así. Hasta los bancos piden clemencia al BCE para que inyecte liquidez. El dinero parece haber desaparecido. ¿Y dónde está? Matarile, rile, rile, en el fondo del mar.

viernes, 28 de mayo de 2010

Austeridad (II). El efecto dominó: todo en economía está relacionado

Ayer se materializó en el Congreso la decisión de recortar gasto por parte del Gobierno, por 169 votos a favor y 169 en contra. La disciplina de voto del partido en el poder logró sacar a flote medidas muy controvertidas (congelación de pensiones para 2011) y otras aplaudidas por una gran mayoría de españoles (bajada del sueldo de los funcionarios).
Parto de una idea: no soporto el electoralismo y la demagogia cuando se habla de los pensionistas. Un ejemplo claro lo tengo a mi lado. Yo soy profesor, funcionario. Me bajarán el sueldo un 4,5% nominal, que teniendo en cuenta que la inflación interanual ahora está en el 1,5%, significa una bajada real del 6%. Pero digamos que lo asumo, ajo y agua. Pero me pregunto, ¿por qué a un profesor que se jubila ahora en junio, y que va a cobrar, en general, la pensión máxima, y que seguro que ya pagó su vivienda comprada en épocas en que no había burbuja inmobiliaria, es injusto que le congelen la pensión, cuando cobra más que yo y seguro que tiene una renta personal disponible mayor? Aquí hay mucho populismo, por parte de todos los partidos. Nadie se atreve a decir que hay jubilados que viven mucho mejor que la inmensa mayoría de los asalariados. Pero son intocables, porque suponen mucho voto...
Pero mi comentario venía por otro lado. He dicho que asumo mi bajada de sueldo. pero eso no va a suponer una tragedia. Simplemente, adaptaré mi vida a la nueva situación. En casa entrarán, entre mi mujer y yo, calculo que unos 250 euros menos al mes. Eso supondrá, necesariamente, recortar gastos, de los considerados más superfluos, pero sin tocar lo importante.
Y eso, ¿a quién va a afectar? Pues a otros, no a mí. Posiblemente reduzca un poco mi cesta de la compra, dejaré alguna actividad extraescolar de las caras, quizás me dé de baja en el gimnasio. O sea, cada recorte que me hagan a mí, el recorte se lo repercuto a otros. Como cuando sube el precio del papel y la empresa del periódico me repercute en el precio esa subida. Todo en economía está relacionado, y unos y otros dependemos de los demás más de lo que pensamos.
Por eso traigo aquí un texto que me llegó vía correo electrónico. No es mío, pero como me resultó simpático, porque refleja ese efecto dominó que se producirá en la economía, aquí lo dejo. A algunos les gustará, a otros no. Pero es indudable que algo de lo que refleja sucederá.
El carpintero metálico, tipo fornido y de brazos bronceados por las chispas que genera la soldadora eléctrica, se alegra de la medida que ha tomado su presidente Zapatero.
El camarero autónomo, dueño de un bar de barrio, hombre sacrificado y eficiente en la ardua tarea de regentar su negocio, celebra que el Gobierno baje el sueldo de los funcionarios.
La dependienta de Zara, a quien el uniforme negro queda tan bien, aplaude los recortes que el Ejecutivo piensa llevar a cabo en las retribuciones de los empleados públicos, mientras menea el culito entre prendas y clientes.
El dueño del gimnasio de la esquina, joven emprendedor, tan aficionado al deporte como a las agujas, dice que ya era hora de que se metiera mano a esa panda de vagos y caraduras.
La cajera del supermercado -hartita de trabajar dentro y fuera de su casa- es de la misma opinión que el señor que en esos momentos está pagando, un jubilado de la Europapel que no aprueba que se congelen las pensiones pero sí que se disminuya el salario de los funcionarios.
Antonio el frutero, que se levanta todos los días a las cinco de la mañana para ir a la lonja, explica a la Cuqui la de la papelería, mientras le pesa las manzanas fuji, que esto lo tenía que haber llevado a cabo el Gobierno hace mucho tiempo, que por culpa de lo que se ha venido gastando en todos esos parásitos no productivos que son los empleados públicos, nos vemos como nos vemos...
El funcionario regresa andando a su casa tratando de calibrar cómo le va a afectar el recorte de su salario y de qué manera puede minimizar el impacto que el mismo va tener en su economía doméstica. Piensa que lo primero que va a desechar son los gastos inútiles; así, decide que el mes que viene no irá al gimnasio de la esquina: sale más barato correr en el parque y, además, es más sano. Los abdominales los hará en casa, con los pies metidos debajo de la cómoda. Hace, asimismo, memoria de los polos y camisas que tiene en el armario y determina que tampoco necesita renovar el vestuario este verano. La pena es que no podrá recrearse en la visión de alguna que otra dependienta. No piensa renunciar a la cervecita, pero en lugar de tomarla en el bar del barrio, se comprará unas latas, aunque no en el supermercado habitual, en el que las cajeras están hartitas de trabajar dentro y fuera de la casa y que es un par de céntimos más caro que el Día/Mercadona/Eroski. También ha llegado a la determinación de comprar las verduras en una frutería más barata que la del Antonio el frutero. La calidad será menor pero, total, lo verde está malo de todos modos. En cuanto a las reformas que necesita su casa, no tiene duda de que éstas habrán de esperar a tiempos mejores, si es que llegan. De modo que nada de cambiar los cierres de aluminio...
Y así, el funcionario vuelve a casa, ignorante de lo que el preclaro y eficaz intelecto del presidente de su Gobierno va a ayudarle a ahorrar....

martes, 25 de mayo de 2010

Austeridad

Llega la famosa austeridad. Austeridad en el gasto, pública y privada. De repente, por las medidas que toman en distintos países de la U.E. e incluso en algunas CC.AA. españolas, nos damos cuenta de que estábamos dilapidando dinero público, como dirían los asturianos, "a esgaya". Ahora se dan cuenta en Gran Bretaña, por ejemplo, que los altos cargos pueden desplazarse andando o en transporte público, y que sólo en caso de que vayan a un acto oficial, deberán utilizar vehículos de flota, pero nada de un coche/un chófer por cargo público.
En España, en Castilla-La Mancha reducen el número de Consejerías. De 14 que eran pasadas las elecciones, pasaron a 10 en un primer recorte y ahora serán sólo 7, la mitad del primer "equipo". Y digo yo: si Castilla-La Mancha no se hunde tras este recorte, ¿no será que hay hiperinflación de cargos, amigotes, fundaciones, asesores, coches oficiales, recepciones, visitas, dietas, etc. en nuestras administraciones?
El volcán Effjkjhytttttkjoneskjalla ése nos descubrió otro secreto: hay reuniones oficiales que se pueden hacer, aprovechando que ya no estamos en la era de las señales de humo, vía vídeo-conferencia. La de billetes de avión, con multitud de personal que se ahorran. Pero es que, visto al precio al que venden organizadores de eventos como Orange Market sus servicios, no quiero imaginarme lo que costará una de estas reuniones del Grupo euromediterráneo con sus consiguientes hoteles para cientos de personas (eso sí, hoteles de lujo), comidas, vinos españoles, cenas, visitas culturales, regalitos de cortesía, pitos y flautas. Sólo ahora que se habla de austeridad somos conscientes de por dónde se va nuestro dinero.
También descubren ahora por ahí que los políticos no hace falta que viajen en primera. Quizás a partir de ahora disfrutarán de las delicias de viajar en las low-cost y que les cobren por respirar, con lo que a lo mejor legislan frente a tanto abuso. Con los miles y miles de billetes de avión que pagamos a lo largo del año a los políticos, no quiero pensar en los diferenciales de precio que pagamos para que sus señorías viajen lejos de la plebe, en sus Business class. Nada más tenemos de vez en cuando un friki como el Presidente de Cantabria, Revilla, que se presenta en La Moncloa en taxi y con una lata de anchoas. Lo malo es que, con la crisis, lo mismo se presentará a partir de ahora en rickshaw y con una lata de Hacendado low-cost.
Uno de los principales males de la política es la opacidad con la que funcionan nuestros políticos. Cuanto más local la Administración, más se acentúa el problema. No sabemos lo que gastan, en quién y por qué. Y en esta época en que ya no usamos la Olivetti, es vital un voto por la transparencia.
La transparencia en la administración nos llevaría, invariablemente, a la austeridad en comparación con tanto despilfarro. Que cada gasto que se haga, lo podamos consultar en internet. Cada billete de avión, cada suministro de material de oficina, cada litro de gasolina gastado, debería ser público. A quién se ha contratado, y por qué. Qué presupuestos y de qué empresas se han recibido, por qué se ha elegido a quien se ha elegido... Así acabaríamos con tantas Malayas, Gürteles y Filesas. Podríamos saber si nuestro alcalde se ha ido a Wachintón con un billete que ha costado 2.500 euros, cuánta gente iba de acompañante, quiénes se pagaron sus gastos, qué dietas cobraron, los hoteles en los que se alojaron... Esto no es difícil de hacer. Informes económicos y volcado a una página web. Siendo Secretario de un Instituto, me tocó lidiar con una época de austeridad. Cada vez nos bajaban más el dinero del presupuesto asignado (caía el número de alumnos) pero los gastos fijos subían: el gasóleo de calefacción se encareció muchísimo, y se gasta el mismo número de litros o más para calentar un centro con las aulas llenas o con las aulas a medio llenar. Lo mismo que la luz o la cifra de teléfono, que subía porque los padres dejaban cada vez más como contacto un móvil, con llamadas no precisamente baratas cuando hay que comunicar un caso importante y la conversación se alarga.
Pues bien, en aquel contexto, yo fui el más austero de los austeros. Apuntaba cada lápiz que entregaba, cada caja de chinchetas, cada carpeta, para evitar que el gasto se disparara. Hacía públicos todos los gastos que se generaban, quién había gastado, dietas recibidas en excursiones, departamentos que habían adquirido libros, etc. Recuerdo las birrias de gastos que podíamos hacer, como que un Departamento de filosofía en cuatro años hubiese adquirido libros por valor de 60 euros (a 15 euros al año; no da ni para una suscripción a la revista parroquial).
Sólo con transparencia se puede ser austero. Que todo el mundo sepa lo que hay. Y entonces los ciudadanos decidiremos si es razonable gastarse millonadas en cambiar las mismas aceras por tercera vez en 10 años, o cuántas dietas se han llevado los concejales de turno por asistencia a plenos y reuniones con juegos florales y grupos de gaitas. Y da lo mismo que sean gallegas y suenen bien: si quieren gaitas, que se las paguen de su bolsillo.