miércoles, 12 de mayo de 2010

Ideas para reducir déficit (vamos a ser idealistas)

Hoy Zapatero anuncia en el Parlamento más medidas para rebajar el gasto. Como siempre, los paganos de la crisis, los funcionarios. Cuando el problema era llegar al euro, tres congelaciones (rebajas reales provocadas por la inflación). En los siguientes años, con expansión, como la inflación estaba con un diferencial de dos puntos con respecto a la media europea, subidas inferiores a la inflación, o sea, pérdida de poder adquisitivo. Este año, bajada media del 5%, con una inflación que va repuntando. O sea, la rebaja real media será del 7%. Yo ya voy a empezar a recortar gasto, y eso lo notará el sector privado. Voy a consumir menos, y el Estado va a recaudar menos. Con una media del 12% en el IVA que pago, si gasto 1.200 euros menos al año, el Estado va a ver cómo reduce sus ingresos 150 euros en IVA, más el efecto derivado de que las empresas ganarán menos. Al final, el tiro les va a salir por la culata.
Pero yo tengo ideas para recortar el déficit. Veamos:
- Quitar el 0,7% de la financiación a la Iglesia. Que se financie mediante sus "socios". Y recuperar todos los terrenos que se les han dado de manera gratuita mediante expropiación, y que se les arrienden los terrenos en los que han puesto las iglesias de cada barrio en los que se han ido instalando con el crecimiento de las ciudades, siempre en suelo público.
- Quitar la financiación a los partidos. Que se financien ellos con sus simpatizantes. Propaganda, a su cargo. Nada más, anuncios gratis en la TVE en elecciones. Nada más.
- Volver a recuperar el Impuesto del Patrimonio, con tributación del 3% para patrimonios mayores de 3 millones de euros.
- Subida del IBI de un 100% para quien tenga más de tres viviendas en propiedad.
- Separación del IRPF por rentas del trabajo y rentas del capital.
- Subida de los tramos del IRPF para rentas del capital: a partir de 50.000 euros, 50% de tributación de las rentas del capital.
- Subida de los tramos del IRPF de las rentas del trabajo para salarios mayores de 40.000 euros anuales.
- Bajada del sueldo en un 30% de todos los ministros, secretarios generales, directores generales, subsecretarios, alcaldes, consejeros, presidents, concejales, consellers, diputados, senadores, etc.
- Tributación de las SICAV en un 30%.
- Bajada del Impuesto de Sociedades para PYMES y subida para los grandes bancos.
- Anulación del Plan E que ha sido un despilfarro increíble.
- Reducción a la mitad del número de cargos políticos electos: Congreso, 175 diputados, eliminación del Senado, reducción a la mitad de los parlamentos autonómicos, y a la mitad los representantes municipales.
- Eliminación de las Diputaciones Provinciales.
- Tasa Tobin nacional.
- Acabar con las misiones militares en Afganistán, Líbano, etc. El déficit nos obliga.
- Reducción de otros gastos militares en un 20%.
- Privatización o cierre de las televisiones autonómicas y las nacionales.
- Puestos a ser "revolusionario", renacionalización de las empresas privatizadas que daban pingües beneficios: Telefónica, Repsol, etc...
- Eliminación de los conciertos educativos.
- Que las rentas del capital coticen a la Seguridad Social.
- Que las pensiones escandalosas de Corcóstegui, Amusátegui, Francisco González, Botín, Alfredo Sáenz y todos estos jerarcas tributen al 99%. No es posible llevarse un Plan de pensiones de más de 80 millones de euros y meterlo en una SICAV para tributar a precio de risa.
Y podría seguir, por ideas... Pero lo cierto es que aquí toda la vida se les ocurre lo mismo, lo que no toca el bolsillo de los de siempre...

martes, 11 de mayo de 2010

De cómo llegamos a un déficit tan alto sin mucho criterio

Keynes, que en gloria esté, acuñó una teoría, que bien aplicada, puede dar sus frutos: en épocas de recesión, y más si se llega a la depresión económica, es el Estado el que debe "tirar" de la locomotora de la economía, mediante una política fiscal expansiva: bajar impuestos y subir el gasto público, resumidamente. Que las personas tengan mayor renta disponible para consumir, las empresas para invertir, que el estado se dedique a gastar más, y todo eso expandirá la demanda agregada de la economía, y con ello crecerán la producción y el empleo. Fácil, ¿no? Bien lo supo el presidente de EE.UU. Roosevelt, que aplicó en su política del New Deal estas teorías y logró sacar a su país de la Gran Depresión, el espejo en el que hoy nos miramos.
Pero 1932 no es 2010, ni el mundo financiero de entonces era el de ahora. Hoy es todo más complejo, la información fluye en milésimas de segundo, millones de ojos se miran unos a otros gracias a internet, y cualquier mínimo atisbo de actuación será analizado, escrutado y evaluado por un montón de agencias de calificación, Fondos, Agencias... Una lata, esto de gobernar en el mundo 3.0, más virtual que nunca, pero en el que el paro se hace cada vez más real. Ya no es una realidad virtual, ya va llegando a demasiadas familias.
Casi todos los gobiernos, ante la crisis financiera, se lanzaron a la política fiscal expansiva: ayudas a sectores en crisis (automóvil banca), ayudas por aquí, ayudas por allá, obras por acullá. El déficit ha crecido de forma excesiva, y con ello ha llegado Paco con la rebaja. Como el que va al banco, porque necesita un nuevo crédito, y le dicen: "es que usted gasta mucho y ya tiene varios créditos. No le podemos dar ninguno más". Eso le pude pasar a España: nos dicen que, o reducimos rápidamente el déficit, y nos apretamos el cinturón, o se acabó la fiesta. Los mercados no se fiarán de nuestra deuda, y habría que pagar mucho más para emitir bonos, obligaciones, letras...
Pero el problema ha sido en qué nos hemos gastado ese dinero del déficit. Vale que, por un lado, la situación ha venido derivada de una reducción de ingresos brutal, y de un crecimiento del gasto automático: dos millones más de parados, mucho más gasto en subsidios. Pero también se tomaron decisiones de política fiscal equivocadas de las que ahora nos podemos arrepentir.
Una decisión fue la de los famosos 400 euros. Creo recordar que tenía un coste de 6.000 millones de euros al año. ¿Alguien recuerda si eso sirvió para algo? El caso es que esos 6.000 millones es un 40% de lo que se planteaba recortar de gasto este año España. O sea, una cantidad importante.
Pero lo peor ha sido el Plan E. Eso ha sido un disparate. Dinero a espuertas a miles de Ayuntamientos para hacer miles de obras, la mayoría sin sentido, sin una utilidad real, que no suponen para el país más competitividad, más productividad, más I+D+i... Un parque infantil en un pueblo casi sin niños, unas aceras cambiadas por 3ª vez en 10 años, una piscina cubierta cuyo gestor, el Ayuntamiento, no se ha planteado que luego tendrá que mantener año a año sin dinero... ¿Son esto inversiones de futuro? ¿Para qué se ha dilapidado todo este dinero? ¿Ha servido para algo ese Plan E de grandes letreros y nula efectividad, salvo parchear unos meses las cifras de paro?
Ahí está la clave: no hay que recortar, hay que saber gastar. Y a veces, entre pitos y flautas, se va una cantidad de dinero inmensa. Lo sé porque he tenido que administrar la miseria de un presupuesto decreciente de un centro docente, y sé que en gasto corriente, en esos pitos y falutas, se puede ahorra mucho. Con austeridad, pero sin dejar que se caiga la casa. Con menos viajes y más vídeoconferencias. Con menos coche oficial y más taxis, como el Presidente de Cantabria. Con menos Conferencias con unos decorados mayúsculos (Gracias a la trama Gürtel sabemos que esos decorados no son de cartón-piedra, son de "oro"...) y más gasto en modernizar el país. País. País...

domingo, 9 de mayo de 2010

Ganar dinero apostando al desastre

Muy bueno el artículo del ex-ministro socialista (y posiblemente ex-socialista, dado que hace tiempo que se encaminó más hacia un liberalismo no conservador) Miguel Boyer el 30 de abril en El País:
Ahí se dejan datos muy reveladores de la situación que estamos viviendo, en la que los especuladores que se forraron sobrevalorando activos, propiciando la burbuja especulativa, ahora sobrevaloran los riesgos, ganando dinero a espuertas ante el pánico que provocan.
Ya han pasado directivos de Goldman Sachs por el Capitolio a explicar lo que parece que hicieron. Resulta que colocaban activos financieros de los que daban una buena reputación a sus clientes, activos financieros que S&P, Fitch o Moody's calificaban de solventes, y a la vez esos mismos listillos de Goldman se iban al mercado de futuros, swaps, Credit Defaults y esas cosas que no son más que una ruleta pero trucada, y apostaban a que esos activos bajarían de valor. Y ganaban dinero a espuertas con lo que ya sabían: que lo que habían vendido a sus clientes estaba sobrevalorado.
Miguel Boyer dice que se está lanzando un mensaje apocalíptico interesado sobre la solvencia o la dudosa solvencia de Grecia, España, Portugal, Italia o Gran Bretaña. Y con ello mucha gente se está beneficiando. Y encima, estos países, sobre todo Grecia, ven cómo cualquier ajuste se les va al garete: si subes el IVA dos puntos, pero te sube el coste de la deuda seis puntos, al final tu déficit es imposible de controlar. Lo que quieres ganar por un lado lo pierdes por el otro.
Estos días ha sido muy llamativo el nivel de especulación y el miedo que ello provoca en los inversores menos avezados, ésos que pierden lo que otros acaban ganando. Uno grita "¡fuego!", como decía el otro día Juan José Millás:
y el pánico provocado hace que muchos pierdan mucho dinero y unos pocos se hagan de oro. ¿Qué explicación, si no, tiene que el jueves 6 de mayo, en Wall Street, acciones de Accenture bajaran de un valor de 40 dólares a un valor de ¡un centavo! en segundos, y que luego ese mismo valor se volviese a recuperar? El pánico del otro día, con supuestos errores "inocentes", luego negados, como que un operador de Citigroup escribiera "billions" (para ellos, mil millones) en vez de "millions", hizo que el Dow Jones llegara a caer un 9,16% durante un rato. Y en esos ratos, los inversores más pardillos pierden la camisa por el pánico a perder también los pantalones, y los hay que con ese pánico se hacen diez trajes (no de Milano, of course).
Muy interesantes también dos aportes de Boyer: por un lado, hacer ver que Alemania se ha beneficiado mucho más que otros con el euro. El euro ha sido más débil que lo sería un marco fuera del euro, luego sus exportaciones a EE.UU. se han visto beneficiadas. Y al estar en un mercado en la U.E. en que los países más débiles ya no devalúan su moneda ni pueden seguir políticas monetarias propias, pues Alemania también ha tenido un comportamiento más fuerte en las exportaciones intracomunitarias que si no existiera el euro.
Por otro lado, nos habla del mercado inmobiliario español. Demuestra con datos que, ni fue el oro del moro del crecimiento español, pues era un sector con baja productividad y escaso valor añadido con respecto a otros, ni fue conveniente su excesivo crecimiento: ahora hace que el paro haya crecido de forma desmesurada.
Un buen análisis. Habría ahora que preguntarle sobre sus soluciones a todo esto. Si las tiene, que le hagan ministro otra vez.

miércoles, 5 de mayo de 2010

La crisis griega. La catástrofe que van a provocar

La crisis financiera se acelera. Y se está empezando a cebar en Grecia. Grecia tiene un gran problema: un endeudamiento muy fuerte (más de un 115% del PIB, pero hay que pensar qué español no está endeudado en más de lo que gana al año si tiene una hipoteca) y un déficit derivado de la crisis también desbocado (menos ingresos y más gastos, lo mismo que españa, Alemania, y otros, pero en más porcentaje del P.I.B.).
Para seguir adelante, Grecia necesita financiación. Como el que se queda en el paro y sigue teniendo sus deudas. Menos ingresos, mismos gastos y con deuda creciente. Algo hay que hacer, si no, el banco se queda con la casa y nos abocamos al precipicio.
Pues Grecia, lo mismo. Para continuar adelante, necesita pedir más dinero, que cada vez le prestan a intereses más prohibitivos, con lo que el gasto total público está cada vez más mediatizado por la devolución de esa deuda, y además necesita generar más ingresos (como el que busca un trabajillo extra o una subida de sueldo si su ritmo de vida es excesivo para su sueldo) y restringir gastos (si me quedo en el paro, dejo de salir a cenar y me voy de vacaciones al pueblo de la familia política, a ver correr la brisa).
El caso es que todo esto se puede hacer de forma ordenada o de forma apresurada y a la desesperada, guiándose por las más nefastas políticas neoliberales. Grecia, por culpa de la escandalosa especulación de los mercados financieros, necesita proponer un plan "creíble" para no caer en la quiebra financiera. ¿Creíble para quién? Para el F.M.I., para S&P, para los especuladores. Los de siempre.
Y ahí está el plan: a subir los impuestos y a bajar un 16% las pensiones y los salarios de los funcionarios, mediante la eliminación de las dos pagas extras. Entre otras medidas correctoras. Pero es que, la segunda, puede provocar una crisis más grave de la que se vive ahora.
Pensemos por un momento: la Demanda Agregada de la economía, asimilable al PIB a precios de mercado, se compone de 4 tipos de gasto: el consumo privado, la inversión privada, el gasto real del Estado en consumo e inversión y el saldo neto exterior, por diferencia entre exportaciones e importaciones.
Con la bajada de las rentas en un 16% para un porcentaje grande de la población (en Grecia también hay bastantes funcionarios y jubilados, es un país europeo y mediterráneo...) es de esperar que el consumo se hunda, y más si se incrementa el IVA, como parece que va a suceder. Y resulta que el consumo viene a suponer más de un 50%, a veces un 60% de la demanda agregada. Si el consumo se hunde, ¿no va a pasar lo mismo con la inversión privada? Dudo que ésta se anime ante tal catástrofe. El Estado se supone que va a recortar gasto, luego no esperemos que por ahí crezca la demanda agregada.
Y nos queda el último salvavidas: antes, cuando un país tenía una economía más débil, su moneda se depreciaba, lo que mejoraba sus datos de saldo exterior: importaba menos y exportaba más. Pero con Grecia en el euro, al no ser posible la devaluación, esto sólo se conseguiría con una mayor productividad y competitividad. Pero en este contexto, ¿alguien piensa que Grecia lo puede conseguir?
Yo sólo veo posible una salida, que provocaría un empobrecimiento relativo de Grecia, pero que no les hundiría. Un pacto de Estado para devaluar al país, ya que su moneda no puede hacerlo. Es decir, un acuerdo, por ejemplo, para reducir precios y salarios. Las personas no perderían poder adquisitivo, se importaría menos y se exportaría más. El consumo tal vez no se hundiría. Habría de todos modos problemas: el petróleo se encarecería relativamente, y ya sabemos que eso es un problema. Pero veo esto más factible o al menos menos catastrófico que la solución de Europa que Papandreou parece que va a afrontar.
Veremos. Como tenga yo razón, pobres griegos...

viernes, 19 de marzo de 2010

Reduciendo déficit. El gasto sanitario


Ha llegado la hora de la verdad. España debe empezar a reducir déficit público de manera ordenada pero efectiva, porque de no hacerlo, se enfrenta a una posible expulsión del euro.
Ángela Merkel ha sido la primera en lanzar una idea que a los románticos les sonará bien: volver a usar la peseta, la lira, el dracma... Pero es que, si nos echan del euro, la cosa va a ser más bien trágica. Tenemos hasta 2013 para cumplir lo prometido: volver a la senda euro, es decir, un máximo de déficit público del 3% del P.I.B.
Y van el PP y el PSOE y se ponen de acuerdo en una cosa. No, no es en subirse los sueldos: en eso se ponen siempre de acuerdo. Han decidido dar un recorte al gasto sanitario. Como la sanidad está transferida a las CC.AA., o los dos grandes partidos se ponen de acuerdo, o no habrá forma de hacerlo.
Las ideas apuntadas sorprenden. Pero sorprenden por una razón fundamental: ¿quién es el cenutrio que no las puso en marcha hace ya mucho tiempo? Cosas como hacer una central de compras para todos. Eso se estudia en economía de 1º de Bachillerato. Un comprador tiene más fuerza de negociación que 17 por separado. Eso sí, es más difícil llevarse la comisión. Y en ésas andan, quizás lleguen a ponerse de acuerdo para comprar las Aspirinas...
¡Que no! Que ahora se han acordado de que también deben optar por los genéricos... O sea, ahora sólo comprarán Ácido acetilsalicílico y no Aspirina, Paracetamol y no Gelocatil, Ibuprofeno y no Nurofen... ¿Y esto no se hace ya? ¿Y por qué no? ¿Algún director de hospital, Consejero de sanidad o demás gente encargada de compras se lleva comisión por comprar algo que tiene un genérico más barato? Sería para protestar por su estolidez, cuando menos. Por no hablar de cosas más graves.
Yo aporto mi granito: en la sanidad se puede recortar el gasto en muchas cosas. Pongo algún ejemplo:
  • Según datos de 2008 del propio Ministerio de Sanidad, en 2005 en España hubo en hospitales públicos un total de 31.246.042 estancias hospitalarias, entre agudos, psiquiátricos y de larga duración. Toda esta gente recibe un servicio sanitario. Loable. Pero reciben un servicio que, a mi juicio, sobra: se les da de desayunar, comer, merendar y cenar gratis. GRATIS TOTAL. No lo entiendo. ¿Qué tiene que ver eso con el servicio sanitario? Si yo voy a un hospital, y estoy una semana, ¿por qué tengo que tener pensión completa? Entiendo que en casos de beneficencia no se cobre a la gente, pero en los demás, debería ser un servicio en que se cobrara, al menos, al coste. Esa gente comería, cenaría y desayunaría en su casa. Eso que se ahorran. ¿Por qué debe sufragarlo el Estado? Yo creo que de aquí podrían sacarse más de 100 millones de euros al año.

  • El ejemplo francés en España funcionaría que ni pintado. Se sabe que a los servicios de urgencias la gente, en días de partidos de fútbol, apenas acude. Hasta que se acaba el fútbol. O sea: que no son urgencias. Lo mismo pasa con los Ambulatorios: mucha gente va por un simple catarro o una gripe, contra la que lo único que sirve es esperar y tomar antipiréticos, que no llevan receta. ¿Por qué no reducir tanta gente que va sin razón? Yo propongo un copago con parte de reembolso. Algo similar al caso francés, pero más leve: que la gente pague primero y luego se reembolse una parte. Como esto sería la bomba, empezar por algo sencillito: cada visita a Urgencias, 5 euros. La Seguridad Social reintegraría luego 4 euros en caso de que la urgencia fuera real. Pero si se comprobase que no había ninguna duda, que la gente lo que ha hecho es ir a Urgencias para agilizar el tratamiento, sin reembolso. Y en los Ambulatorios, 3 euros por visita, a reintegrar 2. O sea: que cada enfermo pague 1 euro por visita. No es la ruina del contribuyente, y al estado le supondría una gran fuente de ingresos, a la vez que recorte de gasto: estoy seguro de que mucha gente, por no pagar un euro, dejaría de darse el paseíto al centro de Salud. Que eso es a lo que va alguna gente: a pasar la mañana o la tarde.

  • Intrusismo profesional: crear una sección pública de odontología. Con precios de un 20% con respecto a los que cobran los dentistas. Familias españolas agradecerían poder pagar las ortodoncias de sus hijos a precios que no recuerden a Bonnie & Clyde y para el Estado supondría una fuente más de ingresos. Vamos, que prefiero pagar 600 que 3.000... Y si esos 600 van al sistema público, miel sobre hojuelas.

Y ya seguiré otro día con más ideas. Seguro que en dos días se me ocurren dos ideas más. A los políticos, normalmente, se les ocurre una al año: subirse el sueldo...






Vídeo sobre los enfermos imaginarios: 10% del gasto sanitario






Vídeo sobre el recorte del gasto sanitario

¡Viva Zapata! Digo... ¡Viva el Estado!

Cada viernes acudo a la contraportada de El País con más razón que otros días. Yo soy de los que suelen empezar los periódicos por la última página. Y más si en la última página de El Mundo escribía en sus buenos tiempos Umbral (creo que decayó en sus últimos 4-5 años) o Juan José Millás en El País ahora. Me gusta su sentido del humor, su visión crítica u onírica de la vida, sus opiniones... Otras veces, me hace recordar el maravilloso libro de Boris Vian, "La espuma de los días", que todo el mundo que alguna vez haya amado la vida debería leer.
Pues bien, hoy Millás titulaba su tira semanal (ya no es columna, que ahora escriben más en horizontal) "¡Viva el Estado!":
http://www.naiandei.net/articulos/viva_el_estado.juan_jose_millas/
Millás expresa una opinión que más de una vez yo he expresado en mis preocupaciones vitales: la voracidad del sector privado engullendo sectores claves en un país, como el energético, no asegura que el servicio dado al ciudadano mejore, como preveía un señor muy respetable que sabía mucha más economía que yo, el Sr. Adam Smith. Pero es que él vivió una época en la que no podía prever el despelote actual. Nada más le bastaría con ver lo que ocurrió con la privatización y liberalización del transporte ferroviario en Gran Bretaña para hacerse una idea: precarización y encarecimiento hasta niveles extremos del servicio.
En Gerona (no caeré en la trampa de llamar Girona a la ciudad o provincia que tiene un topónimo castellano, a pesar de que algún catalán se me pueda enfadar; si no, tendré que decir que el índice FTSE-100 de London subió más que el Dow Jones de la Bolsa de New York, y va a quedar un poco cursi...), decía que en la provincia catalana de Gerona se han pasado más de una semana, en algún caso, sin luz, y a temperaturas mínimas de 8 bajo cero. Uno se imagina un paisaje de un gulag siberiano y seguro que estos días en algún pueblito gerundés estaban en un paisaje similar...
Resulta que Endesa ha sido incapaz de reaccionar a tiempo ante la caída de varias de sus líneas de alta tensión. Y en estos casos siempre están los que claman por la intervención del ejército, la OTAN y el sursuncorda, si hace falta, con tal de restablecer rápidamente el servicio eléctrico, que cabría decir que debe ser uno de los servicios básicos en una sociedad avanzada que ya camina hacia la segunda década del siglo XXI.
Y yo me pregunto: si cuando las cosas van bien, vale el sector privado, pero cuando van mal, entonces a echarse en brazos del Estado, ¿por qué no dejar los sectores estratégicos en manos estatales? No quiero ni pensar en aeropuertos privatizados, carreteras privatizadas, sanidad privatizada, educación privatizada, justicia privatizada... ¿Alguien puede pensar en qué sucedería ante ese panorama en un país como España?
Está claro, para mí, que servicios básicos como éste no pueden dejarse de lado. Endesa calcula sobre la base del coste-beneficio, y las eléctricas, que no han perdido precisamente en los últimos años, están reduciendo inversiones para las infraestructuras de la red. Eso lleva a donde lleva. Y ahora se ha visto que la red en Gerona era casi del siglo XIX. Por poco se quedan en la época de Adam Smith...
En El Jueves han visto esto con un poco de humor...

sábado, 6 de marzo de 2010

Cuando éramos solidarios

Normalmente, buceo en la prensa cada día en busca de noticias que me sirvan para mi trabajo diario. Pero también dedico tiempo a buscar en las hemerotecas de los periódicos buscando noticias que hayan significado algo en la economía mundial o la de nuestro país, con vistas a un proyecto digital.
Hoy me encontraba buscando una noticia de 1989. Y en la hemeroteca del ABC me llevé una gran sorpresa. Y una angustia me corrió por dentro: me doy cuenta de que nuestra sociedad cada vez es más egoísta, menos solidaria.
A las regiones más ricas (por ejemplo, Cataluña) les duele eso de la solidaridad regional, y se quejan de la desfavorable balanza fiscal. Ellos mantienen a regiones de "vagos", como los extremeños y andaluces, piensan algunos.
A las personas más ricas les duele pagar impuestos para mantener gastos sociales que a ellos no les favorecen. Mantienen a una panda de vagos que no quieren trabajar, la sanidad de inmigrantes que "vienen a aprovecharse de nosotros"...
Para mí, estos son síntomas de una sociedad cada vez más enferma. Sólo nos miramos a nuestro ombligo. Sin la menor empatía.
En el ABC de 26 de junio de 1989 hablaban de una decisión que, ley mediante, el gobierno español de aquel entonces (parece que Felipe González gobernó en un país muy lejano hace mucho, mucho tiempo...) iba a tomar: la creación de las denominadas "pensiones no contributivas". Es decir, una pensión para las personas que, por las circunstancias que fuesen, no habían podido cotizar.
Pensemos en que, hace 50 años, el campo español era un ambiente de pobreza, en general. De vida muy dura y muchos sacrificios. De familias muy numerosas y muchas bocas para alimentar. ¿Podía aquella gente cotizar a la Seguridad Social? Lo dudo.
Aquella decisión, lo que más me llama la atención, es que era apoyada masivamente por la población. Iba dedicada a un colectivo de unas 700.000 personas, se estimaba, pero un 92% de la población, según una encuesta, apoyaba la urgencia de tomar una medida así.
¿Sería posible hoy en día legislar para sacar adelante una ley como ésta? Lo dudo. Muchos dirían: "El que no haya cotizado, que se joda". Los partidos de la oposición, muchos, alegarían que no se puede exprimir de los impuestos de todos para sacar una partida dedicada a gente que no cotizó.
Creo sinceramente que esto demuestra que cada día somos más egoístas y nos miramos sólo en el espejo de lo que queremos ver. Vuelvo a decir que cualquier día me hago escandinavo, siempre que sigan con su sistema fiscal y de servicios sociales.
País...


miércoles, 3 de marzo de 2010

Alguien me da la razón

Por fin siento que las cosas que a veces se me ocurren no son porque sea un progre trasnochado, como algún amigo me llama, o porque soy un poco ingenuo. Simplemente, creo que aquí estamos ante distintas concepciones del mundo, y mira por dónde, hoy me viene a dar la razón alguien que no está bajo sospecha.
Guillermo de la Dehesa tiene uno de los currículums más brillantes en la economía española a nivel internacional. Vamos, que no es un Díaz Ferrán cualquiera. Tiene una carrera detrás que da vértigo sólo pensar en la cantidad de foros claves a nivel mundial en los que ha sido o es hoy mismo alguien. Aquí tenéis una muestra, para que veáis que no es "El Platanito" pidiendo una oportunidad:
http://www.guillermodeladehesa.com/html/esp/363/curriculum.html
Pues Guillermo de la Dehesa apuntaba hoy algo que yo llevo pensando y diciendo mucho tiempo. En alguna entrada justificaba yo que es difícil salir de la crisis en un país de mileuristas, con contratos precarios, con salarios de supervivencia, y cuando quien no es mileurista se ha empufado irresponsablemente por encima de sus posibilidades para comprar una casa. Esto es lo que él opinaba:
Más claro, agua. Si queremos que el consumo mejore, la gente tiene que confiar en que su trabajo será estable. Si queremos que la banca financie ese consumo, tendrá que tener más seguridad en que quien pide el crédito no se va a ir a la calle a los tres días. Esto choca frontalmente con lo que propugnaba un cargo de la CEOE: un contrato de 6 meses prorrogable a un año para los jóvenes hasta 30 años con despido libre, y en el mejor de los casos, con un sueldo de S.M.I. (633,30 euros mensuales). Olé sus cataplines. Un joven con ese tipo de contrato, lo único que puede hacer es quedarse en casa y seguir viviendo de la propina de papá y mamá. O sea, que las únicas que mejorarían con este tipo de contratos son las empresas dedicadas a la exportación: mano de obra barata, y no nos preocupa que estos trabajadores tengan que comer de bocata. Pero... ¿es bueno para la economía española en general un contrato así?
Yo creo que, hasta que no nos convenzamos de que el sistema está cayendo en una espiral negativa, no saldremos de ésta. Coincido con De la Dehesa: hagamos un esfuerzo por afianzar a los jóvenes en el mercado de trabajo, éstos empezarán a consumir, los bancos recuperarán la confianza en la concesión de créditos, y la espiral podrá ser positiva, al alza.
Os dejo un vídeo de la presentación del libro de de la Dehesa: "La primera gran crisis financiera del S. XXI"

viernes, 26 de febrero de 2010

Un mundo de especuladores: los hedge funds

Lo han vuelto a hacer. Había sospechas tras la alerta creada con la situación de la economía griega, de paso se sembraron dudas sobre la economía espeñola (de las europeas con menor deuda pública), y de paso han dejado el germen de la discordia en la Unión Europea, sobre el futuro del euro y su fortaleza.
Los griegos lo dijeron y nadie les creyó. Dijeron que todo era un ataque interesado y orquestado contra Grecia, pero con un objetivo concreto: dañar la credibilidad de la economía de la U.E.
Zapatero también lo dijo, y algo más le creyeron, pero no mucho. La Vicepresidenta Salgado tuvo que recorrer varios países y entrevistarse con representantes del Financial Times para convencerles de que la deuda española es totalmente segura, ya que las dudas sembradas ya estaban haciendo crecer el diferencial del bono español con respecto al alemán. En román paladino: a España le iba a resultar más caro endeudarse, en una época de déficit público derivada de la crisis, por la elevación del riesgo país. Si somos más dudosos, si se confía menos en nosotros, tenemos que pagar más para que nos presten dinero.
Y hoy el Wall Street Journal (no son El Caso, vamos) publica la confirmación: algunos de los mayores "hedge funds"-fondos de inversión de alto riesgo- se pusieron de acuerdo a principios de mes para lanzar fuertes apuestas contra el euro debido a la crisis de deuda de Grecia. Entre estos especuladores, estaba George Soros, que ya hace años se hizo famoso mundialmente, en 1992, al apostar fuertemente contra la libra esterlina, hundir su valor, y ganar (como si hubiese ido al casino y hubiese apostado en la ruleta) 1.000 millones de dólares, lo que algunos, por error, llamán un billón de dólares, al confundir nuestro billón con el billion anglosajón, que es nuestro millardo, es decir, mil millones. Eran los tiempos de la "serpiente monetaria", el ecu y todas esas cosas que nos suenan ya a Parque Jurásico... La conjura especuladora se gestó en una cena el 8 de febrero, en Nueva York.
Geoge Soros es un fenómeno, por decir algo. Tiene más peligro que un alcalde elaborando el PGOU. Si no le conocéis, aquí os dejo un vídeo de una entrevista a este "visionario":



¿En qué se basan los hedge funds? Estos fondos de alto riesgo (tiene su gracia, el riesgo es para los que no estamos en esos fondos) hacen operaciones a gran escala de tipo especulativo, "apuestan". En este caso, apuestan contra algo. Es como ir a la ruleta y apostar contra el 23. Si no sale, ganas. ¿Qué es lo que hacen estos fondos?

Una operación posible es, por ejemplo, apostra a la baja contra las acciones de una empresa. Estos fondos piden prestadas acciones de esa empresa a un valor. Hacen ventas millonarias. Provocan su caída en bolsa, pues los pardillos habituales, al ver ventas masivas, venden pensando que se salvan del desastre. Ya está: han picado. Es el momento de volver a comprar por parte del fondo las acciones que habían pedido prestadas, pero a un valor muy inferior, si su estrategia ha funcionado (que suele funcionar, sobre todo si se ponen de acuerdo varios grandes hedge). Devuelven las acciones, habrá su comisión, pero por la plusvalía conseguida en cada acción vendida a 20 y recomprada a 15 se forran. Eso es lo que hizo Soros con la libra: realizó ventas masivas de libras que luego recompró mucho más baratas. Es fácil, ¿no?

Lo malo de todo esto es que estos especuladores juegan con la economía real como si fuera un Monopoly en el tablero de su salón. Son capaces de hundir empresas, monedas o economías nacionales con el único objeto de sacar su beneficio. Por eso creo que este tipo de cosas debería estar prohibido. Con cárcel como la que le espera por largos años a Madoff. El mundo financiero está lleno de derivados, futuros, opciones, swaps, que en muchos casos no difieren de un juego como la ruleta. Lo malo es que este juego está comandado por esos fondos millonarios que pueden provocar pánicos apostando contra algo.

Ya en el verano de 2008 se sospechó, y creo que ahora no hay duda, que el petróleo había subido lo que había subido por culpa de la especulación en el mercado de futuros y opciones. No era normal que el barril llegara en tan poco tiempo a esos precios. El 11 de julio, 147,25 dólares el Brent. Pero es que el mercado de futuros marcaba precios de 185. Alguien estaba jugando con ese precio.

¿Pueden seguir los países dejando, tras la crisis financiera vivida, que el mercado siga en manos de estos especuladores sin escrúpulos? ¿No hay que regular de una vez este desbarajuste? ¿Seguiremos con este mercado en el que es más fácil forrarse sin hacer nada más que especular que creando una empresa productiva que puede ser arruinada por esos hedge funds?

Yo, el día que ahorre, le llamo a Soros y le cuento algo de Gila, a ver si le hace gracia y me da una propinilla. Algo tipo: "¿Es el enemigo? Que se nos han acabado las balas, entonces que por qué no disparamos haciendo ruido con la boca". En este caso, le tendríamos que decir: "¿Es el enemigo? Que nos habéis arruinado la economía real, entonces que podíamos especular un poco todos con aire y a ver de qué comemos".

lunes, 22 de febrero de 2010

Sarkozy, Merkel, Brown, Berlusconi, Zapatero... ¿Se ganan el sueldo?

Los líderes de la U.E. Ahí están, orondos y satisfechos después de alguna sesión del Consejo Europeo, o alguna Conferencia Intergubernamental.
Todos han ganado con mayor o menor holgura las elecciones. Algunos ganaron antes de la llegada de la crisis, otros en plena crisis, aunque venían de haber ganado las anteriores elecciones, o sustituían a líderes victoriosos en retirada, más o menos forzada.
Todos prometieron mejorar la economía de su país. Todos prometieron el oro y el moro. Y lo cierto es que ninguno puede nada contra la actual crisis. Hasta la mágica Merkel, que se ha librado de sus obligados y odiados socios socialdemócratas, no puede presentar unos resultados halagüeños. Tras un crecimiento negativo en 2009 de más de un 5% del P.I.B., la economía parecía que repuntaba un poquito... y nada, coitus interruptus. Vuelven a caer hasta el crecimiento cero, con peligro de volver a la recesión.
Berlusconi no consigue enderezar la economía italiana, Sarkozy la francesa, Zapatero la española, Brown la británica, Obama la americana. Y los chinos, como diciéndonos: "os habéis dormido hace mucho tiempo, y el mundo ya tiembla, pues despertamos hace décadas".
¿Realmente no hay nada que hacer? ¿Nos engañan cada vez que nos prometen mejorías, pues la respuesta, la solución, es algo que está, como cantaba Bob Dylan, "Blowing in the wind"? ¿Da lo mismo quién gobierne? Parece que sí. Si la crisis viene, nada la frena. Y ante un período expansivo, todos parecen los Michael Jordan de la economía, pavoneándose. Pues para eso, que me elijan ministro de economía de cualquier país europeo o de EE.UU. Me comprometo a no hacerlo peor que ellos. Y mientras, en Noruega se deben estar muriendo de la risa: con un paro cercano al 3%, sin recesión, habiendo rechazado pertenecer a nuestra maravillosa U.E.... y encima, con un sistema fiscal que para algunos es confiscatorio (esos neocon...), pero que parece que para sus ciudadanos funciona. Lo malo no son los impuestos, lo malo es qué se hace con ellos.
Parece que algunos cobran muchos impuestos y los gestionan bien, y otros, cobren lo que cobren, acaban dilapidando la riqueza.
Yo, para las próximas elecciones, voto al Partido Noruego. Que nos libren de tanto salvapatrias y nos traigan un poco de racionalidad, please...

domingo, 21 de febrero de 2010

Jubilarse a los 67


Va a ser una de las grandes discusiones de los próximos años. Para salvar el sistema nacional de pensiones, que sigue el sistema de reparto y no el de capitalización, se ha planteado en forma de globo-sonda la posibilidad de alargar la edad de jubilación.
Este asunto requiere variadas puntualizaciones, pues dentro de un mismo tema van incluidas muchas variables de las que no siempre se habla.
En primer lugar, hablamos de un futuro nada halagüeño debido a nuestro ya casi ancestral problema de crecimiento vegetativo negativo. Somos uno de los países con mayor esperanza de vida, el país se va llenando de ancianos, ancianos que cada vez demandan más servicios sociales y sanitarios (es normal que si la gente se muere a los 85 años en vez de a los 60, surjan más cánceres, demencias seniles, roturas de cadera, enfermedades crónicas...) y a su vez somos uno de los países con menor natalidad (hace años, con 1,16 hijos por mujer de fecundidad, estábamos, con Italia, a la cola del mundo). No llegamos, ni de lejos, a la tasa de reposición que estaría en 2,1 hijos por mujer, tasa que sí alcanza nuestra vecina Francia, quizás por sus enormes ayudas a las parejas con hijos (pero ese es un tema a tratar en otra entrada).
Total: más viejos y pocos futuros trabajadores. Un desastre para la pirámide poblacional, en términos de futuras pensiones mantenidas por esos teóricos futuros cotizantes.
De todos modos, a veces las tendencias no se cumplen. En los años 90, tras la crisis del 93, para España se auguraba un crecimiento de población que casi llegaría a los 40 millones, pero que a partir de ahí comenzaría a disminuir. Recuerdo comentar aquellos datos en clase, hablando de que, para 2025, se auguraba que España tendría 37 millones de habitantes, como consecuencia de un fuerte crecimiento vegetativo negativo.
¿Cuál ha sido la realidad? Que en 2010 nos encaminamos hacia los 47 millones. Parece que nadie contaba con el repunte de la natalidad y con el gran saldo positivo que han tenido en España los movimientos migracionales. El extenso período de crecimiento económico internacional, los problemas de los países en desarrollo, y el gran tirón de la construcción y los servicios en la España de la última década, provocaron un rápido crecimiento de la población española. Esto ha ayudado a que la Caja de la Seguridad Social haya podido "hacer ahorrillos". Los inmigrantes han llegado, muchos han cotizado, y han permitido mantener en mejores condiciones nuestro sistema, ayudando de paso al repunte de la natalidad (tienen más hijos).
Este sería el primer punto a tener en cuenta: ¿se trabaja con previsiones como las de los años 90? ¿Serán igual de falibles las previsiones de ahora? Porque los "expertos" últimamente no dan una...
En segundo lugar, una de arena. Es cierto que ahora tenemos más esperanza de vida, y que ello redunda en, quizás, una mayor necesidad de alargar la vida laboral. Esos 67 años del mañana supondrían mayor salud y menos vejez que los 65, pongamos, de 1970. Tendría su lógica alargar la edad de jubilación, pero yo creo que con dos premisas: por un lado, acabar con las prejubilaciones. Hoy, el ministro Corbacho, hablaba de la posibilidad de "prohibir" las prejubilaciones para empresas con beneficios. Yo creo que esta idea la necesitábamos ya desde hace más de 15 años. Es, cuando menos, injusto, pedirnos a los trabajadores que ahora no alcanzamos los 50 años, que en el futuro nos jubilemos con 67 o 70 años y con menores jubilaciones, cuando en la banca (tan necesitados los "pobres") y otros sectores se ha estado prejubilando con 55 y hasta 52 años. Es mi primera precisión: prejubilaciones, no. Salvo casos muy contados, trabajos penosos...
También pienso que es mejor no obligar, sino incentivar. Que cada año de más que alguien cotice suponga una mejora de su pensión, pero dejar que la gente, si quiere, se jubile con 60 años y un mínimo cotizado. Es posible que alguien prefiera, pongamos, jubilarse con 60 años, tras 35 cotizados, y cobrar un 70% de la pensión que le tocaría, que jubilarse a los 70 con un 120%. Habría que hacer números y dejar más libertad, yo creo que el sistema podría con ello. Que quien quisiera jubilarse antes, supiera que sería a costa de cobrar menos.
Por otro lado, creo que hay que meterse a fondo con el tema de los gastos financiados a las clases pasivas. Este sí es el cáncer del sistema español. Me explicaré.
Por el hecho de cumplir 60 años o 65, depende de qué tipo de cosas, te conviertes en una especie de Rey Midas, independientemente de tu nivel de renta. Los autobuses urbanos, que venden a 90 céntimos sus billetes, a los mayores de 65 se los venden a 20 céntimos, independientemente de su nivel de renta y riqueza. Te vas a apuntar de socio al Polideportivo de Eras de Renueva, y por tener más de 60 años, tarifa mini, casi mitad de precio. Te vas a Renfe, y Tarjeta dorada con 60 años. Viajes del IMSERSO. Medicamentos gratis. Y así, multitud de cosas. Sin ningún tipo de freno. Un jubilado puede ser, por ejemplo, José María Amusátegui, que gracias a los tres contratos que firmó (entre 1999 y el 2001) con Emilio Botín para cerrar su salida anticipada del BSCH, cobró 43,75 millones de euros como indemnización en "reconocimiento a su extraordinaria labor". Al mismo tiempo, percibe del BSCH una pensión de jubilación cuya "cuantía anual bruta" es de 5.108.603 euros; una segunda pensión vitalicia como ex consejero del SCH, cuyo importe bruto "es igual al 70% de la remuneración actual (con exclusión de dietas de asistencia) que reciba un Consejero en activo de la misma categoría y puesto que él"; y, una tercera, que supera el medio millón anual, en calidad de ex presidente de Unión Fenosa.
Y a este señor, que trabajó mucho, es verdad, se le dan los medicamentos gratis, podría (dudo que lo haga) ir en autobús más barato, etc. Es un caso extremo. Pero sí hay jubilados con pensiones, entre la pública y la privada de su empresa, que superan los 4.000 euros mensuales, y que sí hacen uso de todos esos privilegios.
Yo, ante esto, me quedo atónito. ¿Cómo se me puede exigir a mí y a otros millones de trabajadores y futuros trabajadores, que mantengamos todo esto ahora, en 2010, pero que en 2030 nos fastidiemos y no nos comamos ni un rosco?
Este sería un primer asunto a tratar en el Pacto de Toledo: empezar a dar ayudas sociales a jubilados que lo justifiquen. A cualquiera le piden declaración de la renta para recibir una mísera ayuda de libros para sus hijos, ayudas que no llegan para pagar el montante total de la compra. Y, sin embargo, a cualquier jubilado se le dan los medicamentos gratis, se le da la tarjeta dorada, se le da la luna, aunque no sea un jubilado "pobre", con una pensión mileurista o de indigencia.
¿Quién le pone el cascabel al gato? Lo auguro: nadie. Nadie en el poder, aunque le apoye la oposición, se atreve a tocar a los intocables de Elliot Ness, los jubilados. Millones de personas votando en unas elecciones pensando que el gobierno les ha robado.
Otro tema que habría que discutir es el debate interesado sobre la necesidad de ir a un sistema mixto. El FMI y grandes agencias de calificación y financieras, nos dicen: "el sistema de reparto tiene que desaparecer o pasar a complementarse con uno de capitalización, parte público, y parte privado". O sea: que el Estado, en vez de seguir como hasta ahora, genere futuras pensiones mediante Planes de pensiones (que tendrían que invertir en activos financieros) y que cada uno nos vayamos, obligatoriamente, haciendo un Plan de pensiones privado.
Este es un discurso falaz. Primero, los que nos dicen que hagamos esto son los que ganarán con esos fondos de pensiones. La banca, los agentes intermediarios, los especuladores de siempre. O sea, nos dicen que compremos leche los dueños de la vaca.
Por otro lado, esto no es ninguna garantía. Estos sistemas, ante crisis graves, caen como hojas en otoño. En Suecia lo saben. Si no fuera por la intervención del Estado, las pensiones suecas hubieran peligrado en esta crisis. Lo mismo que todo: llegada una crisis grave, o te salva el Estado, o te salva el Estado. ¿Qué fue de Lehmann Bros.? ¿Qué fue de tantas otras cuyos bonos eran renta fija segura? ¿Qué fue de la gente que invirtió en fondos "seguros" y hoy anda pidiendo, entre otras, a BANIF, su inversión "segura"? Para esos viajes, sobran alforjas. Si todo va bien, no se necesita al Estado. Si va mal, que nos salve. Pues entonces, ¿qué hay de malo en que el sistema de pensiones sea estatal? ¿No es garantía suficiente? Y el que quiera, que contrate un sistema privado, pero como el que contrata un seguro de vida, es cuestión propia.
Este tema da para hablar largo y tendido, pero lo vital es plantearse algo: ¿Jubilarse a los 67? Vale, pero ¿y los jubilados de ahora? Que también carguen con el carro.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Redimensionando empresas. ¡Toma eufemismo!



En Castilla y León, Cataluña, Andalucía y otras Comunidades Autónomas se anuncian fusiones entre Cajas de Ahorro. Las consecuencias de la crisis se están notando especialmente en este sector. Los bancos no lo hicieron demasiado bien, sin analizar de verdad los riesgos del "ladrillo", y agradecidos de que en España exista un control tan estrecho del Banco de España, comparado con la laxa vigilancia de las autoridades financieras de EE.UU. Aquí se exigían mayores controles sobre los riesgos y la posibilidad de tener que provisionar los préstamos otorgados "con manga ancha" quizás ha resultado beneficiosa a medio plazo.
Las Cajas han resultado las más damnificadas del sistema financiero español. Ya cayó CCM, otras han pasado dificultades... y aún queda por ver cómo afecta la más que posible subida de la morosidad, que ya alcanza niveles preocupantes. Los culpables de todo esto, no hay que buscarlos en desiertos lejanos. Las Cajas son instrumentos políticos, juguetitos que los políticos que mandan en cada provincia o autonomía usan para sus fines. Las Cajas han financiado aventuras empresariales e inmobiliarias que interesaban a los gobiernos de turno, y así les ha ido: su índice de morosidad es mucho mayor que el de la banca clásica.
Y ahora llega el tiempo de las fusiones, intentando salvar la cara... y la silla de alguno. Ahí están Caixa Catalunya, Caixa Manresa y Caixa Tarragona en Cataluña: http://www.elpais.com/articulo/economia/Caixa/Catalunya/negocia/fusion/bandas/Manresa/Tarragona/elpepieco/20090902elpepieco_3/Tes O la fusión de Unicaja, Caja Sur y Caja de Jaén: http://www.europapress.es/economia/noticia-fusion-unicaja-caja-jaen-cajasur-ira-dos-velocidades-porque-tercera-necesita-dinero-publico-20090725123913.html.
En Castilla y León, toca fusión antes del 10 de noviembre, ha indicado el Banco de España. Andan negociando Caja España, Caja Duero y Caja Burgos: http://www.diariodeleon.es/noticias/noticia.asp?pkid=484902
Caja España salió de la fusión de las antiguas Cajas de León (la fuerte en aquel tiempo, por eso la sede de Caja España está en León), de Zamora, de Palencia y la Popular y la Provincial, las dos últimas de Valladolid. Caja Duero, con sede en Salamanca, es el resultado de la fusión de las cajas de Salamanca y Soria. Al margen quedan las cajas de Segovia y Ávila.
Por supuesto, en este revuelto río se negocia de todo: ¿cuál será la ciudad sede de la Caja Supermega Castellana y Leonesa? Se prevé más bien, como aquí todo hay que repartirlo, que habrá 3 sedes distintas. Por si cuela, de todos modos, desde Palencia se piden la capitalidad de la nueva Caja.
Lo que no está en discusión es que hay que redimensionar el negocio. ¿Y eso qué ye?, que diría uno de Gijón. Pues ye bien fácil: despidos, bajas incentivadas, prejubilaciones y cierre de oficinas. Con lo fácil que es llamar a las cosas por su nombre. Es evidente que si se fusionan, habrá duplicidad y hasta quintuplicidad de oficinas en una misma calle o en pueblos pequeños. Pero eso mismo pasaba hasta hace poco, y había negocio para todos, o eso nos hacían creer. O a lo mejor es que los planes de expansión de las Cajas, queriendo salir de su ámbito y hacerse todas regionales y nacionales, eran excesivos. Pero era la forma de los políticos de jugar al Monopoly, un juego de mesa para mayores sin reparos.
El caso es que toca redimensionar. O sea, en vez de encéfalo con circunvoluciones, encefalograma plano. Dos dimensiones, las de siempre: gana la banca y ganan los políticos. Y en medio, los impositores, los clientes y los trabajadores, con cara de gil. Si ya lo decía Discépolo, qué visionario, en 1934, con su tango Cambalache (aunque él hablaba sólo del siglo XX, ¡lo que le quedaba por ver!):
Que el mundo fue y será una porquería ya lo sé... (¡En el quinientos seis y en el dos mil también!). Que siempre ha habido chorros, maquiavelos y estafaos, contentos y amargaos, valores y dublé... Pero que el siglo veinte es un despliegue de maldá insolente, ya no hay quien lo niegue. Vivimos revolcaos en un merengue y en un mismo lodo todos manoseaos... (.../...)
¡Siglo veinte, cambalache problemático y febril!... El que no llora no mama y el que no afana es un gil! ¡Dale nomás! ¡Dale que va! ¡Que allá en el horno nos vamos a encontrar! ¡No pienses más, sentate a un lao, que a nadie importa si naciste honrao! Es lo mismo el que labura noche y día como un buey, que el que vive de los otros, que el que mata, que el que cura o está fuera de la ley...

martes, 13 de octubre de 2009

Pan para hoy: aceptando chantajes



Hace un mes el Presidente de Renault España lanzó la bomba: la decisión de cerrar la factoría de Valladolid estaba tomada. Pero dejaba caer un aviso: tal vez, si los sindicatos y las administraciones se avenían a aceptar las condiciones de Renault para quedarse, se replantearían su decisión "ya tomada" (¿es que si una decisión está tomada se puede "destomar"?). Es decir, pedía a los sindicatos que aceptasen sus condiciones y a las administraciones más ayudas, para que su viaje a Eslovenia no fuese definitivo.

Todos sabemos la razón por la que en su día Renault, Nissan, Ford, Volkswagen... se instalaron en España: país de mano de obra barata, más o menos formada, con un sistema político estable e incluso en sus primeras incursiones con un "agravante", que se instalaban en un país con una dictadura acomodada que prohibía el derecho de huelga.

Ahora toca estar del otro lado. Las empresas se empiezan a fijar en países como Eslovenia, Eslovaquia, Polonia... países de la U.E., con población con una formación similar a la que en su día tenía España o superior, con redes de transporte integradas en las grandes vías de comunicación europeas... y mano de obra mucho más barata que la española, aunque aún sean menos productivos.

Y llega el chantaje: o aceptáis lo que quiero o me voy. El "lo que quiero" incluye bastantes cosas:

- Que los sindicatos dejen de ejercer como tales, es decir, que no exijan negociar condiciones laborales. Los trabajadores habrán de aceptar las condiciones que la empresa plantee, sin rechistar, o la factoría vuela, se deslocaliza.

- Que las autoridades paguen el chantaje para que se queden. Tras un montón de ayudas anteriores, como todo buen chantajista, piden más. En este caso, se habla de una cifra de 500 millones de euros: http://www.elpais.com/articulo/economia/500/millones/asegurar/futuro/Renault/Valladolid/elpepieco/20091007elpepieco_7/Tes

El plan es hasta 2020 (10 años) y la mitad del coste la sufragarían Gobierno estatal y Junta de Castilla y León. "Y si no, no juego, que la pelota es mía". Renault amenaza, amaga. ¿Será verdad?
Y yo digo: ¿qué mas da? ¿Es que se deben enterrar 250 millones de euros en una factoría que sabemos que, tarde o temprano, acabará cerrándose para trasladarse a otros lares? ¿No sería preferible, en aras de esa nueva economía, invertir esos 250 millones sobre las cenizas de la factoría de lo que fue FASA Renault, una vez rechazado el chantaje, para crear una industria de alto nivel tecnológico? ¿Cuál será el próximo chantaje? ¿Que Zapatero y Rajoy canten una jota y se besen? ¿Que los representantes sindicales se vistan de Abeja Maya? ¿Que los trabajadores acepten jornadas de 12 horas diarias aplaudiendo?
Mandemos a todos estos ventajistas a la porra, y apostemos el dinero público a caballo ganador. ¿Es malo crear sociedades mixtas que no se nos vayan a la primera de cambio y que se centren en los sectores de NN.TT. y energías renovables?
Está claro lo que significan esos 500 millones de euros: pan para hoy, paro para mañana...

viernes, 2 de octubre de 2009

La salida del túnel

Brotes verdes, previsiones de la OCDE, previsiones de FUNCAS, previsiones del FMI, previsiones (¿han previsto algo?) del Gobierno, previsiones (¿más y mayores catástrofes?) del principal partido de la oposición... Aquí todo el mundo habla de lo que va a pasar pero como haciendo un brindis al sol, sin decir realmente por qué o por qué no España mejorará en 2010... o en 2014. Aquí no se dan las reales causas de que estemos como estamos y de que podamos salir de este embrollo sin dejarnos el bolsillo por el camino.
La patronal, por ejemplo, arrima el ascua a su sardina: en España hay que hacer una reforma laboral que abarate el despido. Eso bastará para que se produzcan una serie de milagros que lo de la resurrección de Lázaro se quedará en truco de prestidigitación.
Los hay, como la UBS (banco suizo), que propugnan la bajada de salarios en España en un 10%. Propugnan un impulso de las contrataciones mediante incentivos para conseguir frenar el agujero del mercado laboral, lo que llevaría a una reducción de los salarios (supongo que reales) en un 10%. Y dicen que, si no, los mileuristas acabarán siendo ochocientoseuristas.
Está bien esto de propugnar que los mileuristas se conviertan en novecientoseuristas para evitar ser ochocientoseuristas. Pero la UBS se olvida de decir la razón por la cual hay que hacer lo que dicen y qué efectos demostrables hay detrás de su medida.
Yo me arriesgaré a decir lo que pienso, que no es precisamente una predicción halagüeña con los movimientos gubernamentales ni pretende decir que el barco se hunde por falta de patrón.
En España ha habido una hecatombe mayor que en otros países de nuestro entorno por la misma razón que hace dos años éramos los Usaín Bolt de la economía europea (a China habría que ponerle otro apelativo, ellos ya son unos Caster Semenya, compiten en otra liga).
España, país donde se construía, para una población de 46 millones de personas (más otros cuantos millones atraídos por su sol queriendo un destino vacacional en propiedad), el mismo volumen de vivienda que, pongamos, Gran Bretaña, Francia y Alemania juntas (más de 200 millones de habitantes les contemplan), era un país donde la burbuja inmobiliaria no es que tuviera que explotar, es que era seguro que llevaba dentro de ella una especie de "bomba de racimo", que dañaría más que una simple explosión.
La banca y los sucesivos gobiernos acabaron por ampliar el daño. La banca, haciendo trampa, dando hipotecas a 40 y 50 años inflando el valor de tasación para poder dar, con el 80% de la tasación, el 100% del valor de compra, y sin avisar a gente sin muchos conocimientos financieros de que estaban cavando su fosa al firmar el préstamo. De todos modos, algunos, en el pecado, llevaron la penitencia: los impagos serán el motivo de la caída de más de una caja (los bancos parecen más protegidos).
Los dos gobiernos, del PP y del PSOE, poco hicieron para paliar el desastre que se avecinaba. El PP, con frases como la de Cascos, que decía que en España los precios de los pisos subían a ritmos del 17% anual "porque en España la gente tiene dinero para comprar", infló aún más la burbuja. La gente no tenía dinero: la gente compraba por miedo a que los precios subiesen aún más, a costa de hipotecar su futuro y, sobre todo, su capacidad de consumo. Y los que especularon con la vivienda, comprando como inversión porque "el ladrillo es lo único seguro, tiene un valor material", no se daban cuenta que ese valor era ficticio.
El gobierno del PSOE también falló en su diagnóstico. Quiso "enfriar" el mercado, hablaron de un "aterrizaje suave", y esto ha sido el "aterriza como puedas", más bien "a ver quién se la pega más fuerte". Salvo el olfato de un fino Jove, que supo desprenderse de FADESA a tiempo, ahí están los cadáveres: Martinsa, Nozar, Colonial, etc.
Y ahí viene la falta de análisis: en España se creaba mucho empleo, sí. Mucho empleo en la construcción y servicios. Mucha industria auxiliar de la construcción (cementos, ladrillos, cerámicas, puertas, parquets, sanitarios, y así podríamos seguir...). Y, sobre todo, que mucho pequeño empresario y algunos grandes, vieron en la venta de pisos su razón de vivir sin marcarla. Los pisos se vendían solos. En España las oficinas inmobiliarias de venta y (poco) alquiler de vivienda proliferaron como las setas. Cada tres escaparates, uno de una inmobiliaria anunciando el piso de tus sueños. Pesadilla en Elm Street, vamos.
Viene la hecatombe. Y todo lo anterior se cae como un castillo de naipes. Cierran constructoras (en León, mi ciudad, hay una enorme cantidad de obras paradas porque ahí están otros cadáveres más locales: Begar, Teconsa, Acis...), cierran oficinas inmobiliarias (ya sea de autónomos, ya sea de grandes cadenas), cierra industria auxiliar (fui a comprar una pieza rota de un sanitario, y a fastidiarse: Sanitana cerró, haber comprado Roca), cierra hasta el apuntador.
Y digo yo: ¿cómo es posible salir de una crisis así, que habrá venido empujada por la situación internacional, que también será crisis de crédito, pero que tiene peculiaridades propias? ¿Cómo salir de este agujero que ha dejado en la calle a más de un millón de trabajadores si no se recupera el mercado inmobiliario?
Zapatero habla de cambiar de modelo, pero es tarde. El modelo hay que cambiarlo cuando la economía va bien, cuando hay recursos y fondos para prever lo que debe ser el futuro, no pensar en qué hacer cuando el agujero del déficit público puede alcanzar los dos dígitos. Aquí la crisis sólo podría superarse si empiezan a venderse a toda prisa los cientos de miles de viviendas sin vender, se recupera el sector inmobiliario y se acaban tantas casas que han quedado a medio hacer. Y luego, a pensar qué nos deparará el futuro. Pero para mí está claro que en 2010, si la economía crece (que lo dudo), no creará empleo para absorber tanto parado. Y esa es una bomba de relojería que puede estallarnos en las narices antes de las elecciones (si llegamos) de 2012.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Por un SA.MA.I. (Salario Máximo Interprofesional)




Es, sin duda, una de las noticias del día: Goirigolzarri, el Consejero Delegado del BBVA, se va (a regañadientes) de la entidad, con una jubilación de oro: más de 3 millones de euros anuales de "pensión" mientras esté prejubilado, más un fondo de 52,5 millones de euros cuando alcance la edad de jubilación verdadera, ya que ahora tiene la juvenil edad de 55 años (bueno, pensándolo bien, en ciertos trabajos con 45 ya te consideran viejo...). La noticia, y las críticas a este despilfarro, se pueden leer en toda la prensa de hoy:
Con respecto a esta noticia, me gustaría comentar varias cosas:
1- Es evidente que esto es un pago por los servicios prestados. Goirigolzarri tenía mala prensa entre muchos trabajadores de lo que fue el Banco de Bilbao, pues lo tildaron de traidor, chivato, etc. cuando Francisco González, proviniente de Argentaria, se hizo con el mando del banco por delante de los "delfines" de Sánchez Asiaín e Ybarra, los antiguos dirigentes del que se suponía banco fuerte en la fusión, pues el Banco de Vizcaya, ya fusionado, había perdido su fuerza tras la muerte de Pedro de Toledo. Ybarra se desinfló con sus problemas con la justicia, y Goirigolzarri le preparó el trono a González, pensando en su edad y en que él sería el próximo César.
2- También es evidente que esto es un pago para "dar la patada" a Goirigolzarri. González ya se hizo con el mando del banco, y ahora prepara su sucesión a medio plazo con alguien de su real confianza (quien ha sido un presunto traidor una vez, dicen, nunca es seguro que no vuelva a serlo). La pensión y todo esto, la verdad, palidece ante lo que el BSCH pagó para que Botín se hiciera Emperador tras la fusión del Banco de Santander con el Banco Central Hispano, en el que Amusátegui mandaba tras jubilar a Alfonso Escámez, un gran señor de la banca, que empezó de botones en el Banco Central y acabó de Presidente. A Botín gente haciéndole sombra le sobraba, y jubiló a Amusátegui y a Corcóstegui, su delfín, con dos "regalitos" que ya los quisiera yo, y pagados por todos los accionistas: 56 y 108 millones de euros de 2001 y 2002. Esto se recurrió a la justicia, pero el caso fue cerrado sin ser declarado ilegal: la Junta General de Accionistas había aprobado estos "chalaneos" privados entre los mandamases.
3- Ante estos dos casos, y ver que la Justicia (????) decide que esto es legal, yo tengo algo que opinar. El Supremo dictaminó en aquel caso que no había delito de apropiación indebida ni societario: http://terranoticias.terra.es/articulo/html/av21009026.htm . La razón: era un pago para compensar la pérdida de sus emolumentos por "irse antes de tiempo", y por otra parte, todo estaba conforme, era un pacto legal y aprobado por los socios.
Y aquí está el meollo de la cuestión: ¿Quiénes son los socios que aprueban esto? Toda Junta General de Accionistas de una gran Sociedad Anónima, como son el BBVA o el BSCH, con millones de pequeñitos accionistas y unos pocos grandes accionistas, es un grupo con fuerzas muy desequilibradas. Botín, por ejemplo, en 2006, sindicó sus acciones con las de hijos y otros familiares, y así controlaba casi 47 millones de acciones... ¡el 0,71% del total!, y aún así, ¿alguien duda de que él es el que manda?
Llegada una Junta General en la que hay algo gordo que decidir, ¿qué pequeño accionista va a la Junta? ¿Qué mediano accionista consigue sindicar muchas acciones para tener una mínima fuerza? La fuerza está en el Consejo de Administración: los representantes de los grandes accionistas, cuando no los propios grandes accionistas.
Como dice un documento de la propia CNMV, cuando la delegación del voto no esté hecha a favor de nadie concreto, "los Estatutos de la Compañías cotizadas suelen prever que si la representación que otorga el accionista no incluye instrucciones para el ejercicio del voto o hubiera dudas sobre el destinatario o el alcance, la delegación se efectúa a favor del Presidente del Consejo de Administración, referido a todas las propuestas que integran el orden del día de la Junta y significa el voto favorable a las propuestas". Más claro, agua.
O sea, que para hacer frente a tanto desmán, yo sugiero las siguientes acciones normativas:
A- Modificar la Ley de Sociedades Anónimas para dar más peso al pequeño accionista. Que sea obligatorio que en las S.A. en que la mayor parte del capital está atomizado, haya un real sentido del voto de ese pequeño accionista. Que no se puedan tomar grandes decisiones sin una real decisión del pequeño accionista. Es fácil hacerlo: para poder cobrar un dividendo, hágase obligatorio decidir sobre ciertos asuntos. No se preocupen, que los asesores financieros y bancarios de los pequeños accionistas ya les pedirán que tomen alguna determinación si quieren cobrar. O algo se le ocurrirá a los asesores de la Ministra Salgado, si es que sabe a cuál de los 50 hacer caso (parafraseando, creo, a Gorbachov...).
B- Instaurar un Salario Máximo Interprofesional, SA.MA.I., que impediría hacer pagos así de "ostentóreos" (ahora parafraseando a Gil y Gil). Si en la NBA hay un tope salarial que pueden pagar los clubes y éstos lo respetan, ¿no se puede realmente por Ley determinar que es ilegal un contrato firmado en el que se pague esa pasta a alguien, y encima por irse a casa con 55 años? Y si fuera les pagan más, no hay problema: aquí hay mucho parado para ocupar su puesto.
C- Acabar de una vez con las prejubilaciones, y más las de la banca, que hace unos meses "lloraba" pidiendo ayudas (ya no lloran, luego la cosa no era tan grave) y ahora deniegan hipotecas casi con desprecio. Yo soy de la generación que prevé tendrá que jubilarse a los 70 y con pensiones bastante peores que las de ahora. ¿Por qué aguantar que se prejubile a gente con 55 y menos años y encima con pensiones nada escasas? Si se quieren prejubilar, que se paguen ellos los 10 años de diferencia, y que, por haber cotizado sólo en 5 años de sus ultimos 15, que se queden con una pensión como la de alguna viuda, a ver si espabilan.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Mileuristas, menosquemileuristas y recuperación económica



Acabo de leer una noticia que me explica, unida a otra anterior, la razón por la que españa va a sufrir más que nadie la crisis económica, y que debido a esta situación, previsible a medio y largo plazo, nunca saldremos del furgón de cola de las economías desarrolladas.
Hace cuatro años en una carta al director en El País, una mujer joven, Carolina Alguacil, acuñó el término "mileurista", que se ha extendido como la pólvora. Para leer cuestiones sobre esta carta, se pueden seguir estos vínculos:
El mileurista, ese pobre ciudadano al que la formación recibida y buscada no sirve más que para malvivir.
Y hoy leo en la prensa la siguiente noticia, cuyo titular asusta:
¿Cómo puede salir adelante un país en el que 50,4% de los asalariados no sobrepasa los 16.000 euros brutos anuales, con un 13% que ni siquiera alcanza el Salario Mínimo Interprofesional (S.M.I.) en sus retribuciones? ¿Cómo queremos que el consumo se recupere si los empresarios siguen demandando contención salarial e incluso la UBS reclama que España reduzca en un 10% los salarios para salir de la crisis? ¿Quién saldrá de la crisis con esas medidas? Desde luego, los mileuristas, no. ¿Se quiere convertir a España en el Marruecos de Europa para poder seguir fabricando aquí con mano de obra barata y no tener que cruzar el Estrecho? ¿Abusan los trabajadores cuando reclaman subidas salariales? ¿De qué está hablando el presidente de la CEOE? ¿Se acerca su sueldo al de un mileurista?
Todo parece una broma de mal gusto. Aquí no se dice la verdad ni aunque les den burundanga. España va a ver cómo se estanca en una recesión mayor que la de nuestros socios europeos porque así no hay quien levante vuelo. Ni reformas del mercado de trabajo, ni gaitas gallegas. ¿Va a mejorar la situación si, además de tener un 50% de mileuristas o menosquemileuristas éstos se ven más desprotegidos? ¿Nos vamos a un despido libre copn salarios de 800 euros para todos? ¿Y quién compra el millón y medio de pisos vacíos, Cristiano Ronaldo?
A veces hay noticias que me levantan el ánimo, y otras me hacen ver todo más oscuro. Esta noticia, más que azuloscurocasinegro, me ha dejado negro tinta china. No lo entiendo. Y aquí nadie comienza una rebelión, un "basta ya" del mercado laboral. Si estuviera Groucho Marx y esto fuera Freedonia, ya habrían rodado cabezas...

jueves, 17 de septiembre de 2009

¿Es momento de subir impuestos o de bajarlos?



Con la que está cayendo, el Gobierno lanza un globo sonda: es posible que haya una subida de impuestos. Ante un crecimiento desbocado del gasto (más parados, más subsidios; más ayudas, más incentivos, Planes E...) y una reducción de los ingresos (a menos consumo, menos recaudación en IVA y especiales; desmorono de impuestos como el de transmisiones patrimoniales; menos empresas y menos beneficios, adiós impuesto de sociedades, menos -o ninguna...- licencias de obra...) el déficit público corre peligro de llegar a los dos dígitos, al nivel de Usain Bolt, pero al revés.
Para solucionar el problema que se deriva de todo esto, y mantener su política social, el gobierno anuncia la subida de impuestos: hay que recaudar más. De momento, sin saber qué harán. Primero dijeron que la subida no afectaría a las clases medias, sino "a los ricos". Y se empezó a hablar de si un rico era alguien con una renta mayor de 60.000 euros. Luego, que si las SICAV son intocables. Que si subimos o no los impuestos al capital. Que si tocamos o no las tablas del IRPF. Que si los impuestos al consumo. Hoy Elena Salgado hablaba ya de una posible subida del IVA de dos puntos.
Esto es un sinvivir. Y es el principal defecto ante un momento como éste: crear incertidumbre. Si se prevé hacer algo así, se estudia detenidamente, se anuncian las medidas que se van a tomar, y a lidiar en el Parlamento para sacarlas adelante. Lo que no se debe hacer es anunciar: "agua va" a ver si se aparta alguien, y si no se apartan, quedarse con la mierda en las manos.
Yo no soy un experto analista financiero, pero muchas veces he acertado con mayor tino que otros que cobran en un mes lo que yo cobraré en toda mi carrera laboral. Por ejemplo, cuando anunciaba hace más de cuatro años a mis alumnos que llegaría un estallido de la burbuja inmobiliaria que haría temblar los cimientos de la economía española. Por ello, me voy a permitir dar mi opinión ante lo que se avecina. Por hablar de distintos tipos de impuestos:
- IRPF: se puede y quizás se debe, temporalmente, subir un poco la presión a las rentas del trabajo de los que superen, pongamos, los 40.000 o 50.000 euros al año, subida que podría ser progresiva a su vez: subir más a los que más ganen. Para rentas de capital, que actualmente están con un tipo único, se podría establecer un tipo también progresivo: bajar el tipo al 15% para las familias con menores ingresos del capital, dejar el tipo como está para familias con una renta media, y subir progresivamente hasta un máximo no exagerado a los restantes.
- Impuesto de sociedades: yo establecería una bajada mayor para las Pymes de menor tamaño, esas empresas casi familiares que dan tanto trabajo a los españoles ocupados, y mantendría tipos para las grandes-grandísimas. La regulación europea es tan pobre en este aspecto que entre una gran empresa que facture 80 millones de euros y otra que facture 2.000 hay una gran diferencia, y más si una tiene 5 millones de beneficios y la otra 200. No hay que penalizar, para no asustar, pero sí mantener los tipos al nivel de los países con los que competimos para los grandes, y bajarle a los pequeños, más bien a las microempresas.
- Impuesto de patrimonio: es necesario recuperarlo. Puede suponer 18.000 millones de recaudación. Establecer un mínimo exento (por ejemplo, 500.000 euros) y por encima de ahí, una tabla progresiva. Sin abusos, pero conozco gente de mi época de estudiante que te podía enseñar más de 20 pisos de su propiedad. Supongo que algo podrán aportar en estos momentos. Pero creo que es un impuesto que no se debe quitar.
- IVA: el caballo de batalla. Creo que el Gobierno puede cometer un grave error si lo sube. Afecta a todo el consumo, y afecta en mayor medida a las rentas bajas. No es lo mismo que Emilio Botín o Paris Hilton paguen un 2% más en sus compras a que lo haga una familia que viva de los 420 euros. No sé cómo no se dan cuenta. Si acaso, yo hasta bajaría un punto el IVA en el reducido y el súper reducido, dejaría en el 16% el normal, y crearía un IVA de lujo: el 19% (IVA general francés) para bienes como coches de más de 50.000 euros, el 10% para casas de más de 500.000 euros...
- Impuestos especiales: subiría los impuestos del tabaco y, si acaso, un centimillo los de carburantes, pero mejor no tocarlos mucho.
- Los 400 euros: fue un error ponerlos, será un error quitarlos. Tenían que haber hecho esta medida para las rentas bajas y medias-bajas, y en vez de 400, algo más. Que Raúl también tendría derecho a esa ayudita, y hasta a los eurillos del nacimiento de hijo. Pero si ahora que la pusieron la quitan para todos... peor. Que se la quiten a los que no deberían haberla recibido.
- Otros impuestos y tributos: eliminar el de matriculación para coches baratos y ecológicos, bajar las tasas universitarias, etc. etc. y tal y tal y tal, que diría el difunto Gil y Gil.
Me temo que el Gobierno se encamina hacia un camino sin retorno si su decisión es subir el IVA. A ver cómo nos explican, subiendo un 2%, que la inflación no sube ese mismo porcentaje. Pasará como con la entrada del euro, que todos vimos la inflación real que provocó, pero ningún Estado reconoció.
Para acabar: los impuestos, de por sí, no son malos. El PP es de los que siguen la política neoliberal: a menos impuestos, mejor. Yo disiento. Los EE.UU. tienen unos impuestos muy bajos, y así está su sistema sanitario, con Obama intentando cambiarlo, o sus infraestructuras, algunas propias del siglo XIX (por ejemplo, su red eléctrica), o su capacidad de reacción: la tragedia del Katrina sucedió porque no había dinero para arreglar los diques de contención, y 4 años después del desastre, quedan unas 62.000 casas y edificios con graves daños y vacíos. Eso es porque no hay ingresos, no hay dinero para el gasto. Sin embargo, los países nórdicos cobran mucho a sus ciudadanos, y son de los que mejor funcionan. El hecho no es cobrar mucho o no, sino gestionar bien lo que se paga. Y en los países nórdicos parece que lo hacen bien. Así da gusto pagar impuestos.

jueves, 10 de septiembre de 2009

Tropezar dos veces con la misma crisis



No hay que ser Alan Greenspan (bueno, ahora que se oyen voces que apagan su aura de gurú intocable y le meten entre los causantes de la actual crisis financiera, quizás ya no es alguien con la autoridad doctrinal que antes se le otorgaba) para augurar una futura gran crisis, sin esperar otros 70 años, como hemos esperado desde 1929.
Greenspan profetiza esta futura crisis, y su opinión puede ser leída en multitud de páginas de internet (metes en Google a buscar y te salen miles de documentos con el tema). Él habla de la "insaciable naturaleza del ser humano". Pues sí que inventó la pólvora. http://www.elmundo.es/mundodinero/2009/09/09/economia/1252504227.html
Yo daría dos razones por las que España se asoma a un futuro abismo:
- La primera es que no aprendemos de nuestros errores. España sufre una mayor recesión que otros países por culpa del famoso ladrillo. Constructores y promotores ávidos de plusvalías compraban suelo a precio de oro (que se trasladaba al precio de platino de los pisos) y las familias se endeudaban hasta las cejas para comprar esos pisos que les aseguraban que valían 350.000 euros, pero qué más daba, los tipos de interés estaban bajos y había hipotecas a 30, 40 y 50 años y bancos y tasadoras dispuestos a hacer trampa para que se pudiera recibir (y pasar a deber) el 100% del importe del valor de compra.
La crisis empezará a pasar, el euríbor está en mínimos históricos y ya está ahí un nuevo peligro. http://www.cincodias.com/articulo/mercados/euribor-situa-media-provisional-septiembre-1284-baja-historia/20090910cdscdsmer_8/cdsmer/
Nuevas familias se endeudarán con hipotecas de 1.000 euros y más al mes con tipos de interés fabulosos, y cuando pase la crisis y venga otro período inflacionario, el Trichet de turno subirá los tipos sin compasión, y más de una familia verá cómo, tras hacer números, se encuentra con que o paga la hipoteca y come un poco de arroz y nada de alegrías consumistas, o se enfrenta al embargo sin remedio. Y otra vez está ahí la razón de una nueva crisis: cuando muchas familias no pueden consumir porque se gastan todo en la hipoteca, el consumo interno se desploma, la demanda agregada lo nota, y ya estamos como en estos meses de 2008 y 2009.
- La segunda razón es de falta de previsión y de tozudez en no primar la I+D+i a toda costa. Nos enfrentamos a un colapso de las energías que hoy usamos mayoritariamente, energías que importamos por faltarnos su materia prima (petróleo, gas). Los 146 dólares que costaba un barril de petróleo en verano de 2008 serán una broma comparados con lo que pasará cuando, volviendo la expansión económica, vuelva a crecer la demanda y la oferta vaya reduciéndose poco a poco por el agotamiento de las fuentes.
España no se ha preparado para ese futuro cercano. Zapatero hablaba ayer en el Parlamento de su ley de Economía sostenible. Pero no se da cuenta de que España tiene fuentes alternativas, sí (eólica, solar...), pero estas fuentes, de momento, son caras. Eso minaría la competitividad de España en el mundo. Necesitamos investigar para hacer que el coste de la energía solar o la eólica sea rentable, y que los picos de producción puedan ser cubiertos de alguna manera por otras fuentes (un día sin sol y sin viento produce poca energía...). Me comentaba alguien que entiende de esto que el problema de poner energía solar en casa es que, cuando empezarías a amortizar la inversión, con la tecnología actual, ya te tocaría cambiar las placas por haber llegado al final de su vida útil, con lo que no se rentabilizan. Y eso sólo se puede resolver investigando para conseguir esa rentabilidad. Placas más eficientes y que duren más.
Nos veremos (o leeremos) en 10 años, y seguro que hablaremos de un nuevo mundo, energéticamente hablando. Y me temo que España estará a la cola de los más preparados para ese cambio. Y ahí, la crisis, puede no llegar a recibir ese nombre. En Argentina se llamó corralito, y aún no han salido del problema...